Muy noble y esclarecido linaje gallego. El Nobiliario de OCEA-CADAVAL, da como solar de este distinguidísimo linaje la fortaleza de la Barreira, en la ribera del río Neira. Bolaño y Ribadeneira son una misma familia, y juntos hubieron de andar ambos apellidos por imposición ordenada en la fundición del mayorazgo de la Casa de Torés. La fortaleza de Torés todavía alza sus restos centenarios en la sierra del Cebreiro, en el ayuntamiento de Nogales, partido judicial de Becerreá, en la provincia de Lugo, aunque de ella no queden sino restos, como parte de la torre del homenaje, mientras que las ruinas se fueron adueñando de sus muros y cubos, que constituían antaño la mansión poderosa de una de las familias feudales más poderosas del Este de Galicia. No nos detendremos en los orígenes legendarios de sus antepasados, en que se complacen el P. Gerónimo Pardo, en la Historia del Apóstol Santiago, recogiendo las falsas noticias de D. Servando y D. Seguino, de las que se hizo eco el licenciado Moliná, que a ellas se refiere en aquellos versos: También en Galicia veréis los Camaños Notorios hidalgos y buenos solares. Hay otros antiguos que son Aguiares. Con estos se abrazan los viejos BOLAÑOS... A la conocida leyenda de la aparición de la cruz colorada, con cinco veneras, cuando un infante, hermano de la reina Loba, iba a dar muerte a una doncella y a dos discípulos de Santiago «lo cual -dice Molina- fue en las riberas de un río, Neyra, y de aquí toman el nombre de Ribadeneyra, y traen por Armas aquella cruz con sus cinco veneras y una doncella», aluden también aquellos versos: Las Armas de mi blasón en quien fío muy de veras Por merced del Cielo son La Cruz y cinco veneras. Recogen la leyenda Rojas Villandrando en El Buen Repúblico, y no podía menos de hacerlo el inefable P. Gándara. La de los BOLAÑO (tenían que poseer la suya) se relaciona, según los falsos cronicones, con la cerrada defensa de la ciudad de Lugo, en la cual sus defensores capitaneados por un Bolaño Ribadeneira, para hacer ver a los moros sitiadores que, tras un prolongado asedio, sus recursos eran todavía suficientes para seguir oponiendo resistencia, les habrían arrojado desde la vetusta muralla romana, un bollo de pan (bolo) y un cordero (año). Sin que demos mayor crédito del que se debe prestar a estos demásiado nebulosos orígenes, que nos remontarían por lo menos a los años inmediatos a la invasión de España por los musulmanes, y que son celebrados por la totalidad de los antiguos genealogistas, y hasta por algún moderno historiador de las fortalezas de Lugo, place recoger la tradición que, cuando menos, deja entrever un linaje cuyos orígenes se remontan a una venerable antigüedad. Además de la fortaleza de Torés, otra casa principal de los de esta familia fue la fortaleza de Bolaño, en las inmediaciones de Castroverde, en la provincia de Lugo, que en un principio fue de los CASTRO (sus armas lo pregonan todavía sobre una de las puertas de su torre); pasó luego a los condes de Monterrey, que más adelante la devolvieron a sus primitivos señores. Se halla a unos 20 kmanuscrito de la ciudad de Lugo. Vasco da Ponte pondera mucho el poderío de esta casa de Torés, a la que atribuye gran número de vasallos con 1.300 hombres a caballo. La relación que hace La Unica, del Marqués de la Ensenada, de la casa de Torés, es un índice bastante completo de los bienes que ésta poseía en las fras. de Torés, Villadicente, San Pedro de Quintá, Sta. M.ª Magdalena de los Nogales, San Pedro de Tortes, San Juan de Noceda, San Andrés de los Nogales, San Juan de Agueira, San Julián de Morcelle y San Juan de Fonfría; agregando las rentas y servicios que se pagaban a dicha casa y las demarcaciones de aquellas parroquias y jurisdicciones. Eran patronos y fundadores de las capillas de Animás y de San José, en la iglesia parroquial de San Juan Torés. Los marqueses de Parga, descendientes directos de los señores jurisdiccionales de la casa de Torés presentaban, por Torés, los curatos de Sta. María del Castro y su anejo de Santalla de Bóveda, por la casa de Miraz. Gozaban de la sinecura de Sta. María de Librán ?que son las dos partes de los diezmos tocantes a la casa de Torés?; y por señores de San Miguel das Penas, presentaban para los beneficios curados de San Esteban da Mota, Sta Cristina de San Romao, San Miguel y Santalla de Losada, y disfrutaban de la mitad de la sinecura de San Pedro de Tortes. De los muchísimos foros por los que cobraban cuantiosas rentas, donde más de ellos poseían era en las fras. de San Cosme de Nullán, San Cristobo de Cancelo, en el lugar de Horta, de su feligresía de San Juan de Angueira, en Sta. María de Ferreiros, en San Martiño de Cruzul, en San Pedro de Quintá, en las fras. y lugares de Guillén, Lamás y Villachambre, en San Juan de Morcelle, en el partido judicial de Cancelada y en los de Láncara, Layosa, Nogales, Ouselle, Valeira, Villadicente y Villaesteba de Herederos. Tuvieron sus enterramientos en las capillas Mayor de San Pedro Mártir del templo conventual de Sto. Domingo, en la ciudad de Lugo; en la maravillosa iglesia de Meira existe un sepulcro donde yacen los restos de Dª María Bolaño, fallecida en 1520; y algunos de estos señores de Torés se hicieron enterrar en Sto. Domingo de La Coruña y en el templo parroquial de San Juan de Torés, por ellos levantado y sostenido. El Catálogo de Basanta habla de algunos de este apellido que pleitearon por el reconocimiento de su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid: D. Antonio Bolaño de San Pedro Félix de Solveira, en la jurisdicción de Ginzo de Limia, por 1817; D. Manuel Bolaño, del lugar de Cerdedo (feligresía de Santiago de Cousa, en la jurisdicción de Rairiz da Veiga, en la provincia de Orense); D. Tomás Bolaño, también vecino de San Pedro Félix de Solveira, en 1817; D. Jerónimo Bolaño Osorio, de la feligresía de Santiago de Adelán (ayuntamiento de Alfoz, en el partido judicial lucense de Mondoñedo), por 1751. D. Francisco Bolaño Ribadeneira, natural de Torés, probó su nobleza para ingresar en la Orden, de Santiago, en 1622. El P. Rodés nos suministra los nombres de los siguientes individuos notables de este antiguo linaje lucense: Frey Diego de Ribadeneira, comendador de Herrera; Frey Fernán Díaz de Bolaño, comendador de Cillero, por 1230; Frey