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(VER BLANCO) Señora de las Casas de Maceda y de Layosa (hija de D. Juan de Noboa y Lemos, XIX señor de Maceda, y de Dª María de Ulloa, de la Casa de Monterrey) la cual de segundas, casó con D Juan Pérez de Lanzós y Andrade, siendo hijos de este matrimonio; a) D. Alonso de Lanzós y Noboa, conde de Maceda, que casó con Dª María de Córdoba y Ayala. b) D. Fernando de Andrade, arzobispo de Palermo. c) Dª María de Moscoso y Sotomayor, monja clarisa.Mayorazgo de García de Seijas D. Gabriel de Seijas, casó con la heredera del mayorazgo fundado por don Gil González de Neyra y tuvo a D. José de Seijas, señor de Pacios de Piedrafita y tuvo a D. Ignacio de Seijas Somoza Neyra y Balboa, señora de la Herrería del Incio y de la de San Payo de Quiroga y tuvo aç Dª Isabel María Sánchez de Orozco Seijas Quiroga Somoza Losada Neyra y García de Seijas y Balboa, que casó con D. Sabino Rodríguez de Campomanes, segundo conde de Campomanes, del que en 1816 se dice viuda; fue señora de los Pacios de Pedrafita, de la Herrería del Incio y de las casas de Dompiñor, de Cereija, de la Torre de Armeá y de San Payo de Quiroga; poseedora del mayorazgo ya citado de García de Seijas. (VER Campomanes, condes de). Fernán Pérez das Seixas, casó con Dª Brianda de Tovar y tuvo a 1. D. Fernando das Seixas. 2. Dª Elena Tovar. 3. Dª María das Seixas y Tovar. 4. Fernán Gómez das Seixas, hermano natural de los anteriores. Dª Andrea Varela das Seixas, casó con D. Juan L6pez de Savedra y tuvo a Dª Juana das Seixas y Saavedra, que casó con D. Benito Díaz de Ocampo y tuvo a Dª Benita Díaz Saavedra, que casó con D. Domingo Varela de Boado (Ver Boado) y tuvo, entre otros a D. Dionisio Varela, vinculado por matrimonio con los señores de Traspenas y de la Golada, además dc sucesor directo en el señorío de la casa torre de Santa María de Barazón.   Andrés de Seijas, teniente de Infantería, casó con Dª Antonia Figueroa y tuvo a D. José de Seijas Figueroa, natural de La Coruña, guardia marina en 1717. (Cfr. Válgoma, 1.º n.º 155). En la Unica, en 27 dc mayo de 1752, aparece empadronado como noble en Santa María del Monte, feligresía de Castroverde, a orillas del río Chomoso, D. Andrés de Seijas, forastero, pero vecino de antiguo en dicha localidad. D. Antonio Jacinto de Seijas, regidor, es uno de los hidalgos orensanos que en 1641 fueron a luchar a Portugal. El capitán y comisario de Caballería D. Lorenzo Fernández de Seijas fue gobernador y alcalde ordinario de Santafé en 1742; procedía de Sevilla a donde llegó de su reino de Galicia en 1742. Se avecindó en el N.º R.º en 1725. Dª Francisca Ignacia de Seijas Aldao Caamaño y Fervent, natural de Santa María de Guisamo, en La Coruña, donde casó el 4 de agosto de1680 con. D. Antonio Hidalgo de Cisneros y Cantarín, nacido en Valderas (León) y gobernador de Bayona, brigadier de los Rea1es Ejércitos, tuvo a D. Baltasar Hidalgo y Seijas, último virrey del Río de la Plata. (Revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, 1961, página 19 y 182-86). FERNAN PEREZ DAS SEIXAS, se llama señor de Narla en 3-III-1554, en que adquiere algunos bienes del licenciado Diego de Maldonado (Ver ALDAO, Los MALDONADO DE PAZ), ante el escribano Pedro de Aguirre (PARGA, 6, 34). Lo :mguia siendo en 1558 (según un documento de PARGA, 6,34): y lo era asimismo en 2-II-1565, en que Dª Beatriz Ponce de León adquiría l l ducados de rédito por 154 capital, sobre los cotos de Amil y de Felmil (PARGA, ídem). En 1563 le vemos haciendo una compra en Santa María Magdalena de Cedofeita (PARGA, 4, 210) Caso con su sobrina Dª Brianda Tovar Pimentel (hija de su hermano D. Antonio Tovar y de Dª Blanca Pimentel), señores de la fortaleza y coto de Canedo, en Santo Tomé de Lorenzana: (Ver TOVAR), lo cual es llamada también en los documentos Dª Brianda da Seixas y Tovar. En l5-II-1560 otorgó escritura en Toledo, ante el escribano Antonio de Tamayo (...) Junqueiras, mejorando en 3.