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(Ver Ventosa). Casa solar fue la torre de Pena Mourelle, en la feligresía de San Miguel de Berbetouros. Este lugar del municipio de Palas de Rey dio lugar al nacimiento del nombre de este linaje, que adquirió gran preponderancia en Portomarín, después de la decadencia de los PIÑEIRO, hasta el punto de haber venido a entroncar con los marqueses de Bóveda de Limia, a quienes afluyeron sus ricas posesiones y señoríos. Los PIÑEIRO de Portomarín eran los mismos que los de la fortaleza de Narahío, puesto que de D. Gonzalo Piñeiro, al decir del P. Gándara, descendían aquel bailío de Lora (enterrado en su capilla del convento franciscano de La Coruña), y el hermano de éste, Frey Juan Piñeiro, comendador de Portomarín, que en 1484 rehacía el hospital allí existente para los peregrinos que se enderezaban a Compostela. En el Museo de Lugo se conservan dos inscripciones, una del Palacio de la Encomienda y otra del Hospital, así como un escudo de cada edificio. Don Manuel Vázquez Seijas reprodujo en un artículo las inscripciones y los escudos. Los ANDRADE fueron hechos dueños de Narahío y de sus tierras, después de su rápido encumbramiento, y sospechamos que otro tanto debió ocurrir en Portomarín, ya que la banda engolada de los señores de Puendeume se repite con insistencia en los blasones de los Berbetouros, o Berbetoros. Por un legajo que lleva por título La villa de Puertomarín, que figura en el Archivo del Museo Provincial de Lugo, hemos venido en conocimiento de numerosas noticias de los de esta alcuña, y aunque incompletas, podrían servir para ulteriores investigaciones sobre este olvidado linaje. A dicho legajo pertenecen los datos que damos a continuación, pero advirtiendo que a veces se llaman Berbetoros y otras veces Armental (VER ARMENTAL). La casa-palacio de los Berbetoros en aquella villa fue la que hoy sirve de casa rectoral del pueblo, donde fueron señores jurisdiccionales hasta su enlace con los marqueses de Bóveda de Limia. Que se trata de una familia de rancio abolengo es cosa indudable, ya que D. Pedro Ares de Berbetoros aparece como alcalde ordinario de la ciudad de Lugo en 3- X-1575, al tomar posesión de unos bienes que le fueron vendidos en la feligresía de San Esteban da Mota. Y sabemos que ejercía las mismas funciones de alcalde ordinario, que constituían un acto positivo de nobleza por aquel entonces, en 14-II-1576, en que Juan Blanco y Teresa da Brea, su esposa, vecinos de San Estebo da Mota, vendieron al Muy Rvdo. Antonio Juan López de Gaibor toda la parte y quiñón que les pertenecía de bienes raíces en el lugar de Brea, sito en la mencionada feligresía, según consta de la escritura de venta que pasó por testimonio de Juan de Nogueira cuatro días más tarde. Poco después de las fechas expresadas nos sale al paso una señora del mismo apellido, Dª María Fernández de Berbetoros, mujer de Don Francisco Sánchez de Baamonde. Ambos esposos eran vecinos de la fortaleza de Miraflores, en tierra de las Mariñas, y, con poder dado por su marido, vende Dª María, en 3-X-1591, por ante Juan Piñeiro, escribano de aquella vecindad a Gregorio de Villar, vecino de Portomarín, cuatro piezas de heredad, sitas en la feligresía de San Estebo da Mota, en tierra de Pallares. Pero el engrandecimiento del linaje, como de tantos otros de Galicia, arranca de un eclesiástico amante de su casa, por cuyos aumentos vive desvelado y aprovechando toda coyuntura que se ofrece a fin de comprar nuevas tierras y acrecentar el patrimonio de sus mayores. Tal eclesiástico fue D. NUÑO DE BERBETOROS. En 13-VI-1572, compra el lugar y caserío de Rosende (feligresía de San Vicente de Paradela) a Bartolomé Nieves, vecino de Portomarín, según escritura pasada ante el escribano