Pérez de Bolaño, comendador de Botondeira, por 1366; Frey Juan Díaz de Bolaño, comendador de Bensaín; Suer González de Bolaño, comendador de Alhange, por 1366; Frey Diego Pérez de Ribadeneira, comendador de Mayorga, por 1457; Frey Fernández de Ribadeneira, comendador de Lebón, por 1474. El P. Felipe de la Gándara nos proporciona también curiosos datos, como aquel en que refiere que al día siguiente de la coronación del rey D. Alfonso XI, D. Pedro Fernández de Castro armó 13 caballeros, y los de Galicia fueron: Fernán Gómez de Valladares, Pedro López de Montenegro, Juan Fernández de Bolaño...". Además de la interesantísima genealogía, elaborada a la vista de los documentos del archivo de la Casa de Torés, existentes en el que no dudamos en calificar de mejor archivo de Galicia, que es el que perteneció a la gran Casa de Camarasa, y que hoy custodian admirablemente, con alardes de verdadero lujo, los Excmos. Sres. duques de Medinaceli; pondremos también algunos datos de la Casa de Bascuas, un día de los Bolaño, y breves notas de su paso por el antiguo Nuevo Reino de Granada, hoy Colombia, que hubo de abandonar un señor de la casa de Torés para venir a posesionarse de la antigua fortaleza de este nombre, con las ricas posesiones y mayorazgos que ello significaba. Los Señores de Torés, luego Marqueses de Parga, etc. D. ALVARO GONZALEZ DE RIBADENEIRA contrajo matrimonio con Dª Teresa Fernández de Ribadeneira, como nos hace saber una escritura de compromiso, la cual cita además los nombres de sus hijos, que fueron los siguientes: 1. Dª Berenguela López Ribadeneira, que casó con Baltasar Sánchez de Ulloa. Esta señora otorgó testamento en el pazo de Noceda, ante el escribano Macías López, en 6-II-1485, dejando por herederos a sus hijos Vasco Sánchez de Ulloa y Alvaro Taboada. De dicho compromiso se desprende también que dicha señora casó de segundas con D. Alonso López de Lemos, que la representa, como marido, en el compromiso aludido. 2. Fernán Díaz de Ribadeneira, que sigue la línea de la Casa de Torés. 3. Ruy González. El compromiso mencionado se celebró en 16-VII-1443, y era acerca de los bienes paternos, habiendo pasado la escritura ante Roy Fernández, notario. En 1540, a instancia de Juan López Pardo, se promovieron unos autos contra D. Alvaro, por una cuestión de 120 ducados. D. FERNAN DIAZ DE RIBADENEIRA, el Viejo, heredó la fortaleza de Torés con sus posesiones. Es aquel señor al cual Vasco da Ponte atribuye un poder de 50 lanzas y 1.500 hombres de vasallos y behetrías. En su testamento, de 22-III- 1461, ante el escritura López Díaz, hecho en Bande, nombra a su esposa, Dª María Mayor de Baamonde; a su padre D. Alvaro y a su segunda esposa, la viuda Dª Constanza Méndez. Manda que le entierren en su capilla de San Pedro Mártir, en la iglesia conventual de Sto. Domingo de la ciudad de Lugo; donde yacían los restos de su abuelo materno Fernán Díaz, así como los de su madre Dª Tareixa. Deja 1.500 pares de blancas para aquel monasterio, sobre su portazgo de Balboa, como la carga de una misa diaria y un responso sobre su sepulcro. Otros tantos pares de blancas deja al convento de San Francisco, de la misma ciudad, sobre el mismo portazgo y también con la carga de una misa diaria, que había de decirse en la capilla de San Antonio, donde yace también sepultado D. Pedro Fernández Bolaño. En el testamento cita a sus hijos: 1. Fernán, al que deja la casa fuerte de Baamonde, cotos de Láncara, Toira, Seoane y Vilanova; iglesarios y beneficios en tierras de Ribadeneira y de Pantón; la parte que le correspondía en los cotos de Layosa y de Sindrán; en el coto de Cedrón y en el de Rosende ?de aquela parte de Sárrea?; 120 vasallos en las peibas y alfoces de Adal y Sangillao, así como en Neira de Jusaa, de que le había hecho merced el conde de Trastámara; y si esto fallase, en las tierras de Leira de Rey y en los cotos de Torés y Val de Ouselle. 2. Dª María, que deja su padre heredada con la casa y cotos de Riomol y Mirandella, con su parte del coto de Fonteira. 3. Dª Tereixa, a la que hace heredera de los cotos de Damil y Felmil, según su padre los había comprado, y se los había dado su tía, Dª María Fernández de Bolaño. 4. D. Martín Vázquez, que heredó la tierra de Saavedra y de Ribademiño. 5. D. Pedro Fernández Bolaño, que sigue la línea de Torés. 6. Dª Tereixa (de igual nombre que la hija 3.ª) pero hija de su segundo matrimonio. Esta señora casó con Macías Pérez de Ibias. Su padre le dejó en herencia parte del coto de Cerdido. D. PEDRO FERNANDEZ DE BOLANO Y BALBOA (o de Bolaño y Ribadeneira), llamado el Bueno, heredó la fortaleza de Torés, con sus posesiones; más el coto de Cela y de Valeira, con las tierras de Balboa y de Cancelada, bajo condición de dotar anualmente las capellanías que su padre había fundado en Sto. Domingo y San Francisco, de la ciudad de Lugo. Fue muy rico y poderoso señor, al cual Vasco da Ponte atribuye una fuerza permanente de 30 de a caballo 700 peones, pero que se vio privado de todos los bienes cuantiosos de su casa por los Reyes Católicos, cuando la ejecución del mariscal Pedro Pardo de Cela, su suegro, porque D. Pedro Fernández de Bolaño y Balboa había elegido por esposa a Dª Beatriz de Castro, hija del célebre y discutido Mariscal, y de su esposa Dª Isabel de Castro Osorio. D. Pedro otorgó testamento en la fortaleza de Lugo, ante el escribano Pedro de Ribadeneira a 20-VIII-1491 y manda le den sepultura en la capilla mayor de Santo Domingo de Lugo, señalando 1.500 maravedises de renta, sobre el portazgo del Val de Ouselle. Mejora a su hijo tercero, Fernán Díaz de Ribadeneira, llamado el Mozo, con la casa de Torés, rentas de Balboa y Cancelada, coto de Cedrón, etc.; dejando los otros bienes a sus otros hijos. Cita a su primo Alvaro González de Ribadeneira. De este documento deducimos la siguiente lista de sus hijos: 1. D. Pedro Bolaño, que falleció sin sucesión, y al cual su padre había dejado en herencia el coto de Cela y Avaleta, en tierras de Mira del Rey. 2. Dª Isabel de Castro, heredera por su padre con el coto de Sindrán. Su hermano D. Fernán le cedió, en 1507 y 1508, los bienes que poseía en Valedouro, Regueiras del Ferrol, Galdo y huerta de Vivero; en tanto que Dª Isabel le hacía cesión de sus rentas de los bienes que poseía y la legítima que le correspondía por parte paterna. Doña Isabel casó con D. Juan de Prada, siendo progenitores de los Navia de Asturias. 