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Probaron su nobleza en la Orden de Santiago, en 1645. La figura de mayor relieve.de esta familia del norte de Galicia fue sin duda el famoso D. Mateo de Segade Bugueiro, obispo de Cartagena y arzobispo de Méjico (1657-1661), que fallecido en Murcia, el 28-VIII-1672 . Para los SEGADE-BUGUEIRO, VER SEGADE. Aunque todos los individuos de este linaje que figuran en el expediente citado de Santiago aparecen como naturales de la ciudad de Betanzos, en el testimonio del Párroco de Barallobre, se da a entender con cierta confusión que la casa solar de esta familia fue la Casa del Vado, sin explicarnos si estaba en Barallobrre o en Betanzos; agregando que su puerta principal se hallaba blasonada con una piedra armera; que poseían entierro en la capilla Mayor del templo parroquial con escudo sepulcro a mano derecha del altar mayor ?con un cuerpo de bulto armado encima?, etc. y que eran patronos de aquel templo. Sospechamos que se trata de una antigua casa de los Mandiaa, de Barallobre, puesto que las Armas que describe el expediente son tres bastones (que pudieran aludir a ellos) y cuatro barras, de los PARGAS. Los Bugueiro entroncaron con los Mandiaa. Comisionados por el Consejo de Ordenes para verificar las pruebas del pretendiente, D. Marcos Jacinto Bugueiro de Parga y Figueroa, fueron D. Alonso de Lanzós, vizconde de Layosa y D. Cristóbal de Noboa, cabo y religioso profeso del hábito de Santiago, además de licenciado.   Los de Betanzos, Señores de la Casa del Vado D. JUAN BUGUEIRO DE PARGA, casó con Dª Aldonza Alfonso de Villouzas; fueron señores de la casa del Vado y tuvo por hijo al licenciado D. FERNANDO ARES BUGUEIRO DE PARGA, natural de la ciudad de Betanzos, que falleció siendo relator del Condado Real de Castilla; casó con Dª Catalina de Tejada, natural de la ciudad de Santiago, la cual, una vez viuda, regresó a Betanzos, viviendo en casa de su hermano, el comisario del Santo Oficio, D. Diego Logroño; tuvo por hijo a 1. D. Juan Bugueiro de Parga, que sigue la línea. 2. Dª Aldonza de Parga, que casó con D. Fernán Pérez das Seijas y Ulloa, que fue uno de los testigos del expediente del caballero santiaguista, y de los que más ponderan la hidalguía de esta familia de los Bugueiro, o Bugueyro. 3. D. Francisco Bugueiro, doctor, magistral de la catedral de Zamora, electo obispo de Manila, que había sido cl. del mayor de Sta. Cruz de Valladolid y comisario del Santo Oficio 4. D. Andrés Bugueiro de Parga, colegial de los Angeles, de Salamanca, y licenciado. D. JUAN BUGUEIRO DE PARGA, licenciado, fue natural y vecino de la ciudad de Betanzos; casó con D. Constanza de Figueroa, natural de la ciudad de Santiago (hija del Ldo. D. Gómez Suárez de Figueroa, señor del coto de Anzobre, y de su esposa Dª Justa de Cisneros), de donde eran sus padres; tuvo por hijo al capitán D. MARCOS JACINTO BUGUEIRO DE PARGA Y FIGUEROA, natural de la ciudad de Betanzos, bautizado el 8-V-1608 en la parroquia de Sta. María do Azougue, de aquella ciudad, y cabo de Santiago en 1645.    

Escudos de Armas del apellido:
Las descritas en Terra de Melide, aunque imperfectamente.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.