de esta villa Rodrigo González. En 16-VI-1590, según testimonio de Pedro González de Parga, otro vecino de Portomarín, Pedro Díaz de Páramo, le vende la mitad del lugar llamado Fonte, que había pertenecido a Fernán Ares de Sarria, y se hallaba en la jurisdicción de aquella antiquísima encomienda. En 11-IX- 1592, Sebastián Pérez, vecino de la feligresía de Santiago de Nespereira, en la jurisdicción del marquesado de Sarria, vende a D. Nuño de Berbetoros toda cuanta propiedad y bienes raíces poseía en el lugar de Velle, enclavado en la feligresía de Santa María de Ferreiros, según testimonio del escribano Pedro Rodríguez de Villar, ante quien se pasa la escritura. En 1596 compra a Pedro López de Carballal y a Jorge de Carballal, la parte que hacían en Santa María de Riascos, haciendo de escribano el ya mentado Pedro González de Parga. Aun trae el legajo que nos sirve de guía otras dos escrituras, una del 13-VIII-1599 y otra del 8-XII-1599. En la primera, D. Nuño compra a Gregorio da Casanova Blas da Casanova e Inés da Casanova, de la feligresía de Santa María de Ferreiros, la leira y pieza de heredad que se conocía por el nombre de Couso do Freixo, consistente en cuatro tegas; y en la segunda, D. Nuño afora tres voces del lugar de Casanova a Gregorio da Casanova y a su esposa Catalina Vázquez de Casanova, que se componían de casas, casares y heredades, bravas y mansas, prados, chouzas, cortiñas, montes, devesas, canales, pesqueras y todos los de más bienes a dicho lugar anejos, con sus entradas y salidas de todo ello a montes e fontes. Y vuelve a dar fe de ello D. Pedro González de Parga. Terminemos diciendo que D. Nuño testó en 1600, ante Pedro López, y que había sido cura de la feligresía de la Ferreirúa, que nos figuramos ser la Ferreirúa de Abaixo, del municipio de la Puebla del Brollón, y ninguna de las existentes en la provecino de Orense. Don Nuño había heredado a su hermano, D. Pedro López de Parga, arcediano de Abeancos, y a su vez tuvo por heredero a su sobrino D. PEDRO SANCHEZ DE BERBETOROS (probablemente hijo de D. Francisco Sánchez de Baamonde y de Dª María Fernández de Berbetoros, ya mencionados), del que también tenemos datos históricos abundantes y que siguió procurando el mayor esplendor de su familia, siguiendo en ello la trayectoria trazada por la conducta de su tío. En 4-IX-1611, aforó por tiempo de tres voces a Domingo de Casanova y a su mujer, Inés de Casanova, la casa llamada de Casanova (escritura pasada por testimonio de Pedro González de Parga) ; y en 5 de junio del mismo año había comprado a Domingo da Casanova y a Dª Sancha Taboada la leira llamada Do Freixeiro, sita en el Agro do Freixeiro, de cuyo hecho nos da fe el escribano de Portamarín, Pedro Alonso de Parga. Al año siguiente, y a 30 de octubre, le hallamos aforando el lugar de Quintela de Páramo, a Martiño da Pena. Por 1629 aparece demandando a varios sujetos. Ignoramos el nombre de su esposa (aunque un  árbol de Taboada Roca la llama Dª Sancha de Parga); y tuvo por hijos a D. DIEGO DE BERBETOROS PARDO RIBADENEIRA, al que las escrituras dan el cargo de coronel, diciéndonos que se había casado con D. Paula de Araujo. Debió de haber casado en segundas nupcias con Dª Isabel Díaz de Guitián, como se desprende de una escritura del 11-II-1570, en la cual Matías Pérez, y su mujer Guiomar Díaz, venden a D. Diego y a su mujer, Dª Isabel, cuatro fanegas de renta etc., en un año, ante Pedro Rodríguez de Villar, escribano y vecino de Portomarín. Hija de D. Diego fue Dª Josefa (y ésta a su vez madre de aquella Dª Bernardina, que tenía derecho a una plaza en el convento de las Madres Agustinas Recoletas de la ciudad de Lugo, en vida de D. José de Berbetoros). Otro hijo de D. Diego y de su esposa primera, Dª Paula, fue