3. D. Fernán Díaz de Ribadeneira, el Mozo, que sigue la línea de Torés. 4. Dª Mayor de Baamonde, a la cual su padre deja la casa de Burela, con su puerto. 5. D. Bernaldo, citado en el testamento de su padre, que se hizo heredero de los vasallos cuyo señor era en el valle de Mondoñedo. 6. Dª María Bolaño, a la que su padre dejó en herencia los cotos de Layosa y de Rosón. D. FERNAN DIAZ DE RIBADENEIRA Y BOLANO, el Mozo, el cual ya era señor de Torés por el 9-XI-1503, en que ofrecía las arras a Dª María Pimentel, con la que contrajo matrimonio. Era esta señora, hija de D. Juan Pimentel, señor de Rivera y de Crajal, y nieta de D. Juan Alfonso Pimentel, conde de Benavente. La reina Dª Juana restituyó a D. Fernando todos los bienes de sus padres (de que éstos habían sido privados, entre otros la fortaleza de Torés) por real cédula dada en Burgos, el 18-XI-1507. Ya hemos mencionado la rica herencia que le constituyó su padre en su última voluntad. D. Fernando otorgó su testamento en la fortaleza de Torés, ante el escribano Rodrigo de Herbón, a 28-VII-1514, mandando le enterrasen en la capilla mayor de Santo Domingo de Lugo. Cita a sus hijos, nombrando primero a los varones y después a las hembras, según costumbre muy generalizada por entonces, y nombra heredera de la Casa de Torés a su hija Dª Beatriz, tal vez la primogénita de todos sus hijos, aunque en el testamento dicho aparece nombrada en cuarto lugar. He aquí la lista de sus hijos y de su esposa Dª María Pimentel : 1. D. Pedro, al que deja su padre 10 cargas de pan, de renta en el coto de Cela, así como las tierras de Neira de Rey y Val de Ouselle. 2. D. Alvaro, heredado con 10 cargas de pan, de renta en el coto de Toirán. 3. D. Bernardo, al que su padre deja la casa y las viñas de Villafranca del Bierzo. 4. Dª Beatriz de Castro, que sigue la línea de Torés. 5. Dª Mayor, cuya escritura de dote para casó con Alvaro Pérez Osorio, consistente en 300 ducados de oro, además de su legítima, es del 7-IX-1535. 6. Dª Teresa Blanca Pimentel (también apellidada en los documentos Pimentel y Cabeza de Vaca); casó con D. Antonio Tovar, y ambos fueron señores de la fortaleza y coto de Santo Tomé de Lorenzana, así como padres de Dª Brianada Tovar y Pimentel, que casó con su tío D. Fernán Pérez das Seixas. En 20-I-1549, Dª Teresa otorgó escritura de dote para casar a otra hija suya con Alvaro Palleiro, señor de Medín: en Santiago, con la fecha indicada, en cuya escritura aparecen las firmás de Dª Teresa Blanco y de su hermana Dª Beatriz. 7. Dª Ana María Pimentel, que casó con D. Alvaro de Yebra, al cual su cuñada, Dª Beatriz de Castro, señora de Torés, cedió tres lugares del coto de Froyán, a cambio de otras cesiones de su hermana Dª Ana María, en escritura pasada ante Juan Vázquez, el 19-VI-1552. Doña Ana había heredado de su padre los cotos de Layosa y Riogrande. 8. Dª Elena Pimentel, dotada para ingresar de monja en el convento de Santa María, la Nova, de la ciudad de Lugo, y que renunció a la herencia que le correspondía, al profesar, en testamento extendido en favor de su madre. Ya era profesa en abril de 1540. Las monjas de la Nova se apartaron de la legítima de Dª Elena, que pretendían, cediéndola en favor de Dª María Pimentel, su madre, a condición de que había de dar 30 fanegas de pan al monasterio, en Lugo, ante el escribano Alonso López, en 26-IV-1540. Dª BEATRIZ DE CASTRO, la Vieja, heredó la fortaleza y bienes de Torés, y estuvo casada primeramente con Fernán Pérez Parragués, pero este matrimonio fue declarado como nulo. En la escritura de fundación de mayorazgo, hecha por esta señora, se citan todos los bienes de la fundadora, y por ahí venimos en conocimiento de lo mucho que había prosperado la Casa de Torés, que por entonces abarcaba: la fortaleza y casa de Torés, con su jurisdicción y tierra alrededor; las aldeas de Freixo, Castiñeiro, Laguna, Fonfría y Lousarela; el valle de Tortes, que son las feligresías de San Pedro de Tortes, San Román de Armesto y San Pedro de Guillén; la aldea y tierra de Villaesteba de Herederos; la feligresía de Santa Mariña; la aldea de Furco da Meda; la de Carballo y aldeas alrededor en el partido judicial de Villaesteba, con sus montes, dehesas y sotos; la ribera y tierra de Agueira, que son las feligresías de San Julián de Morcelle, San Juan de Agueira, San Andrés y Santa María Magdalena de los Nogales; el valle de Cancelada, con sus feligresías, dehesas y montes; la tierra de Baleira, con la feligresía de Santa Mariña de Librán; el coto de Martín, con sus lugares, montes y términos; la Herrería de los Nogales, con su mazuco en el río de Cela; el portazgo de Fonfría; el del Val de Ouselle; presentaciones, patronazgos, y préstamos que le correspondían. Manda que le sucedan en el mayorazgo de varón a varón, y en su defecto las hembras, imponiendo los apellidos de Bolaño Ribadeneira para los herederos del mayorazgo; y exclusive la sucesión a los bastardos. Contrajo matrimonio (una vez anulado el primero) con D. Juan López Pardo de Haro (hijo de Fernán Pérez de Parragués y de Dª Constanza das Mariñas; nieto paterno de D. Pedro Fernández de Párraga y de Dª Violante Núñez y Pardo de Aguiar, nieto materno de Gómez Pérez das Mariñas, señor de Cillobre y Valdemíns). Debieron contraer matrimonio alrededor del 1522, ya que la escritura de dote del esposo, consistente en los cotos de Riomol y Fonteira, data del 13-XII-1522 (349). El 4-X-1530, Pedro Fole, juez de la fortaleza de Torés y de su jurisdicción, dio posesión de dicha fortaleza a Dª Beatriz y a su esposo D. Juan, ante el escribano Sebastián López. Por 1540, D. Juan López de Haro sostenía un pleito con D. Alvaro González de Ribadeneira. En 10-IX-1543, Dª Beatriz cedía, a favor de las monjas de Santa María la Nova, de Lugo, la sinecura de San Bartolomé de Bragán con la condición de que si ésta no produjese lo suficiente, disponía lo cobrasen en la de Santa María de Marey. La escritura pasó en dicho convento, ante el escribano Pedro de Lemos. Don Juan López de Pardo Haro otorgó testamento en Villafranca, ante el escribano Juan de Frades, en 24-VIII-1546, ordenando le diesen sepultura en Santo Domingo de La Coruña, donde había recibido sepultura su madre, Dª