Castellano. Del lugar de su nombre, ayuntamiento y partido judicial de Torrelavega (Santander), desde donde pasó a Andalucía y otras zonas del resto de España e importantes ramas a América. Este apellido originario de Cantabria, ha dado destacados personajes y probaron su Hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid: Don Fernando de Campuzano de Montaña, natural de Torrelavega en 1739; Don Francisco Campuzano, de Cartes en 1816; Don José de Campuzano, de Cádiz y natural de Buelna en 1770; Don Juan de Campuzano, de Montaña (Torrelavega) en 1739; Don Juan de Campuzano vecino de Cádiz y originario de Buelna en 1770; Don Juan de Campuzano, de Torrelavega en 1825; Don Juan Antonio de Campuzano de Santander en 1826 y Don Manuel de Campuzano, de Quijas en 1731. Hoy en día, de este apellido hay varias figuras importantes en los ámbitos del arte.
Escudos de Armas del apellido:
En 1689, recibió Don Antonio de Campuzano y Riva-Herrera el título de Conde de Mansilla y fundó capilla en la actual iglesia parroquial de la Anunciación de Santander, antiguo Colegio de la Compañía de Jesús donde se conserva una piedra armera con su escudo que presenta por armas: Cortado:1.º, En campo de gules, un castillo de plata donjonado y acostado de dos flores de lis de oro, y 2.º, cueva, bajo una peña natural de la que sale un perro de sable. Los de Castilla la Nueva y América traen: en campo de gules, un castillo de plata, aclarado de azur y acostado de dos flores de lis de oro. Según Piferrer el linaje procede de la casa y solar de Cuchía y "son hijosdalgo de sangre y sus armas un escudo, y en él un castillo con su homenaje, como se ve en las principales casas de los caballeros Campuzanos de Torrelavega. El campo rojo, el castillo de oro la orla de plata y los armiños negros". Las armas que les dan según Barreda y Mena son: En campo de gules, un castillo de plata donjonado y acostado de dos flores de lis.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dio motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragón, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una Orden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha Orden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
