Tienda online de heráldica en diversos materiales

Linaje castellano, expandido por toda la Península, muy bien representado en Galicia, donde ejercieron señorío jurisdiccional en el coto de Sayar (feligresía de San Esteban en el ayuntamiento de Caldas de Reyes), en la casa-torre de San Julián de Laíño y lugar de Tarrío (municipio de Dodro, en las cercanías del Padrón). Otros autores dicen que procede este apellido toponímico, del antiguo lugar de Ballesteros (hoy Beranga), en la Junta de Cesto de la Merindad de Trasmiera. Fueron famosos en España y ultramar, los artífices campaneros de este linaje, que llevaron la voz de sus campanas y asentaron su nobleza e hidalguía probadas, en las catedrales e iglesias de todo el Imperio Español. Asimismo, de este solar, de la casa de San Miguel de Aras, descienden los Caballeros de Santiago, Don Francisco de Cerezedo Pérez de Ballesteros, Don Gaspar de Arredondo Alvear, y Don Gaspar de Alvear, Gobernador de Nueva Vizcaya en Indias, como el también Caballero de Santiago, Don Juan de Laiseca, Alvarado y Sanz de Ballesteros, nacido en San Miguel de Lar. Del valle de Aras pasó una rama a la Junta de Sietevillas, lugar de Meruelo, posteriormente a Cudeyo, en el lugar de Pedreña antiguo Ambojo, del que desciende el campeón de golf, Severiano Ballesteros. Los LÓPEZ BALLESTEROS de la Casa de la Golpelleira, inmediata a Villagarcía de Arosa, poseyeron capilla propia en el templo parroquial, bajo el título de la Asunción de Ntra. Sra., donde abundan los blasones de estirpe. Hallámoslos también emparentados con los nobles señores del pazo de Bergondo (Noya) y extendidos por las lejanas tierras mejicanas, donde dejaron señaladas huellas. Personaje destacado de esta familia en Galicia fue aquel notable hacendista, D. Luis López Ballesteros, nacido en Villagarcía en 1778 y fallecido en Madrid, en 1853, del que existe un magnífico retrato en la Casa Grande de la Puebla de San Julián y que dictó saludables medidas para sanear la desvencijada hacienda española, como Ministro de Hacienda, y fue senador del Reino, miembro distinguido de la Academia de la Historia, etc. Su hermano, el general D. Francisco López Ballesteros, fue un militar de no muy firmes convicciones, lo que le valió ser condenado a muerte, de la que se vio libre gracias a los buenos oficios del duque de Angulema. D. Diego López Ballesteros y Mondragón probó su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid, en 1768. Lo mismo el guardia marina D. Mateo de Ballesteros y Figueroa. Varios Ballesteros, y López Ballesteros, fueron asimismo empadronados como nobles en repetidas ocasiones. Probaron también su hidalguía en la Orden de Carlos III, en 1819 y 1830. Y existe otra información de nobleza, de 1775, extractada en Linajes Galicianos... Señores de la Casa-Torre de Laíño y lugar de Tarrío D. ANTONIO BALLESTEROS DEL MAZO casó con Dª María de Cardama; fueron los fundadores de los mayorazgos de Santiago de S. Julián de Laíño y otros lugares; tuvo por hijo único al doctor D. MATEO BALLESTEROS DEL MAZO, quien casó con Dª Beatriz de Romay, de la cual no tuvo descendencia. Don Mateo reconoció por hijo al capitán D. Antonio, quien sigue la línea; fue consultor del S. O. y regidor de la ciudad de Santiago, y agregó muchos bienes a los mayorazgos fundados por sus padres. Sucedióle en todos ellos el mencionado capitán, D. ANTONIO BALLESTEROS DEL MAZO, quien casó con Dª Leonor Pimentel y Ribadeneira y tuvo por hijos a 1. D. Diego, quien sigue la línea. 2. D. Luis Ballesteros del Mazo, quien casó con Dª Agustina de Castro y tuvo por hijos a D. Francisco Ballesteros del Mazo. 3. Dª Antonia Pimentel Ballesteros Ribadeneira, q. casó con D. Antonio López de Caneda Mariño (VER CANEDA); y tuvo por hijos a D. José López Ballesteros (VER genealogía siguiente). D. DIEGO BALLESTEROS DEL MAZO no tuvo hijos de su matrimonio; dejó por heredero a su hijo natural D. ANTONIO BALLESTEROS DEL MAZO, vecino de Laíño, capitán del partido de Padrón y tercero de este nombre en la casa de Laíño; de segundas nupcias casó con Dª María Josefa Posse de Leys, natural de Muros y tuvo por hijos a D. DIEGO ANTONIO (o ANTONIO DIEGO) BALLESTEROS DEL MAZO, natural de S. Julián de Laíño, alcalde mayor de Padrón, dueño y señor de la casa de Tarrío y del pazo de Pedredo, quien casó con Dª Manuela Figueroa (hija de D. José Benito Figueroa y Prado, natural de Santiago, del Consejo de S. M., su oidor y alcalde en la Real Audiencia de Galicia; y de Dª María Francisca Coder, natural de Pontevedra); y tuvo por hijos a 1. D. Juan Ballesteros y Figueroa, quien casó con Dª Isabel Mosquera. Don Juan fue cadete de Artillería de Segovia y capitán de las Milicias de Santiago de Compostela; tuvo por hijos a D. Juan Nepomuceno Ballesteros y Mosquera. 2. D. Mateo de Ballesteros y Figueroa, cadete del regimiento de Infantería de León, empadronado como noble en 1775 y guardia marina en 1776. Los LOPEZ BALLESTEROS de Villagarcía de Arosa (Pazo de la Golpelleira) D. ANTONIO LÓPEZ DE CANEDA (VER CANEDA), hemos dicho que casó con D. Antonia Pimentel Ballesteros Ribadeneira (también llamada en los papeles genealógicos Dª María Antonia Ballesteros, simplemente), natural de S. Julián de Laíño (VER genealogía anterior); y tuvo por hijos a 1. Dª Tomása López, quien casó con D. Domingo das Valiñas y tuvo por hijos a Dª Josefa María y a Dª Tomása Antonia Valiñas y Ballesteros. 2. D. José Luis López Ballesteros, quien sigue la línea. D. JOSÉ LUIS LÓPEZ BALLESTEROS, el Mayor, natural de Villagarcía, quien casó con Dª Jacinta de Navia, natural de S. Pedro de Cea (hija de D. Francisco de Navia Mariño Sotomayor y de Dª Agustina de Moure y Temes: VER NAVIA); y tuvo por hijos a 1. Dª María Ventura López Ballesteros, quien casó con D. Manuel de Prado Benavides. 2. D. José López Ballesteros, quien sigue la línea. D. JOSÉ LÓPEZ BALLESTEROS, quien casó con Dª Juana Mondragón y Varela (28-XI-1728) (hija de D. Leonel de Mondragón Gil Taboada, natural de San Cristóbal de Remesar, y de Dª María Varela, natural de Santa María de Caldas de Reyes). Sirvió en las guerras de Felipe V, y tuvo por hijos a 1. D. Diego López Ballesteros y Mondragón, quien sigue la línea. 2. D. Francisco Xavier Ballesteros. 3. D. José Benito Ballesteros, cura de Queiroanes. 4. D. Juan Crisóstomo, que en 1769 hace las informaciones de nobleza en Valladolid para pasar a México. 5. Dª María Teresa Ballesteros. 6. Dª Rosalía Ballesteros, bautizada el 20-VI-1742 en Sta. Eulalia de Arealonga (Villagarcía); la cual casó con D. José Antonio Vázquez Betanzos, con descendencia (VER CANAVAL del pazo das Viñas). D. DIEGO LÓPEZ BALLESTEROS Y MONDRAGÓN, dueño del pazo de la Golpelleira, en el coto de Travanca da Pedra, lindante con Villagarcía de Arosa, casó con Dª María Vicenta Varela; fue teniente de una Conserjería de Granaderos del registro del Comercio, de la ciudad de México, donde ejerció el cargo de proveedor general de utensilios, el cual en 1768 Pleiteaba por su hidalguía y la demuestra en la Real Chancillería de Valladolid. De su esposa Dª María Vicenta Varela tuvo por hijos a 1. D. Luis López Ballesteros Mondragón y Varela, quien sigue la línea. 