Constanza das Mariñas. Declara por herederos a sus hijos, que son los mismos que citamos más adelante. De Dª Beatriz de Castro, la Vieja, son muy numerosos los documentos en el archivo de la Casa de Torés. Citemos unos cuantos. En 20-XII-1546, celebró una concordia con su hermana Dª Mayor, por la que ésta cedía el derecho de herencia, a condición de que Dª Beatriz le diese 300 ducados de oro y pagase las deudas y funerales de su madre. En trueque, Dª Mayor le daba el derecho de que disfrutase sobre el portazgo de Fonfría, rentas y coto de la Valeira, por el coto del valle de Lancara: en la fortaleza de ?Eorés, ante el escribano Juan López de Villajuán, en la fecha dicha. En 18-I-1549, viuda ya Dª Beatriz de D. Juan, fundó mayorazgo, nombrando primera sucesora en él a su hija Dª Beatriz: ante Pedro Alonso de Sanín y Domingo Ramos, escribanos; ratificó lo dicho en 1-VIII-1553 (355). En 16- XII de 1555 firmaba una transación de pleito sobre unas casas que se edificaban en la Arganosa y en la Veiga de Mosteiros, con D. Pedro López Saco: en Pedrafita, ante el escribano Fernando González. Por entonces sostenía Dª Beatriz un pleito con el monasterio de Samos, por el casar de Samos y el Celeiro de Ribadeneira que ganó al monasterio. Los hijos de este matrimonio, deducidos del testamento de D. Juan y de la institución de mayorazgo, de Dª Beatriz, fueron los siguientes: 1. D. Juan López Pardo, que falleció sin sucesión en vida de sus padres. 2. D. Fernán Díaz de Ribadeneira, falleció también sin sucesión. 3. Dª María de Castro Pimentel, que se posesionó del mayorazgo instituido por su madre, la cual había llamado en primer lugar, no a esta hija, sino a Dª Beatriz de Castro, la Moza, tercera de sus hijas; de donde se originó un litigio entre las dos hermanas. Al fundar el mayorazgo, Dª Beatriz llamó en primer lugar a su hija 3.ª, Dª Beatriz, como acabamos de decir; en segundo lugar a esta Dª María, la primera de sus tres hijas; en tercer lugar llamaba a su segunda hija, Dª Constanza; en cuarto lugar llamaba a su primo Vasco Sánchez de Ulloa, et.; y en la ratificación de lo ya instituido (1-VIII-1553), excluía taxativamente a esta su primera hija, Dª María de Castro Pimentel, mandando que sucediesen a Dª Beatriz, la primera llamada, Dª Constanza y los suyos. D. Alfonso López de Navia hizo una donación en favor de esta Dª María de Castro Pimentel, de la quinta parte que le correspondía, de los beneficios que le tocaban por muerte de su abuelo K). Pedro Bolaño: en Becerreá, ante Lope Díaz Pillado, a 5-IV-1568. En su pleito con su hermana Dª Beatriz, Dª María de Castro Pimentel ganó una sentencia, en virtud de la cual su hermana debía darle la tercera parte de los bienes que habían fincado de su madre Dª Beatriz, la Vieja. Dª María casó con D. Diego de Lemos. El legajo 8.º del archivo de la casa de Torés está casi todo él compuesto de foros otorgados por ella con ventas, compras, etc. 4. Dª Constanza (Marcota, como se agrega a veces en los documentos) das Mariñas, casó de primeras nupcias con D. Fernán Díaz de Ribadeneira (hijo de Alvarez González Ribadeneira y de Dª María Bolaño; nieto materno de Fernán Díez Ribadeneira, el Viejo, señor de Torés y de su primera esposa Dª María de Baamonde). Este D. Fernán Díaz de Ribadeneira había de casar de segundas nupcias con Dª Berenguela de Haro, o das Mariñas. Dª Constanza Marcota sostuvo pleitos con su sobrino Pedro Bolaño Ribadeneira, por bienes de la mejora hecha por el abuelo de D. Pedro (D. Fernán Díaz de Ribadeneira) al padre de este, D. Alvaro González de Ribadeneira (esposo de su hermana Dª Beatriz, la Moza). Doña Constanza reconoció el derecho de su sobrino a la hacienda que ella reclamaba, y pidió un convenio, dándole Dª Constanza 1.400 ducados, con tal de no ir al pleito por escritura que pasó ante el escribano Rodrigo de Riaño, en la villa de Madrid, en 1588. Aparece Dª Constanza casada de segundas nupcias con D. Juan Pardo de Ribadeneira (hijo de Fernán Díaz de Ribadeneira y de su primera esposa Dª Constanza das Mariñas). Don Fernán y Dª Constanza Marcota habían fundado un vínculo y mayorazgo, llamado de la casa de Bergondo, en 29-VIII-1532, en la fortaleza de Mesía, ante los escribanos Lope de Robiños y Juan González de Mayorga. Para casar más adelante D. Fernán con Dª Berenguela de Haro (hija de Ares Pardo; de cuyo matrimonio nació D. Alvaro González de Ribadeneira, el que casó con D. Beatriz de Castro, la Moza; Gómez Pérez de Ribadeneira; Dª Juana y Dª Constanza de Ribadeneira), D. Fernán revocó la escritura de fundación del mayorazgo instituido en unión con su anterior esposa Dª Constanza Marcota: La Coruña, 15-V-1533, antre el escribano Rodrigo de Meirañes; y así se ve en el Legado 3.º, n.º 3, del archivo de la casa de Torés, en el pleito impreso de Dª María Josefa de los Cobos Bolaño y Ribadeneira, marquesa de Parga, con D. Diego de Oca Ribadeneira, vecino de Betanzos, residente en el coto de Bergondo. Del matrimonio de DªConstanza Marcota das Mariñas (o mejor Castro Bolaño) con D. Fernán, vinieron al mundo los siguientes hijos, citados en innumerables árboles, impresos con motivo de los pleitos indecibles que siguieron a la anulación del mayorazgo llevada a cabo por su esposo D. Fernán: a. Suero Díaz de Ribadeneira, primer llamado al mayorazgo, fallecido sin sucesión. b. Vasco de Parga, fallecido sin sucesión. c. Juan Pardo de Ribadeneira, que llegó a poseer dicho mayorazgo; casó con otra Dª Conatanza das Mariñas, y tuvo por hijo a A. Fernán Díaz de Ribadeneira, soltero, el cual de una doncella de su madre (por nombre María González, a la sazón también soltera), tuvo por hijo a Dª Ines Ribadeneira, que casó con D. Luis Pimentel y Sotomayor, cuyos descendientes promovieron largos pleitos con los señores de la Casa de Torés por la sucesión en el mayorazgo dicho. ch. Pedro Pardo Ribadeneira, clérigo. d. Dª Inés de Baamonde Ribadeneira, fallecida sin sucesión. Es de tener en cuenta que el mayorazgo instituido por Dª Constanza y D. Fernán, y luego anulado por éste, excluía a las hembras. 