D. PEDRO SANCHEZ DE BERBETOROS, el cual en 1627 otorgaba partidas en número de once escrituras, ante Pedro Núñez de Vaamonde, a Domingo de Aday, el Mozo, en renta anual de cuatro fanegas de centeno y dos capones. Nada nos dicen estas escrituras del nombre de su esposa, pero papeles del archivo de la casa de Lusío dicen que fue Dª Constanza Garza de Quiroga, de la casa de Tor (VER GARZA). D. ANDRES DE BERBETOROS RIBADENEIRA, quien casó con Dª Inés Montenegro Páramo y Neira . Se conserva el armario del archivo de D. Andrés, con una inscripción que dice así: ESTE ARCHIBO HES DE DON ANDRES BERBETOROS PARDO RIBADENEIRA ANO DE 1682 En 1692 la Junta de Portomarín instruye unos autos a instancia de D. Andrés sobre hurtos de centeno y otras cosas, que han perpetrado sus caseros. En 14-XI- 1694, Jácome de Crendes y su mujer Eva Pérez, vecinos del lugar de Latrea (feligresía de San Estebo da Mota), venden a D. Andrés Berbetoros Ribadeneira una fanega de pan de renta de seis cuarteles, por la medida de la ciudad de Lugo, por testimonio de Andrés Lopez de Taboada, escribano y vecino de la misma ciudad de D. Andrés y de Dª Inés quedó por hijo. D. JOSE DE BERBETOROS, " cuya es la villa de S. Pedro de Portomarín y su jurisdicción y rentas jurisdiccionales". En 26-III-1722 verifica este señor unas informaciones para demostrar la posesión inmemorial de sus derechos y regalías. Por su testamento (conservado en el legajo citado) declara haber tenido " de su mala vida pasada" tres hijos naturales (Hermenegildo, María Luisa y Margarita, ésta, casada con D. Pedro Basco y Ulloa), amén de bastantes otro más que, dice, le atribuyen. Nos da suficientes noticias de sus antepasados y figura en escrituras que van de 1710 a 1730. De su tiempo es el escudo de los Berbetoros, con una corona, debajo de la cual aparece la M de los MONTENEGRO. La misma inscripción recuerda a Dª Inés de Montenegro y a su hijo D. José Berbetoros, agregando que es del año de 1712. Nada más nos dicen los papeles consultados sobre los sucesores directos de la línea a que nos hemos venido refiriendo. Cuarenta años más tarde de las últimás noticias acerca de D. José de Berbetoros, ya se nos habla de D. BENITO PIMENTEL ESPINOSA Y BERBETOROS, III marqués de Bóveda de Limia, como dueño y señor feudal de S. Pedro de Portomarín, en posesión del Palacio de Gallegos, que viene a ser la actual casa rectoral, el cual solicita real provisión de prorrateo de venta sobre ciertos bienes de su posesión. Este señor, que verificó información de nobleza en Santiago, en el año de 1752 era hijo de la II marquesa de Bóveda de Limia, Dª María Teresa Espinosa Berbetoros, casada con D. Antonio José Mosquera; y nieto del I marqués de Bóveda de Limia, D. Juan-Nicolás Espinosa (agraciado por Felipe V, en 12-VII-1701, con dicho marquesado, regidor perpetuo de Orense, caballero de la Orden de Santiago, señor de la Bóveda de Limia en Orense, cuyo señorío de su coto y jurisdicción era de sus antepasados los Feijoo de Nóvoa) y de su esposa Dª Isabel Melchora de Berbetoros. En 1º de junio de 1771 es ya el hijo de D. Benito Pimentel y Dª Francisca Luisa de Lemos y Puga, su esposa D. ANTONIO PIMENTEL Y LEMOS (?) ESPINOSA FEIJOO BERBETOROS NOVOA PARDO RIBADENEIRA, IV marqués de Bóveda de Limia, el que se titula señor de la jurisdicción de San Pedro de Portomarín, Bóveda, Lardeiros, etc., y el que por aquellas fechas elige su curador ad item, en la villa de Pontevedra, a su pariente D. Melchor Arias Pallares y Gayoso, revocando el nombramiento efectuado con anterioridad en favor de D. Benito Roxica Montenegro, quien al parecer cuidaba poco de los intereses del Marqués. A D. Antonio heredóle su hijo D. JOSE PIMENTEL Y MONTENEGRO, V marqués de Bóveda de Limia y general carlista, nacido