Tienda online de heráldica en diversos materiales

Los de esta alcuña señorearon la tierra de Limia, Monterrey y coto de Bermuid, además de sus estados de Biedma, en la provincia de Toledo. Doña Elvira de Biedma veremos que fue señora de los estados de Biedma y Ribera, además de los citados anteriormente. Los Biedma asistieron con San Fernando a las conquistas de Andalucía, fundando casa en la ciudad de Jaén, frente al templo del antiguo convento de la Merced, donde he visto las Armas de los de este linaje, por lo que sospecho que allí debió levantarse la casa fundada en esta parte vieja de la ciudad andaluza. En los descendientes de Galicia y concretamente en la persona de don Sancho Sánchez de Ulloa, esposo de la segunda vizcondesa, doña Teresa de Zúñiga y Viedma (o Biedma) recayó el condado de Monterrey (VER ULLOA; VER ACEBEDO), habiendo sido concedido anteriormente el vizcondado del mismo nombre, por el rey D. Juan II, a D. Pedro de Zúñiga y Biedma, fallecido en 1474. Probaron su nobleza en distintas ordenes Militares, en la de Carlos III (1792) y en la Real Chancillería de Guardias Marinas (1759). Casi todos los ingresados en las Ordenes Militares pertenecían a las ramás andaluzas, ya que los de Galicia no figuran en los índices de los expedientes. D. Alvaro Pérez de Biedma, al que hallaremos en las genealogías fue obispo de Mondoñedo en la mitad del siglo XIV, y era hermano de aquella Dª Mayor Fernández de Biedma que casó con D. Juan Pérez de Novoa, al quedar éste viudo de Dª Beatriz González de Meneses. Genealogía D. IÑIGO IÑIGUEZ DE BIEDMA casó con Dª Ana de Castro (hermana de D. Ruy Pérez de Castro, segundo señor de Espejo, alcaide de los alcázares de Córdoba), y tuvo por hijo a D. RODRIGO IÑIGUEZ DE BIEDMA, que se halló con San Fernando en la conquista de Sevilla; ocupó el cargo de alcaide de los alcázares de Jaén, donde fundó casa, probablemente la que hemos indicado más arriba, situada en lo alto de la ciudad antigua; casó con Dª Adonza Ponce de León (hija de D. Fernán Ponce de León Adelantado mayor de la Frontera, y de Dª Urraca Gutiérrez Meneses, progenitores de los duques de Arcos); fue D. Rodrigo señor de la casa y estado de Biedma, en el reino de Toledo; y tuvo por hijo a Día Sánchez de Biedma, que heredó los estados de Jaén, y a D. FERNÁN RUY DE BIEDMA (también llamado Fernando Rodríguez de Biedma), ricohome, merino mayor de Galicia, que en 1291 tuvo en honor los castillos de Cartagena e Hita; embajador en Aragón y ayo del infante D. Felipe, en cuya crianza pasó a Galicia, donde fue señor de los castillos, villas, feligresías, cotos y vasallos que, andando el tiempo, formaron lo que se llamó Casa de Biedma, que más adelante pasaron a los condes de Monterrey. Además del citado Día Sánchez de Biedma, conocemos por hermanos de Fernán Ruy de Biedma, a D. Rodrigo Iñiguez de Biedma, que casó con Dª Juana Díaz de Fines (rebisnieta del rey D. Fernando II, prima tercera de D Sancho IV). Este D. Rodrigo fue alcaide de los alcázares de Jaén y capitán general de aquel reino, desde 1295 hasta 1312, que era puesto de gran responsabilidad y honra. Otro hermano fue D. Juan Iñiguez de Biedma, clavero de la orden de Alcántara, falleció en 1359, en edad decrépita. D. Fernán que casó con Dª Marina Páez de Sotomayor (hija de Payo Gómez Charino) y heredó los estados de Galicia; tuvo por hijo a 1. Ruy Páez de Biedma. 2. Alfonso Fernández de Biedma. 3. D. Álvaro Pérez de Biedma (o Páez de Biedma), obispo de Mondoñedo, al que nos hemos referido. 