5. Dª Beatriz de Castro, la Moza, que sigue la línea de la Casa de Torés, y a la cual su madre Dª Beatriz de Castro, la Vieja?había llamado en primer lugar al mayorazgo de la Casa de Torés, por ella instituido en la fecha indicada más arriba. La facultad real para hacer el mayorazgo la había logrado Dª Beatriz y su esposo D. Juan López Pardo en 1525, pero éste no pudo usar de tal facultad, de la cual usó Dª Beatriz, por escritura de donación entre vivos, por la cual hizo mayorazgo y mejora del tercio y quinto remanente de sus bienes, en favor de su hija Dª Beatriz de Castro, así como en sus hijos y descendientes, como se ha dicho. Dª BEATRIZ DE CASTRO BOLAÑO RIBADENEIRA, la Moza, con dispensa del Papa, dada en 1556, casó con D. Alvaro González de Ribadeneira (hijo de Fernán Díaz de Ribadeneira y de su segunda esposa Doña Berenguela das Mariñas; nieto materno de Ares Pardo Parragués y Mariñas y de Dª Teresa de Sotomayor). En unión con su marido, sostuvo un pleito por la sucesión, en el mayorazgo de la Casa de Torés, contra D. Diego de Lemos, marido de Dª María de Castro Pimentel (hermana de Dª Beatriz, la Moza), ganado por ésta, en cuyo favor expidió ejecutoria la Real Chancillería de Valladolid, en 1561. Don Alvaro tomó posesión del mayorazgo, en nombre de su mujer, nombrándose ejecutor al señor Diego de Rivera, alguacil mayor de la Real Audiencia de Galicia, que cumplimentó dicha ejecutoria ante el escribano Gonzalo Fernández, en 1562. El 2-X-1567, D. Alvaro dio una sentencia como árbitro que había sido designado en varios pleitos que litigaban entre sí Ruy Díaz de Ríomol Pedro López Reimúndez y Alvaro Cebolo. En 1569 realizó un compromiso con Gonzalo Becerra, señor del coto de Lamás, nieto de D. Pedro Bolaño. En el mismo año, D. Alvaro cede la mitad de la sinecura de Santa Eulalia de Quintá. Doña Beatriz y su esposo construyeron la capilla de San Juan de Torés; y, siendo ya viuda Dª Beatriz, la dotó en 3-VI-1590, en la fortaleza de Torés, ante el escribano García do Casal; y en su testamento, del 3-IX-1590, hecho en la misma fortaleza y ante el mismo escribano, dispone que su sepultura sea en la capilla de San Juan de Torés. Don Alvaro otorgó su testamento en 29-IV-1586, pocos meses antes de fallecer, ante el escribano que acabamos de mencionar, en la fortaleza de Torés. En él nombra a sus hijos y manda que sus huesos sean llevados a la capilla de San Pedro Mártir, en Santo Domingo de Lugo. He aquí la lista de sus hijos, deducida de dicho testamento, así como de otros de la Casa de Torés, que iremos citando a su debido tiempo: 1. D. Pedro Bolaño Ribadeneira, al que mejora con el 3.º y 5.º de sus bienes y que siguió la línea 2. D. Fernando de Castro, uno de los gallegos más esclarecidos de su tiempo, que alcanzó el alto grado de general de Marina, y desempeñó un papel interesantísimo en la costa occidental de América del Sur, lo mismo que en Filipinas. Fue cabo de Santiago y esposo de aquella intrépida mujer llamada Dª Isabel Barreto, viuda de D. Alvaro de Bendaña. 3. D. Juan Pimentel Ribadeneira, que fue señor de la casa de Benvibre, y en 1610 pasó al reino de Nápoles, donde desempeñó elevados puestos; casó con Dª Antonia Taboada y Lemos y fallecida en 1621, dejando por hijos a D. Antonio Taboada y a Dª María de Castro Pimentel. Su madre le había mejorado en su testamento, en el 3.º y 5.º de sus bienes; pero dicha mejora revertió a la Casa de Torés, por extinción de la línea de D. Juan, con el fallecimiento del Conde de Maceda y Taboada. Su padre, D. Alvaro, ordenaba en su última voluntad, a su hljo primogénito, D. Pedro, que le entregase 2.800 ducados para sus alimentos. Este D. Juan Pimentel Ribadeneira, en 23-VI1-1598, concordó con su hermano D. Pedro, ceder a éste la legítima que le correspondía, a condición de que el señor de Torés le diese 7.000 ducados en nueve años: en Becerreá, ante el escribano de La Coruña, Fructuoso López. Sostuvo varios pleitos, por motivo de intereses, con su interesado hermano mayor, a partir de 1596, por los miles de ducados que aquél le adeudaba. 4. Dª Berenguela Pimentel Ribadeneira. 5. Dª Leonor de Castro Pimentel y Ribadeneira, que fue dueña de los cotos de Ríomol y Valdecote; fundó un mayorazgo de sucesión regular, en la línea de su hermano D. Pedro, con gravamen de una misa en la iglesia de Torés. Este mayorazgo, en el año de 1789, fue ocasión de una demanda, por parte de la marquesa de Mos, Dª Joaquina Josefa de Oca y Cadórniga, esposa de D. Benito Fernando Correa, marqués de Mos, etc, contra D. José Benito de Tineo y Ulloa, dueño de la villa y jurisdicción de Noceda 6. Dª Francisca de Castro, que casó con D. Alvaro de Yebra, señor de la Laguna de la Somoza. Don Pedro de Castro dio a Dª Francisca la jurisdicción y rentas de Villaesteha de Herederos, el coto de Martín y la senecura de Santa Mariña de Librán, como cesionaria del otro hermano, D. Juan Pimentel, por 4.200 ducados y sus réditos, hasta redimirlos, en cuya cantidad habían ajustado ambos hermanos, D. Juan y D. Pedro, todos los derechos que a aquél pertenecían en los bienes de su padres: en la fortaleza de Torés ante el escribano Andrés López Pallín, a 30-IX-1614. Don Pedro exceptuaba de la cesión hecha a su hermana Dª Francisca y a D. Alvaro, su esposo, el derecho de cobrar los quintos de duela y el montazgo de los puercos. 7. Dª María Ribadeneira (o María la Mayor), que casó con D. Luis de Andrade, y cuya dote de mil ducados fue ofrecida por sus padres en la fortaleza de Torés, a 21- IV-1617, ante P. Ares. Don Luis le dio en arras 12 fanegas de trigo de renta, ante el mismo escribano Pedro Ares. En 1615, D. Pedro Bolaño Ribadeneira apelaba a la Real Chancillería de Valladolid, de un auto de la Audiencia de Galicia, en virtud del cual se le ordenaba pagar 1.400 ducados de la dote de Dª María Bolaño (aquí se le llama Dª María Pimentel), que él decía haber ya satisfecho . 8. Dª Inés de Ribadeneira (o Inés de Castro). Don Juan Pimentel, su hermano, y D. Antonio Taboada, su cuñado, la dotaron para casar con D. Pedro Miranda Ribadeneira (hijo y mayorazgo de Fernán Arias de Saavedra y de Dª Ana Ponce de León, señores de la casa de Parga. Le daban 4.100 ducados, a condición de que renunciase a la legítima que le correspondía por parte de sus padres, como así lo verificó ante Domingo Rojo, escribano en el pazo de Taboada, a 27-IV-1607 (381). Don Antonio de Taboada hizo escritura de convenio con el convento de Santo Domingo de Lugo como heredero del tercio y quinto de los bienes de Dª Beatriz de Castro, reduciendo a 48 reales de renta anual, las varias fanegas de pan, los tres canados de vino y el medio buey con seis reales, que la misma había dejado en su testamento para dos misas rezadas, que habían de decirse en la capilla de San Pedro Mártir, de la que Dª Beatriz era patrona, como señora de la Casa de Torés: en Orense, ante el escribano Juan de Neboeiro, a 20-VII-1634. El cómputo del valor de los bienes de libre disposición de ambos esposos, Dª Beatriz y D. Alvaro, arrojó la elevada suma de tres millones y medio de maravedises los del segundo, y muy poco más de un millón de maravedises los de la primera. D. PEDRO BOLANO RIBADENEIRA (o Bolaño y Castro) casó con Dª Francisca Osorio y Estrada (hija del general D. Sancho Pardo Osorio y de Dª Juana Manrique Estrada, señores he la casa de Donlebún: VER PARDO, Casa de Donlebún), cuyos padres la dotaron con 3.700 ducados, en 26-VI-1595, ante el escribano García, en Donlebún. De esta dote se dio recibo en Torés, a 28-XI-1597, ante el escribano Juan Díaz. Doña Francisca, en 1627, puso demanda ante la justicia ordinaria del domicilio de Torés, reclamando sus bienes dotales. La boda se efectuó en 1596, y un año después ambos esposos llevaban a cabo una información para justificar que se debían a D. Pedro 50.000 maravedises, en que había dotado a su esposa Dª Francisca el tío de esta señora, D. Fernando Valdés, arzobispo de Sevilla: ante el escribano Juan Díaz. La deuda se pagó en 28-XI-1597 (385). Las primeras noticias con que tropezamos acerca de este señor de la casa de Torés nos indican su ánimo interesado insaciable, que le llevó a numerosos pleitos, incluso con sus familiares más íntimos. Pocos años antes, en 1594, ya había D. Pedro planteado una querella contra el escribano García do Casal, por no acceder éste a dar escrituras de partijas de los bienes de su padre. A D. Pedro le fue discernida la curaduría de Vasco Sánchez de Ulloa, su sobrino, primogénito de la casa de Noceda, en 1594; pero en 1608, D. Vasco le puso pleito, a fin de que diese cuenta exacta de su administración durante todo el tiempo en que había desempeñado las funciones de tutor y curador suyo. En 11-VII-1610, D. Pedro señaló a su hijo D. Francisco Bolaño, por razón de alimentos, la suma de 340 ducados: en La Coruña, ante el escribano Pedro Vázquez de Puga. En 1616 sostenía un pleito contra su propio hijo, que reclamaba la cantidad estipulada para sus alimentos, y otro contra Alvaro Turienzo, por cierto dinero que no se le acababa de pagar. Poco a poco, el señor de Torés se fue viendo enredado en numerosos pleitos, por su carácter cicatero, y en 1626 entregaba 40 ducados a Jácome Varela, en un año, para que hiciese de agente de sus pleitos. En 1630 se dio provisión para que se realizasen las partijas entre D. Pedro y sus hermanos, que estaban dotaría por hacer, pero en el año siguiente D. Pedro protestó, a fin de que el receptor Gregorio Pérez no prosiguiese adelante en las partijas exigidas, por haber apelado D. Pedro a la Real Chancillería de Valladolid, negando una vez más a sus hermanos, con este bajo recurso, lo que les debía. En el año de 1634 consiguió una provisión para emplazar a sus acreedores. Antes de haber contraído matrimonio con Dª Francisca Osorio y Estrada, tuvo por hijo nacido de María Méndez, a D. Alvaro González Ribadeneira, en cuyo favor hizo su padre una cesión, en forma de vínculo, que había de volver a la Casa de Torés, si aquél falleciese sin sucesión: en la fortaleza de Torés, ante Juan Díaz, a 7-IX de 1594. Ya anteriormente le había asignado la herencia que le pertenecía, por cesión de su hermana Dª Leonor, esposa que había sido de D. Diego de Lemos, en la forma que hemos dejado referida. D. Pedro otorgó testamento en su fortaleza de Torés, ante el escribano Juan Rodríguez, el 12-I-1636, que fue el día de su fallecimiento, y por este testamento sabemos que sus hijos fueron los siguientes: 1. D.Francisco Bolaño Ribadeneira, que sigue la línea de la Casa de Torés. 2. D. Pedro de Castro Bolaño y Ribadeneira, que sigue la línea de la Casa de Torés, por fallecimiento de su hermano D. Francisco. 3. Dª Francisca Bolaño, que casó con D. Antonio Jacinto Taboada y Lemos. 4. Dª Inés de Castro y Bolaño, que casó con D. Pedro Miranda Baamonde, señor de la Casa de Baamonde . 5. Dª Pedronila Pardo de Castro y Osorio, que casó con D. Baltasar Sequeiros, conde de Priegue. Don Pedro dotó a su hija en 4.000 ducados en Madrid, ante el escribano Francisco Morales, en 8-XI-1631. D. FRANCISCO BOLAÑO RIBADENEIRA se posesionó del estado de Torés en 15-I-1636, dándole posesión Francisco de Herbón, merino y alcalde mayor de Torés, ante el escribano Francisco López. En 1616 había sostenido un pleito sobre sus alimentos, con su padre D. Pedro, como hemos referido. Don Francisco casó con Dª Isabel de Acebedo Bracamonde, la cual ya se llama viuda en 11- VI-1661, y señora de Torés, aunque el mayorazgo había recaído en D. Pedro, hermano de D. Francisco, administrándolo en su ausencia D. Diego, su sobrino. Este se obliga a dar por razón de alimentos, a su tía Dª Isabel, la cantidad de 500 ducados, con lo que se transigió el pleito que venían litigando en Villafranca, ante el escribano Pedro Ramos. Del matrimonio de esta señora con D. Francisco había nacido D. José, fallecido sin sucesión, por lo que la Casa de Torés pasó al mencionado D. Pedro, y, en ausencia de éste, a su hijo, D. Diego, que actuó como verdadero señor de Torés. Dª Isabel fundo la capilla de las Animás, en la iglesia de San Juan de Torés, el 17-III de 1683, siendo ya viuda, dotándola convenientemente y reservándose su patronato durante su vida, que debía pasar después a su cuñado D. Pedro de Bolaño, señor de Torés. D. DIEGO DE BOLAÑO (hijo de D. Pedro de Castro Bolaño y Ribadeneira y de su esposa, Dª María de Losada) se llamó y actuó como verdadero señor de la Casa de Torés, Junqueiras, Cillobre y Parga. Su padre, estando D. Diego todavía con él en Indias, en el año de 1656, en la localidad de Nuestra Señora de Leiva, en el Nuevo Reino de Granada (hoy Colombia), extendió una escritura de probanza, por la que constaba que era hijo segundo del ya mencionado D. Pedro Bolaño Ribadeneira y de. Dª Francisca Osorio y Estrada, señores de Torés; y que teniendo por hijo, entre otros, a D. Diego de Castro, y por pasar éste a España, pudiese