en Pontevedra (30-III-1786) y bautizado el mismo día en la parroquia de Sta. María la Mayor, educado en el Real Seminario de Nobles de Madrid, caballero-cadete en el Regimiento Provincial de Pontevedra, que tomó parte en las batallas de Puente-Sampayo, Vitoria y Arroyo-Molinos y teniente coronel al terminarse la guerra de la Independencia. El Barón de Artagán se ocupa de esta figura gallega y pontevedresa en su libro sobre los Carlistas de Antaño y D. José Millán, bajo el epígrafe de El Marqués de Bóveda de Limia le dedica lugar destacado en su libro de los Varones Ilustres de Pontevedra, precisando las fechas de su nombramiento de caballero de San Hermenegildo en 1816, de su intervención en el pronunciamiento absolutista de Jaca, cuyo castillo tomó por sorpresa, entrando en él el primero y rindiendo las tropas constitucionales que lo defendían, etc. Arrojado del Ejército por sus ideas antiliberales al fallecimiento de Fernando VII, emigró a Portugal y luego se pasó al campo carlista, habiendo sido nombrado en 1835 vocal de la Junta encargada de promover la guerra en Galicia. Fue segundo jefe de la famosa expedición del general carlista D. Miguel Gómez Damás, recorriendo nada menos que 825 leguas, entrando en más de 500 poblaciones, algunas tan importantes como Oviedo, Santiago de Compostela, León, Palencia, Albacete, Córdoba, Cáceres, Mondoñedo, Bailén, Ecija, Andújar, Martos, Valdepeñas, Almadén, Ronda, Trujillo y Algeciras: expedición célebre en la historia militar del último siglo, perseguida por siete columnas, que realizó admirables movimientos que todavía son estudiados como modelos en las modernas obras de estrategia. El mismo día en que D. Carlos firmaba su nombramiento como Ministro de la Guerra, el 30 de enero de 1838, cuando dirigía una carga a la bayoneta en la acción de Arciniega, una bala de cañón le destrozaba la cabeza. Había contraído matrimonio con Dª María Josefa Miranda y Sebastián, pontevedresa de origen, segunda hija del conde de San Román, y que mereció ser recibida en la Academla de Nobles Artes de San Fernando por sus obras pictóricas. Su hijo D. JOAQUIN PIMENTEL Y MIRANDA sirvió a Dª Isabel y, siendo alcalde de Santiago de Compostela, con objeto de dar trabajo a los obreros durante el hambre de 1855, llevó a cabo las obras para la construcción del magnífico paseo de la Herradura. Fue después gobernador civil de Pontevedra, cayendo con la revolución de septiembre, que también destronó a Dª Isabel II. Siguieron los de Bóveda de Limia intitulándose señores del antiguo feudo de los Berbetoros, hasta que en 1886, una fría lápida sepulcral parece lamentarse tristemente diciéndonos desde su lugar del templo parroquial de la iglesia de Portomarín: "Aquí yacen los restos mortales del señor Don José Pimentel y Miranda, último de la familia de los PIMENTEL Y BERBETOROS, caballero de la Real y distinguida Orden de Carlos III, condecorado con la Cruz de Isabel la Católica y otros varios méritos de guerra, y concejal del Ayuntamiento de Lugo. Falleció en esta villa (de Puertomarín), el 16 de agosto de 1885. R. I. P.".

Escudos de Armas del apellido:
Las de los Berbetoros, tales como campean en el escudo del año 1833, en una casa cercana a la iglesia parroquial de Portomarín, y en otro de la casa de la marquesa de Pimentel (actual casa rectoral de la villa), consistían en un pino arrancado y flanqueado de dos toros afrontados y en actitud de acometerse. Así campean también en el 2º cuartel de uno de los dos escudos existentes en un sepulcro de la bellísima iglesia parroquial, en unión con los MIRANDA en el 1º, los ANDRADE en el 3º y de un castillo en el 4º , que sospechamos sea el mismo de los PIÑEIRO, a quienes hemos aludido.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.