4. Dª Mayor Fernández de Biedma, que casó con el citado D. Juan Pérez de Novoa. Esta señora testó en 1348, ordenando ser enterrada en la iglesia del convento de San Francisco, de Orense, y nombrando por sus hijas a Dª María Fernández, Dª Inés Páez. 5. Men Rodríguez de Biedma (hermano de los anteriores, o muy allegado), uno de los primeros caballeros de la Banda, que sirvió a Don Alonso XI y se halló con sus hermanos en la batalla del Salado; que casó con una señora en quien hubo a Dª Elvira de Biedma la cual casó con D. Alonso Fernando Coronel, a quien D. Pedro I mandó matar en el castillo de Aguilar, junto con Don Rodrigo Yáñez de Biedma, en 1353. D. RUY PÁEZ DE BIEZMA, ricohome y justicia mayor de la casa del rey D. Sancho IV, fue el que combatió tres días en Jerez de la Frontera con el no menos valiente gallego Payo Rodríguez de Ambía; fue adelantado de Galicia y hallóse en la del Salado, y en la toma de Algeciras; que casó con Dª Juana Gómez de Toledo (hija de D. Fernán Gómez de Toledo), tuvo por hijo a D. Juan Rodríguez de Biedma que defendió varonilmente la villa de Allariz contra los partidos de D. Pedro el Cruel, en las luchas fraticidas de éste con su hermano D. Enrique. Algunas merindades y cotos de Entrimo (provincia de Orense), fueron de D. Juan Enríquez de Biedma, que en ellas ejerció la jurisdicción civil y criminal. Debió morir sin sucesión, pues, su hermana Dª ELVIRA DE BIEDMA heredó todos los estados de Limia, Monterrey, coto de Bermuid, Biedma y Ribera. Casó con D. Diego López de Zúñiga (o Estúñiga), justicia mayor de Castilla; y tuvo por hijo a 1. D. Juan de Zúñiga y Biedma. 2. Dª Teresa de Biedma y Zúñiga, famosa condesa de Santa Marta (VER SARMIENTO, línea de los Condes de Santa Marta). D. JUAN DE ZÚÑIGA Y BIEDMA fue sucesor en los estados de Biedma, Monterrey, etc.;casó con Dª María de Basadre, y tuvo por hijo a Dª TERESA DE ZÚÑIGA Y BIEDMA, que casó con D. Sancho Sánchez de Ulloa; era ella vizcondesa de Monterrey, y ambos esposos fueron condes del estado del mismo nombre ostentando los primeros este título del reino; tuvo por hijo a Dª Francisca de Zúñiga Biedma y Ulloa, la cual casó dos veces: 1.º con D. Diego de Acevedo (el hijo de Dª María de Ulloa y de D. Alonso de Fonseca; y 2.º con D. Fernando de Andrade, II conde de Villalba y I conde de Andrade, de quien tuvo a Dª Teresa, la que casó con D. Fernando Ruiz de Castro, marqués de Sarria y IV conde de Lemos. El hijo del primer matrimonio fue D. Alonso de Zúñiga y Acevedo, III conde de Monterrey. En Colombia D. JUAN DE BIEDMA Y CISNEROS, nacido del reino de Galicia, fue uno de los primeros pobladores de Santafé de Antioquia, donde por varios años ejerció el cargo de gobernador; casó con Dª María de la Cámara (hija de D. Juan Ruiz de la Cámara y de Dª Elvira Martínez de Cárdenas), y tuvo a Dª ELVIRA DE BIEDMA, que casó con el capitán D. Francisco de Zabala. D. MARCOS ROLDAN Y BIEDMA, capitán vivió en Cartagena de Indias desde 1602. Aparece como testigo en el ingreso de D. Francisco de Peralta, en la orden de Santiago, en 1637. D. JOSÉ DE BIEDMA Y LABASTIDA, aparece ejerciendo las funciones de corregidor de la provincia de Mariquita por título fechado el 29-VI-1645; se posesionó al año siguiente y fue promovido a Gobernador de Antioquia en interim, con título de 13-VI-1646. Don Tomás Cadavid Restrepo dice que gobernó desde 1646. En 1648 aprobó la ida de los jesuitas para que educasen a la juventud.

Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, un palo de gules, acostado de ocho calderas de sable, cuatro en cada flanco. Otros: En campo de oro, ocho calderas de sable, puestas en dos palos (son las primitivas). Otros: En campo de oro, un palo de gules. Bordura de plata, con ocho calderos de sable.    

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los calderos servían para el manejo de vituallas. Eran antiguamente la marca de ricohombre en España. Viene su origen del pendón y calderas que entregaban los reyes a aquellos magnates que consideraban Grandes del Reino, teniendo entre sus facultades privativas, la de levantar y sostener tropas a sus expensas. Se asocia siempre a la idea de poder y riqueza.