tomar posesión de los mayorazgos de sus padres que le pertenecían por fallecimiento de su hermano mayor D. Francisco. En 1659, en nombre de sus padres, D. Diego tomó posesión de los mayorazgos de Torés, Parga, Cillobre y Caramiñal (Junqueiras), por fallecimiento de su tío D. Francisco y de sus primos D. José y D. Benito (alguna vez se le llama D. José Benito, como si se tratase de un solo individuo). D. Diego casó con Dª Antonia Taboada y Figueroa (hermana de D. Juan Taboada Ribadeneira, señor de la casa de Taboada; e hijos ambos de D. Antonio Taboada Ribadeneira y de Dª María Figueroa: VER TABOADA). Doña Antonia recibió como dote por parte de sus padres 3.000 ducados en dinero y 5.000 en bienes raíces, con las sinecuras de Valeira, Librán y jurisdicción de Villaesteba. La escritura de dote para la boda se extendió a 27-VII-1660, ante el escribano Benito Roel Varela. En 29-X-1665 hizo D. Diego un ajuste de cuentas con D. Gabriel Franco y Neira, en nombre de D. Vasco Gregorio de Ulloa y Montenegro, de los cinco años en que éste había admimistrado las rentas de Dª Antonia de Taboada, casada con D. Diego. Por 1675, en una concordia entre D. Juan de Taboada Ribadeneira y su cuñado D. Diego Bolaño, éste es llamado señor de los mayorazgos de Torés, Parga y Junqueiras: en La Coruña, ante el escribano Alberto Martínez de la Gándara, a 23-II. Habiendo fallecido ab instestato la esposa de D. Diego, éste devolvió el dinero de su dote, reservándose el Prado da Aira, que aquélla había adquirido, junto a la fortaleza de Torés. En 1677, D. Diego aparece en una escritura, pagando unas deudas que debía a Francisco Jubia, vecino de La Coruña y otras a Juan Fernández Nendares. D. Diego falleció mientras estaba otorgando su testamento, en 1675, y no tuvo descendencia, habiendo heredado a sus padres (después de que éstos se posesionaron de sus pingües mayorazgos) su hermano D. José, I marqués de Parga. Tanto los restos de D. Diego como los de su esposa recibieron sepultura en el convento de Sto. Domingo, de la ciudad de La Coruña (donde el matrimonio poseía casa, como se echa de ver por una carta de pago, de 150 ducados, por mejoras hechas en ella, que estaba situada en la calle de la Herrería: a 22-III-1661). En 1691 estos restos mortales fueron trasladados a la capilla de la residencia de D. José Bolaño, I marqués de Parga; por testimonio de Pedro Salgado, receptor de la Rl. Audiencia de Galicia. D. PEDRO CASTRO BOLAÑO Y RIBADENEIRA había pasado a Indias. Nacido en España, pero segundón de la Casa de Torés, sirvió a S.M. en las galeras de España por cuatro años y por tres en la armada de la Carrera de Indias; se avecindó en la villa de Leiva, del Nuevo Reino de Granada, hacia 1622, de la cual fue sargento mayor y alcalde ordinario, varias veces, así como corregidor del partido judicial de Sogamoso. Allí casó con D. María de Losada, de la cual tuvo los hijos que dejaron sucesión en el Nuevo Reino de Granada y de los cuales diremos más adelante. Una vez viudo, D. Pedro casó con Dª María Esquivel y regresó a Galicia, muerto su hijo Don Diego, que actuó como verdadero señor de Torés en nombre de sus padres, como hemos ya referido en su lugar. En 11-XII-1662 señala por alimentos a su hijo D. Diego, 500 ducados, la sinecura de Loureda, 6 carneros y 12 gallinas, en La Coruña, ante el escribano Juan Lozano Barreira. En 1664 se enviaron a Indias 2.000 pesos, por legado del testamento de D. Pedro Bolaño. En 1668 se le llama señor de Torés y aparece casado con D. María Esquilvel y Ponce de León. Por fallecimiento de su sobrino D. Benito Antonio (ahora sólo se nombra a uno, y es llamado Benito Antonio), recayeron en él los estados de Torés, Parga, Junqueiras, Mariñas de Betanzos y Cillobre, desde 1656. Por varias cartas de pago, se advierte que contribuía anualmente con 500 ducados a los alimentos de Dª Isabel de Acebedo Bracamonte, su cuñada, viuda de D. Francisco Bolaño Ribadeneira, lo que siguió efectuando hasta el de 1669. D. Pedro otorgó su testamento en la villa de Ntra. Sra. de Leiva, a tiempo de partir para Galicia, ante el escribano Toribio de Piñera, en l l-II-1661, citando en él a sus hijo. La partija de los bienes que quedaron a su muerte, es de 1670, según se desprende de una escritura pasada ante el escribano Alberto Martínez de la Gándara. He aquí a todos sus hijos: 1. Dª Francisca Osorio y Estrada, llamada exactamente igual que su abuela. 2. Dª Laureana de Castro Ribadeneira, de la que trataremos al hablar de los del Nuevo Reino de Granada. 3. El Maestro D. Pedro de Castro Ribadeneira. 4. D. Diego Bolaño Ribadeneira, del que hemos hablado ya. 5. D. José de Castro Ribadeneira, que sigue la línea de la Casa de Torés. 6. Dª María de Castro Ribadeneira. D. JOSE BOLAÑO RIBADENEIRA Y MARINAS, señor de la fortaleza de Torés, de la Puebla de Parga, de Junqueiras, con la villa de la Puebla del Caramiñal, así como de los concejos de Nogales, Fonfría, Rivera, valle de Tortes y Cancelada, etc., heredó los ricos mayorazgos de sus padres, por haber fallecido antes su hermano mayor D. Diego, sin sucesión. Elevó un Memorial impreso en Madrid, en el año de 1679, en que solicitaba la concesión del Título de marqués de la Puebla de Parga, como así lo obtuvo, por concesión de D. Carlos II (Rl. Dto de 4-XII-1679; Rl. Dcho. de 18-III-1680). Contrajo matrimonio con Dª Inés de Castro Pimentel (hija de D. Jacinto Miranda Ribadeneira, señor de la casa de Guitiriz y de la de Baamonde, y de su esposa Dª Antonia Ordóñez das Seixas y Andrade, descendiente del I marqués de Villalba: VER BAAMONDE, Señores de la Casa de Baamonde; VER ORDONEZ, Señores de la fortaleza de San Payo de Narla). Doña Inés fue dotada por su padre con 7.000 ducados en Guitiriz, ante Pedro Rodríguez de Parga, escribano en 3-IV-1671. Doña Inés falleció en el año de 1685. Entre D. José y su hermano D. Diego se había suscitado un pleito, en el año de 1668, sobre los bienes libres de su padre. En 1674 obtuvo una paulina, a fin de que le restituyesen lo que le habían destrozado en una represa que hacía para regar unos prados en Nogales. Don José extendió la escritura de fundación de la capilla de Ntra. Sra. de la Concepción y de San José, en la iglesia de San Julián de Morcelle, ante el escribano Cristóbal de Castro Figueroa. En 1698 otorgó escritura de dote a