Tienda online de heráldica en diversos materiales

Oriundo de las montañas de Burgos. Una rama fundó casa en Chinchón. Probó repetidas veces su nobleza en las Ordenes Militares. Aunque no puntualizado, dícese por los tratadistas que su solar principal hallóse en la provincia de Orense; y en efecto, las casas sobresalientes de este apellido radican todas en tierras orensanas: en Prado (Allariz), en Niñodaguia (ayuntamiento de Junquera de Espadañedo, en el mismo partido de Allariz), en Santo Tomé de Moreiras (ayuntamiento del mismo nombre, partido de Ginzo de Limia), en Villaza (ayuntamiento de Monterrey, partido de Verín), etc.. Todos los miembros de ellas llevaron a cabo diversas probanzas de su hidalguía en distintos años (1654, 1704, 1751, 1766), así como otros de Seoane y Pardieiros (partido de Ginzo de Limia) y de Ouvido (ayuntamiento de Blancos, en el mismo partido); de cuyos pleitos en la Real Chancillería de Valladolid se encuentran noticias en el imprescindible Catálogo de Basanta. Enlace con la Casa de Celme     D. JUAN CARRASCO casó con Dª Brianda de Oca (hija de D. Diego de Oca Sarmiento y Zúñiga, señor de Celme, caballero de Santiago en 1622, y de Dª Brianda Ordóñez: V. OCA, Casa de Celme), y tuvo por hijo a D. PABLO CARRASCO DE OCA, que casó con Dª Catalina Gaitán, y tuvo por hijo a D. ANTONIO CARRASCO DE OCA, el cual casó con Dª Eustaquia Rocamora, y fueron padres de D. FERNANDO CARRASCO Y ROCAMORA. Enlace con los PARDO DE VIVERO y los QUIROGA D. FRANCISCO CARRASCO SANZ, del Consejo de S.M., casó con Dª Elvira Jerónima Muñoz Salcedo, y tuvo por hijo a Dª FRANCISCA CARRASCO, que casó con D. Juan Pardo de Vivero (V. PARDO DE VIVERO, en la genealogía de PARDO). Sabemos que D. Juan pagaba, en 1761, al convento de Santo Domingo de Vivero cierta cantidad por misas aplicadas en sufragio de sn difunta esposa ; tuvo por hijo a Dª MARIA GERTRUDIS VIVERO Y CARRASCO, que casó con D. Fernando Quiroga Somoza y Losada, con descendencia en la casa Grande de los Quiroga, de la Puebla de San Julián.

Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, una carrasca de sinople y un jabalí de sable al pie de su tronco; bordura de oro. Otros traen: en campo de plata, una carrasca de sinople; bordura de oro, con ocho estrellas de azur. Los de Don Benito (Badajoz) traen: escudo partido: 1.°, un brazo con un árbol caído, y 2.°, cinco flores de lis. (Se ignoran los esmaltes.)

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza.