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Estos apellidos son modaliddes de un mismo linaje radicado en Cataluña desde tiempos muy antiguos. Mosén Jaime Febrer cita a Pedro Bosch, capitán famoso, que procedía de Olorón (Francia) que quedó establecido en dicha región española y que sirvió al rey don Jaime I «el Conquistador» en la guerra de Murcia. También cita el mismo tratadista a Bernardo del Bosco, natural de la Borgoña y caballro de honor, que, capitaneando un escuadrón pagado a su costa, ayudó al citado monarca aragonés en la toma de Burriana. Dicho Bernardo del Bosco dejó descendientes en el reino de Valencia, y de ellos, sin duda, proviene la rama que radicó en Palermo, y que ostentó el título de duque de Misilmeri y de conde de Vicen, pues en los expedientes de pruebas de nobleza de algunos de sus individuos que fueron balleros de las Ordenes de Alcántara y Calatrava, consta que sus armas son las mismas del mencionado caballero Bernardo del Bosco, como más adelante se verá. El apellido Bosch se extendió por Cataluña, siendo de los más notorios de aquel principado, según refiere el doctor Menescal en el Abecedario de las Casas de Cataluña. Garma y Durán dice que tuvo solar en Lérida, y otros autores manifiestan que también creó casa solariega en el campo de Urgel (Lérida), en la ciudad de Vic y en el lugar de Vilassar, de la provincia de Barcelona. Varios caballeros catalanes de este linaje que pasaron a la conquista del reino de Valencia, se señalaron especialmente en la toma de Játiva y en la gobernación de los pueblos de su comarca, según los muchos heredamientos que les quedaron en ella. En el año de 1340 era jurado de Valencia Geraldo del Bosch. En el de 1345 Pedro del Bosch fue escribano de ración del rey aragonés don Pedro IV, justicia civil de Valencia en el de 1352 y jurado de la misma ciudad en el de 1360. Cuando, a raíz de casarse, fue a Valencia el infante don Martín con su esposa, el año de 1373, llevó una de las varas del palio de la infanta el caballero Francisco de Bosch. Este mismo tuvo el cargo de jurado de la mencionada ciudad en 1375 y 1379, y el de almocatén en 1383. Andando el tiempo tuvieron los de este linaje el señorío de algunos lugares del reino de Valencia, entre otros, los de Bicorp, Solliana, Secha y Arés. Los Bosch, señores del lugar de Arés, radicaban en fines del siglo XVI en la ciudad de Alicante, pues en esa época florecía I. Vicente Bosch, natural de Alicante y señor del lugar de Arés, que de su esposa y prima doña Ana Bosch, natural de Alcoy, tuvo a II. Diego Bosch y Zosch, natural de Alicante, que casó con doña Ana Soler de Cornellá, natural de Elche, y fueron padres de III. Diego Bosch Soler de Cornellá, natural de Jijona y caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó en 18 de octubre de 1688. También pasaron los Bosch a las Baleares, y mosén Jaime Febrer menciona a Guillermo Bosch, que se halló en 1239 en la toma de Valencia, después de haberse cubierto de gloria en la de Mallorca con don Jaime I, particularmente en la rendición de los moros de Pollensa. Bover dice que ni el libro del reparto general de las tierras ni los apuntes de los agrimensores reales hacen mención de ningún Bosch que se hallase en la, conquista de Mallorca, pero sí citan un «Boscho», que fue heredero en Inca y en Pollensa, no cabiendo la menor duda de que es el mismo apellido latinizado. Pedro Bosch acompañó al rey don Alonso III en la conquista de Menorca y a don Jaime II en la de Almería. Guillermo Bosch fue uno de los diputados de Artá que, en nombre de aquella villa, prestaron sacramento y homenaje al citado don Alonso III de Aragón cuando en 1285 conquistó la isla de Mallorca. Pedro Bosch, como representante de la villa de Muro en 1 de junio de 1343, prestó igual juramento al monarca don Pedro IV de Aragón. Juan Adón Bosch, siendo jurado de Palma en 1560, contribuyó a la fundación del colegio de jesuitas en dicha ciudad. Fray Pedro Bosch fue caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén. Geraldo Bosch se distinguió en las guerras del tiempo de Felipe IV. Sirvió mucho años en la armada real, levantando compañías para apaciguar las revueltas de Cádiz. Volvió después a la Armada, mandando 300 mallorquines, y en el sitio de Barcelona tuvo a su cargo las fragatas que cerraban el puerto. Jorge Bosch de Veri fue ujier de Cámara de la reina doña María Luisa de Borbón y celebrado artista. Construyó los órganos de la capilla del palacio real de Madrid, de la catedral de Sevilla y del convento de Santo Domingo, de Palma. Inventó un cono para buscar y sacar del agua los efectos de un buque naufragado. Murió en Madrid en 1810.

Escudos de Armas del apellido:
El caballero Pedro del Bosch, originario de Olorón, que pasó a Cataluña y que sirvió al rey don Jaime en la guerra de Murcia, traía: En campo de azur, cinco flores de lis de oro, puestas en cruz y en situación de banda. Así las traen también algunos de Valencia. La casa de Lérida ostentó: De azur, sembrado de bezantes de oro y, alternando con ellos, flores de lis del mismo metal, que unos ponen en número de seis; otros, de siete, y otros, de ocho. Otros de esa misma casa de Lérida usaron : De plata, con tres flores de lis de azur, y bordura de oro, con ocho rosas de gules, con el cáliz de oro. El caballero Guillermo del Bosch, que después de haber asistido a la conquista de Mallorca se halló en la toma de Valencia y que era natural del campo de Urgel (Lérida), usaba : En campo de azur, un bosque o pinar, y, entre los árboles, varias cruces de oro en número impar. Estas mismas armas traen algunos Bosch de Valencia. Los de la casa de Vic (Barcelona) usan: De plata, con tres árboles de sinople, terrasados de los mismo, el del centro mayor que los otros. La casa de Vilasar tiene : Escudo cuartelado : 1º y 4º, de oro, con tres árboles de sinople, arrancados y mal ordenados, y 2º y 3º, con un león rampante de oro, armado y lampasado de gules. El caballero Bernardo del Bosco, que asistió a la toma de Burriana, traía : Escudo cortado de gules y oro, y un tronco de árbol seco y arrancado del uno al otro. Así las usan también algunos Bosch en las provincias de Castellón y Valencia y los Bosco de Palermo. Los Bosch y Boscho de Baleares ostentaban esas mismas armas, pero organizadas así : Escudo cortado de gules y oro, y brochante sobre el todo, un tronco, seco y arrancado, de sinople.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El bosque simboliza el misterio, lo inaccesible, y la aventura. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Vicente Gonzaga, cuarto duque de Mantua, estableció en el año 1608 la Orden Militar de la Preciosa Sangre, en honor de las tres gotas de sangre que de Jesucristo se conservan en dicha ciudad. El símbolo de esta Orden fuen un caliz, y de ahí que los descendientes de los cofrades lo lleven en sus blasones. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.