Es de origen leonés, de los llamados "patronímicos", ya que se deriva del nombre propio "Benedictus". A través de las numerosas probanzas que este linaje efectuó ante las Reales Chancillerías en solicitud de certificado de limpieza de sangre e hidalguía, puede comprobarse con facilidad que los lugares en donde se encuentra más extendido es en ambas Castillas y La Rioja, aunque también puede hallársele en Galicia y Andalucía. Los de Galicia procedían de Asturias, donde tuvieron su casa solar primitiva, cerca de Oviedo, llevando las mismas Armas que aquellos. Si aceptamos, que este apellido viene del propio Benedictus, entonces sus orígenes más remotos se encuentran en la antigua Roma, donde su uso fue bastante común, como lo demuestra el gran número de pontífices italianos habidos con el citado nombre y que dio comienzo con Benedictus I, en el año 579, lo que indicaría la antigüedad del apellido. De lo que no cabe duda es que el nombre españolizado Benito viene del Benedictus italiano o Benedicto españolizado. Y que el Benedictus latino y romano se convirtió en Benito lo tenemos en San Benito, fundador de la Orden Benedictina entre los años 480 y 547. Los apellidados Benito hicieron numerosas probanzas de hidalguía y nobleza de sangre para ingresar en las distintas Ordenes Militares. Citaremos algunos casos, como ejemplo: don Miguel de Zanoguera y Benito, vecino de Valencia, siendo el año 1.531, ingresó en la Orden Militar de Santiago; don José Benito y Santisteban natural y vecino de Burgos, lo hizo en 1.725 y don José María del Palacio y Benito, nacido en Cádiz, lo propio en 1.860, justificando descender de la rama de la villa de Madrid por linaje materno. En la Orden de San Juan de Jerez ingresaron también varios de los de este apellido, entre los años 1.631 y 1.673, la mayoría de procedencia zaragozana. Otros Benito, don Joaquín y don José de Benito y Dueñas, originarios de Tierra de Campos, en la provincia de Palencia, fueron admitidos en el Estado Noble de Madrid, previa Real Provisión de Hidalguía extendida por la Real Chancillería de Valladolid. Este apellido lo da Escagedo Salmón como montañés. Lo encontramos a mediados del siglo XVIII en Argüeso, Cieza, Espinama y Cohicillos, lo que nos hace suponer su origen en la zona suroccidental de la región. La falta de documentación de Campoo, impide asegurarse de la existencia de muchos apellidos de ese sector. Juan Antonio Benito, de Cohicillos, sacó Expediente de Hidalguía en la Chancillería de Valladolid en 1760; Pedro y Rodrigo de Benito, naturales de Santillana en 1570 y 15711.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, un árbol de sinople y un león de gules empinado al tronco. Otros: Un águila, mitad sable y mitad oro, en campo de oro y sable, respectivamente; bordura de ocho bandas, ajedrezadas de oro y sable, en campo de plata. Otros: En campo de oro, un árbol de sinople con dos lobos de sable linguados de gules y empinantes a su tronco. Bordura de azur cargada de ocho estrellas de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
