En el Diccionario Etimológico Comparado de Apellidos Españoles, Hispanoamericanos y Filipinos, de Gutierre Tibón, se dice: "Se trata de uno de los numerosos derivados de Casal, junto con las formas Casala, Casalas, Casaleiz, Casalilla, Casalina y Casalla; plural es Casales y diminutivo Casilla". Es muy probable que, remotamente, este apellido fuera un apodo para un personaje que viviera en uno de estos lugares, por el que era conocido. Por el mismo mecanismo, y desde la misma raíz "casa", el apellido se encuentra en formas muy semejantes en Italia. No descartamos la posibilidad de que el apellido sea la forma gráfica modificada del topónimo gallego Casayo o Casaio, nombre de una aldea perteneciente al municipio de Carballeda, en la provincia de Orense, de donde pudieron tomar el apellido los primitivos miembros de este linaje. En el Índice de Expedientes Personales del Archivo General Militar de Segovia encontramos registrado a José María Casallo, en el Cuerpo de Caballería, en el año 1845. Consultados archivos actuales de índole civil, encontramos el apellido Casallo registrado en España de manera muy modesta; el mayor número de registros lo encontramos en la provincia de Madrid, seguida de Badajoz, Cáceres y Baleares y es testimonial en las provincias de Navarra, Alicante, Granada, Sevilla, Toledo, Zaragoza y Lérida.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de sinople, una torre almenada y mazonada de sable, aclarada de lo mismo y, delante de su puerta, cinco guerreros con las espadas en la mano. (Repertorio de Blasones)
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
