La casa de Butrón radicó en la anteiglesia de Santa María de Gática, de la merindad de Uribe, en el partido judicial de Durango (Vizcaya). Es una de las más antiguas e ilustres de España. Esteban de Garibay cree que procede de los Señores de Vizcaya, y empieza su filiación en Juan Pérez de Butrón, Señor de esta casa. Otros tratadistas afirman rotundamente esa procedencia. Lope García de Salazar arranca su genealogía de Juan Pérez de Ajánguiz, hijo del segundo Señor de Ajánguiz. Por muchos autores se considera el progenitor de este linaje a Diego López, el Blanco, noveno Señor de Vizcaya, casado con doña María Ordóñez. En estos esposos comiénzase la sucesión de la rama troncal, que puede verse en la «Enciclopedia Heráldica y Genealógica». Una rama de Butrón radicó en la ciudad de Fuenterrabía. Otra, apellidada Aceña de Botrón, fue fundada por Juan Gómez de Butrón (hijo segundo de Ochoa de Butrón, tercero del nombre y cuarto Señor de la casa de Butrón), que fue heredado en Meñaca e hizo allí torre, casa y aceña, por lo que se apellidó después Juan de la Aceña de Butrón, así como sus sucesores. Quedó, pues, establecido en Meñaca, siendo cabeza de bando y gozando de las prerrogativas de Pariente Mayor. Sus descendientes inmediatos conservaron el lustre de su solar, del que procedieron directamente las líneas de Aceña de Butrón, establecidas en San Vicente de Oñate, en la villa de Lumbreras (Rioja) y en la provincia de Soria. La filiación de esta última puede también verse en la «Enciclopedia Heráldica y Genealógica», tomo XXX, página 198.
Escudos de Armas del apellido:
Algunos tratadistas manifiestan que la casa de Butrón trajo por armas, en un principio, los lobos de Vizcaya, hasta que uno de sus Señores, por haberse hallado en la batalla de las Navas de Tolosa, y en recuerdo de ella, las modificó, organizándolas así: De gules, con una cruz de plata, cargada de cinco lobos pasantes, de sable, y cantonada de cuatro buitrones de oro. Pero, independientemente de lo que afirman los tratadistas, es lo cierto que este escudo lo ostentaron desde tiempos muy antiguos los Butrón, en Santa María de Gática, Bilbao y Merindad de Uribe. Los Butrón-Mújica usaron: Partido: 1º, las armas anteriormente descritas por Butrón, y 2º, de gules, con una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople, y acompañada de dos por Butrón, y 2.º, de gules, con una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople, y acompañada de dos escudetes de plata, cargado cada uno de ellos de tres fajas de azur, por el apellido Mújica. Juan Carlos de Guerra dice que los Mújica-Butrón de la villa de Plencia, ostentaron: Cuartelado: 1º, de gules, con la banda de oro, engolada en las cabezas de dragones de sinople, y acompañada de los dos escudetes aludidos; 2º, de gules, con la cruz llana de plata, cargada de los cinco lobos de sable, y acompañada de los cuatro buitrones; 3º, dos llaves puestas en sotuer con los mangos hacia abajo, acompañadas de tres flores de lis, puestas una en el jefe y las otras dos en los flancos, y 4º, dos espadas, también en sotuer, con las puntas hacia abajo. Al exterior la divisa "Muxica Areriocaz Agrica" y la fecha 1603. Los Butrón de una casa que radicó en Ormáiztegui (Guipúzcoa), usan otras armas en las que aparece un árbol y a su flanco o costado izquierdo, una columna estriada en espiral, de su misma altura, terminada por una cruz, a la que está mirando un lobo atravesado al tronco del árbol. Al pie del escudo se lee: "Estas son las armas de la casa de Butrón". La casa y rama de Aceña de Butrón y sus líneas, entre ellas la de la provincia de Soria, tienen este escudo cortado: 1º, de plata, con un lobo de sable cebado de un cordero de gules, lobo derivado de la casa de Butrón, y 2º, de oro, con la pieza parlante de una rueda de aceña, de sable, puesta en aguas de azur y plata y surmontada de una flor de lis de azur
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
