Esta gran familia, en cuya segunda raza encontramos una hija tan ilustre como fue la madre del glorioso San Ignacio de Loyola. Una rama se estableció en el mediodía del reino de Valencia, y a causa de la pronunciación de aquella comarca transformó el apellido en «Belda», por lo que será examinada en otro lugar de esta obra. Los Balda de la primera raza radicaban en Azcoitia (Guipúzcoa), y tenían su casa solar y palacio en la jurisdicción de dicha villa, en una eminencia que la dominaba. Era casa de pariente mayor y del bando gamboíno, y solar muy conocido y de la primera estimación y antigüedad de la provincia de Guipúzcoa.RAMA DE VALENCIA La rama de Balda establecida en Valencia es originaria, de la casa de la jurisdicción de la villa de Azcoitia (Guipúzcoa), y florecía ya en dicha ciudad levantina en mediados del siglo XVI. Fue su progenitor I. Pedro de Balda, que nació en la villa de Moya, del partido judicial de Cañete (Cuenca), pero que era descendiente de la casa Balda, de Azcoitia. Este caballero se trasladó a Valencia, donde casó con doña Beatriz Arma de Leriza, natural de dicha capital. En Valencia fue correo mayor y familiar del Santo Oficio, y dejó por legítimo hijo y sucesor a II. Fernando de Balda, natural de Valencia, correo mayor de esta ciudad y familiar del Santo Oficio, contrajo matrimonio con doña Isabel de Moya, natural de Cuenca (hija de Rodrigo de Moya, natural de Villanueva de los Escuderos, en la misma provincia, y de doña Isabel de Moya, natural de Villarejo de Fuentes, villa de Cuenca también.
Escudos de Armas del apellido:
El primitivo escudo de la casa de Balda, de la jurisdicción de la villa de Azcoitia, era: De oro, con cinco bandas de sable. Isasti, Viciana, Hita, Villa y otros autores señalan a los Balda estas otras: En campo de gules, una torre de oro (otros pintan un castillo), aclarada de azur y mazonada de sable, bordura jaquelada de azur y plata. El que señalan Isasti, Viciana y otros autores, pertenece a la rama de Valencia y sus líneas de Andalucía y Castilla.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