2. D. Francisco López Ballesteros, célebre general y político. D. LUIS LÓPEZ BALLESTEROS VARELA Y MONDRAGÓN fue señor de la Golpelleira y célebre ministro de Hacienda al que nos hemos referido. Nació en 1778 en Galicia y falleció en Madrid el 12-X-1853. En 1808 es comisario de Guerra y director de rentas; pero su celebridad la mereció como ministro de Hacienda (1823-1832), pues el Tesoro se hallaba con doble de gastos que de ingresos, y con las mejoras y economías que introdujo, logró despejar la situación, adquiriendo gran popularidad, muy merecida. La Academia de la Historia le contó entre sus miembros, habiendo sido además senador consejero de Estado y vicepresidente del Consejo de Ultramar. Su hermano D. Francisco nació en Zaragoza y falleció en París (1777-1833) habiendo escalado los máximos honores militares y llegando a ser ascendido a mariscal de campo, y teniente general, dándole las Cortes de Cádiz el mando sobre el Ejército de Andalucía. Asistió a la batalla de Bailén, negóse a servir a las Ordenes de Wellington, por lo que fue desterrado a Ceuta. Fernando VII le encargó del ministerio de Guerra (1815), pero haciéndose sospechoso de liberalismo fue desterrado a Valladolid, y rechazado por el Rey cuando le ofreció sus servicios contra Riego. Se une entonces abiertamente al partido liberal y arroja de Madrid a los cuatro batallones de la Guardia Real que sostenían el absolutismo (7-VII-1822) entrando en Palacio y haciendo prometer a Fernando VII que guardaría la Constitución de Cádiz. Capitán general por Madrid en el año siguiente, es elegido para contener a los Cien mil hijos de San Luis, capitulando con los franceses. Condenado a muerte, el duque de Algulema le libra de ella, proporcionándole un buque inglés (1824) en el que marcha a refugiarse a París, donde muere ignorado y olvidado.

Escudos de Armas del apellido:
En campo de oro, cinco palos de sinople, y entre ellos, cinco lises de gules, cuatro en jefe y una en punta. Sin duda los palos son una mala interpretación, o bien una estilización de antiguas ballestas. Otros: Escudo partido: 1ª partición de gules, con un brazo vestido, no armado, de sable, con una espada desnuda de plata, con la guarnición de oro, en la mano, moviente del flanco siniestro, y en la punta tres cabezas de revés moros, coronados y con turbantes, chorreando sangre; la 2ª , también de gules, con una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople: medio partido de gules, con un castillo de plata: bordura general de plata con ocho M de sable. Otros: En campo de gules, un castillo de oro colocado sobre peñas y acompañado de tres ballestas de plata con flechas empulgadas de oro, una en jefe y otra a cada lado. Éste es el escudo más usado por los de Cantabria. Otros traen: en campo de azur, dos saetas de plata puestas en sotuer, puntas arriba, y en el centro, sobre ellas, una estrella de oro. Otros: En campo de azur, una torre de plata, puertas y ventanas de azur y alrededor de ella, cuatro ballestas de oro; bordura de gules y ocho sotueres de oro según Pedro de Salazar. Hita dice que deben ser tres las ballestas, colocadas una en jefe y otra a cada flanco.       

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La ballesta simboliza al intrépido guerrero, resuelto en todo trance a vencer o morir en el intento. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.