º yo (...) (Junqueiras, l, 49), mejorando en 3.º y 5.º, en forma de mayorazgo a los tres hijos que siguen; y a falta de éstos y sus descendientes, deja por herederos a su hijo natural Fernán Gómez das Seijas. Tuvo por hijo a 1. Dª Elena das Seixas y Andrade, que casó con D. Alvaro de Vozmediano, del hábito de Santiago. 2. D. Fernando das Seixas y Tovar, que sigue la linea 3. Dª María de Andrade, que casó con D. Luis Ordóñez de Villaquirán. D. FERNANDO DAS SEIXAS Y TOVAR (o PEREZ DAS SEIXAS Y TOVAR) otorga varios foros y realiza distintas compras en Ccdofeita, en 1580 (PARGA, 4, números. 210, 213, 215, etc). Seguía siendo señor de Narla en 1615, en que Fernán Ares Saavedra protesta sobre el principal y réditos de un censo que había vendido D. Fernán Pérez das Seixas (PARGA, 6, 37). Casó con Dª Aldonza de Ulloa (o de Novoa y Lemos; hija de D. Juan de Novoa y Lemos, regidor dc Orense y procurador en Cortes en tiempo de Cnrlos V; y de Dª María de Ulloa: VER NOBOA, rama troncal: señores y luego condes de Maceda), señora de la casa de Maceda, por haber fallecido sin sucesión, su hermano D. Antonio Yáñez de Noboa. Esta señora contrajo segundas nupcias con D. Juan de Lanzós y Andrade, señor del valle de La Louriña (VER ANDRADE), Dª Aldonza vivía en 5- VII-1597, en que compraba cuatro ducados de censo sobre el lugar de Torre da Luz, en la feligresía de Giá (PARGA, Legajo 5, n.º 6), tuvo por hijo a Dª BRIANDA DAS SEIXAS Y TOVAR, la cua1 se llama señora de San Payo de Narla en un documento de 1571 (PARGA, Legajo 4, n.º 233). También se la llama Dª Brianda das Seixas y Andrade. Casó con su primo D. Alonso Ordóñez de Villaquirán y Andrade, dueño de la casa solar de los ORDONEZ, en Zamora (hijo de D. Alonso Ordóñez de Villaquirán y Pimentel, caballero de Santiago en 1561, y de Dª María de Andrade: VER ORDONEZ, señores de la fortaleza de San Payo de Narla, etc.). El esqueleto de este árbol genealógico consta en buena parte, además de en los documentos citados de la casa de Parga, etc., en la sección de INDIFERENTES, del Archivo de Camarasa, en el de Medinaceli, Legajo 1.º, n.º 3 1. Dª Brianda das Seixas y Tovar debió heredar el señorío de Narla algunos años antes, ya que en 18-XI- l 639 otorga un foro, en el lugar do Piñeiro, en la feligresía de Santa María Magdalena de Cedofeita (PARGA, Legajo 4, n.º 227); otro en el mismo lugar, dos días después del anterior (PARGA, Legajo 7, n.º 100). En 25-VIII-1570, compró al monasterio de Lorenzana los bienes que sus monjes poseían en el coto de Santa María Magdalena de Cedofeita y en el coto do Piñeiro, de la misma feligresía en cuya venta iba incluido el beneficio curado de Cedofeita. La escritura pasó ante Alonso López Aguiar, en e1 monasterio dc Lorenzana y en la fecha dicha (PARGA, Legajo 4, n.º 244). Casa de Santa María de Rendal D. PEDRO ANTONIO DAS SEIXAS PIMENTEL, señor de la casa de Bascuas (Mellid),casó con Dª María Jacinta Jiménez, ambos de Santa María de Rendal, tuvo por hijo a   D. FRANCISCO ANTONIO DE SEIXAS Y ULLOA, empadronado como noble en 1762, y natural de Santa María de Rendal, señor de la casa de Bascuas; casó con Dª Angela Saavedra, natural de Rendal (hija de D. Felipe Saavedra y de Dª María Ignacia Andrade, ambos naturales de Lugo) y tuvo por hijo a D. FRANCISCO VICENTE DE SEIXAS Y SAAVEDRA, natural de Santa María de Rendal, donde nació en 1758, guardia marina en 1776 (cf. Válgoma-Finestrat, obra citada, Tomo III, n.º 2051).

Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.