favor de su hija Dª Josefa Rosa Bolaño, para que contrajese matrimonio con D. Antonio Navia Bolaño; en la fortaleza de Torés, ante Sebastián López Taboada y Camba, a 18-VI de dicho año. Dª MARIA JOSEFA ROSA BOLAÑO (o de Castro Bolaño), II marquesa de Puebla de Parga, casó con D. Antonio Navia Bolaño de primeras nupcias, y por su segundo matrimonio con Don Tomás de los Cobos iba a enlazar su familia con una de las opulentas de España. Para este segundo enlace, su padre le prometía en dote las casas y fortalezas de Cillobre, Berdeogas, Valdemíns, cotos de Alón y Agualada, censos, préstamos y sinecuras, excepto la presentación de los beneficios, capellanías y derechos de patronato, que se reservaba hasta su muerte. Don Baltasar de los Cobos prometía a D. Tomás de los Cobos y Luna, su hermano, 2.000 ducados de renta anuales: en Torés, ante Sebastián López Taboada y Camba, en 16-VI-1698,. Las capitulaciones matrimoniales anteriores expresan que D. Tomás era hijo de Don Manuel de los Cobos y hermano de D. Baltasar, conde de Ribadavia. Don Tomás, II marqués de Parga, era general de Artillería e incorporó el Título de Parga a sus numersos estados; de ambos esposos existe una documentación enorme en el archivo de Camarasa. En 24-II-1699, ambos esposos asisten de padrinos al bautismo de un hijo de los señores de Lusío. Por 1724 vivían y se llamaban patronos del convento del Carmen, de Padrón, en cuya fachada, así como en el retablo de la capilla Mayor, campean las Armas de estos nobles señores y marqueses de Parga. (Su sucesión se hallará en COBOS. Línea de los Marqueses de Camarasa). Los BOLANO DAS SEIXAS, de la Casa de Bascuas D. PEDRO BOLAÑO DAS SEIXAS (hijo de D. Luis das Seixas y de Dª Leonor Gómez de Ventosa, la cual descendía de la casa de Montouto; nieto de D. Vasco das Seixas y de Doña Catalina González Bolaño), casó con D. María Alvarez de Quiroga, siendo señores de Bascuas (feligresía de Sta. María de Rendal, a.yuntamiento de Arzúa); tuvo por hijo a 1. D. Jorge das Seixas, que siguió la línea 2. D. Alvaro de Ribadeneira, que casó con Dª María Taboada. 3. D. Fernando das Seixas, que casó con Dª María Varela de Dubra. Hubo además otros hermanos (Inés, Catalina, María, Pedro y Luis). D. JORGE DAS SEIXAS casó con Dª Dominga Cimadevila Varela, y tuvo por hijo a 1. D. Fernando das Seixas Bolaño, que siguió la línea 2. Dª María Alvarez, que casó con. D. Bartolomé de Mella. 3. D. Pedro Bolaño, que casó con Dª Dominga L. de Saavedra. D. FERNANDO DAS SEIXAS BOLANO casó con Dª María Jaspe Labora y tuvo por hijo a D. Gregorio, D. Domingo Bolaño, y al sucesor en la casa, que fue D. Pedro. Don Fernando fue escudero de la Real Audiencia de Galicia. Murió en Sta. María de Marojo (ayuntamiento de Arzúa) el 13-V-1683. Doña María, en 1689. D. PEDRO BOLAÑO DAS SEIXAS casó con Dª Josefa de Lira y Montecelo (hija de D. Bartolomé Montecelo y de Dª María de Lira Troncoso), y tuvo por hijo a D. Manuel Martín, y al primogénito que fue D. JOSE ANTONIO BOLAÑO DAS SEIXAS, que casó con Dª Isabel López de Pedrosa, de la que tuvo por hijo a D. Pedro Ventura (presbítero), a Dª Marta Josefa, y al sucesor que Dª ISABEL TERESA BOLAÑO DAS SEIXAS, que casó con D. Francisco Somoza, dueño de la casa del pazo de Sta. María de Mellid. En el Nuevo Reino de Granada Volviendo a la descendencia de D. Pedro de Castro Bolaño en tierras colombianas, antes llamadas del Nuevo Reino de Granada, recordaremos que de su primera esposa, la citada Dª María de Losada, había tenido por hija a Dª LAUREANA DE CASTRO Y RIBADENEIRA. Esta señora casó con el capitán D. Fernando García Ramira, nacido en Belazázar (provincia española de Córdoba), que fue vecino de la villa de Leiva, donde vivió y ejerció cargos de nobles D. Pedro, y donde D. Fernando fallecido en 1668, ?después de haber tenido por hijo a Dª MAGDALENA RAMIREZ DE ARELLA. NO, que casó con. D. José Ferro y Soto, español, nacida en Alcalá de Henares. Indudablemente relacionados con esta notable familia de tan clara ascendencia gallega tenemos a los siguientes, que dejaron memoria de sí en el Archivo Nacional de Colombia: D. NICOLAS FERNANDO BOLAÑO OSORIO, que casó con Dª Juana Gregoria de Barros; tuvo por hijo a D. MANUEL BOLAÑOS OSORIO, que casó con Dª Plácida Mendoza (hija de D. Alejandro Mendoza y de Dª Juana Teresa Guerrero Zambrano); y tuvo por hijo a D. JUAN SALVADOR BOLAÑOS OSORIO, que casó con Dª Rosa Ribadeneira Ulloa (hija de D. Tomás Ribadeneira Ulloa y de Dª María Peralta; nieta de D. Pedro y de Dª Ana María Sotomayor) y tuvo por hijo a Dª BERNARDA BOLAÑOS OSORIO, que casó con D. Bartolomé Daza y tuvo por hijo a D. JUAN SALVADOR ANSELMO DAZA Y BOLAÑOS, teniente gobernador de la ciudad de Velledupar. El apellido Bolaño (s) hemos visto que aparece muy pronto en tierras americanas. Por 1591 ya actuaba como abogado de D. Lorenzo de Paz Maldonado, el licenciado Bolaños, en la ciudad de Popayán. Don José Antonio Bolaños, cura de Quilichao, es considerado como prócer de la independencia de Colombia. El Venerable P. Fr. Francisco de Jesús Bolaños, religioso mercedario, nacido el 4-X-1701 en Ganitarilla, fue hijo de Casimiro Bolaños y de Beatriz Romero; fundó en la ciudad de Quito la recoleta mercedaria del Tejar, que todavía subsiste, y feligresía allí con opinión de santo, el 14-XII-1785, después de haber ejercido los cargos de maestro de novicios, definidor provincial y sacristán mayor. Recorrió casi todo el actual Ecuador misionando a los indios y tuvo dos hermanos, también religiosos de la Merced, Fr. José y Fr. Pedro Bolaños.
Escudos de Armas del apellido:
Un cordero con un bollo en la boca y un muslo armado con una pierna y un pie calzado con una espuela, todo ello sobre campo de sinople. Otros: Escudo en mantel: 1.º de oro, con la cruz de Calatrava, de gules, cargada con cinco veneras de plata, y en punta, ondas de azur y plata (que son Armas de RIBADENEIRA); 2.º, de gules, con un león rampante de su color natural, y 3.º, de sinople, con un cordero de plata sobre un bollo de oro. Variante: Escudo cuartelado: 1.º y 4.º, de plata, con la cruz de Calatrava, cargada de cinco veneras de oro (que son RIBADENEIRA); 2.º de sinople, con un león rampante de oro, y 3.º, de sinople, con un cordero, de plata, cebado de un bollo de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
