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Muy antiguo linaje de Cataluña. Eran los Carbonell hombres de paratge, de origen inmemorial. Su primer solar se cimentó en tierras de Figueres (Gerona), castillo de Carbonell, donde nació la rama que pasó a la villa de Roses, del partido judicial de Figueres, y las que se extendieron por Aragón, Valencia, Mallorca, Murcia y Andalucía. La rama que se estableció en la villa de Roses edificó un castillo en sus cercanías, y de ella fue Poncio Carbonell, que cuando el rey don Jaime I de Aragón organizaba su ejército en Másamagrell, para sitiar a Valencia, se ofreció al monarca para vigilar las costas con una fragata de su propiedad. Aceptando por don Jaime el ofrecimiento, Poncio Carbonell salió de Roses, y, a bordo de su nave, hizo varios cruceros desde el Puig hasta la villa de Cullera, ahuyentando a los enemigos y apresando numerosas embarcaciones. Agradecido el citado rey, le heredó en el término de Játiva y en el de Murcia, a donde le acompañó su hijo Alonso Carbonell, que fue heredado en Orihuela. Todos estos detalles constaban en unas certificaciones auténticas que poseía don José Carbonell, primer teniente de voluntarios de Valencia. Difícil sería enumerar los caballeros y los hechos de esta familia que tanto ilustraron a su patria; pero no queremos dejar de recoger algunos interesantes datos de diversos varones y ramas de este linaje. Bernardo Carbonell, perteneciente a una línea que se estableció en Mallorca, fue diputado yor la villa de Alcudia en 1285 para prestar juramento y homenaje al rey don Alonso III de Aragón. Otro Guillermo Carbonell, deán de Barcelona, fue de embajador al Papa, por designación del parlamento de Cataluña en 1411, para solicitar socorros a favor de Sicilia. Juan y Mateo Carbonell se hallaron en la guerra de la Gran Canaria y quedaron premiados en aquella isla. Alonso Ruiz Carbonell se distinguió en el continente americano al servicio de Pizarro y Cortés, y se estableció en Santa Fe. Juan Bautista Carbonell fue uno de los capitanes que se destacaron en las guerras en Flandes en tiempos de Felipe IV. Pertenecía a la línea de Mallorca. Del solar de la villa de Roses fue descendiente I. Juan Carbonell, natural de Serinyá (Gerona), contrajo matrimonio con doña Antonia Solier, natural de Soria, y fueron padres de II. José Carbonell, natural de la villa de Roses (Gerona), coronel de infantería española. Casó este caballero con doña Mariana Ferraz, natural de Castelló de Farfanya, del partido judicial de Balaguer (Lérida) y procrearon a III. Luis Carbonell y Ferraz, natural del lugar de Maurellás (Cataluña), teniente coronel de los reales ejércitos, capitán del puerto de Barcelona y caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 13 de Mayo de 1754. De otra rama de Cataluña fue I. Ana Carbonell y Amat, esposa de Ramón-Magín de Gualbes, y ambos padres de II. Joaquín de Gualbes y Carbonell, que casó con doña Leonor de Setmenat, naciendo de este enlace. III. María Teresa de Gualbes y Sentmenat, que casó con Miguel de Clariana, conde de Múnter, con sucesión. Otra rama catalana de Carbonell entroncó con los Borrás, también de Cataluña, ascendientes de los marqueses de la Bárcena.

Escudos de Armas del apellido:
Poncio Carbonell, el caballero que asistió al sitio de Valencia, usaba: De sinople, con un castillo de plata. Estas mismás armas ostentaron los Carbonell del solar de Roses y los de Mallorca, reino de Valencia y Almería. Otros en Cataluña, trajeron estas otras: Escudo cortado: la partición alta de azur, con tres bezantes de plata, y la partición baja de gules.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.