Castellano. De León, lindando con Asturias, desde donde se extendió por toda la Península e Indias (Chile y Venezuela). Una rama de este apellido, procedente de Santa María del Campo (Cuenca), pasó al País Vasco. Por seguir un orden cronológico, citaremos primero a las familias Blanco originarias de León. Está perfectamente comprobado que esta rama fue la principal del apellido Blanco. Una de estas familias floreció en el siglo XVI en la Villa de Meneses de Campos en la cercana Provincia de Palencia. Otra línea del solar leonés se trasladó a Valladolid. Pero la casa más principal radicó en Ponferrada (León) siendo José Blanco su señor, en el siglo XVIII. Es muy posible que este apellido se encontrara ya en los primeros tiempos de la Reconquista y que su origen tuviera por efecto, como en tantos otros apellidos en el mote de algún caballero godo, acaso haciéndose notar por la blancura bien de su piel, bien por las ropas que usaba. Nada en concreto podemos afirmar en este sentido y quede bien claro que se trata solamente de conjeturas ya que no existen documentos o antecedentes que permitan citar el hecho con absoluta rigurosidad histórica. Lo que sí está perfectamente documentado es su origen leonés, así como la circunstancia de su paso a otras provincias limítrofes, entre ellas la de Santander lugar donde se encuentra bastante extendido. De la casa de Muriedas en Cantabria, descendió el Caballero de Santiago Don José de Coterillo y Talledo, del que nos dice M. Escagedo, que fue Alférez Real, que partió para América y prescindió de su primer apellido que le correspondía como hijo que era legítimo de Pedro Blanco Coterillo. De este mismo linaje en Valdeón (Liébana), fue el Caballero de Carlos III, Don José Alejandro Fernández Blanco, cruzado en 1816. Hay Expedientes de hidalguía en la Chancillería de Valladolid para Don Juan, Don Francisco y Don Manuel Antonio Blanco, de Curiezo, en el año de 1782; para Don Domingo, de Viveda, en 1762; para Don Francisco de Hoz y Marrón de 1732; para Don Pedro, de Cabanzón, en 1800, y para Don Juan Antonio de Polanco en 1762. No es frecuente en Cataluña ni en Levante, como tampoco en las islas Canarias y Baleares. En lo que se refiere a las líneas americanas establecidas en Chile se sabe que dieron lugar a familias que fueron extendiéndose por otras naciones iberoamericanas. De la rama chilena cabe destacar a Manuel Blanco Escalada, marino, político y militar que ostentó el mando de la escuadra chilena y peruana durante la guerra que contra España sostuvieron ambos países. El apellido Blanco tiene probada repetidas veces su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid y varios de sus miembros pertenecieron a las diversas órdenes Militares con preferencia a la de Santiago y Carlos III. Probaron su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid: D. Álvaro Blanco, de S. Clodio de Ribas de Sil, en 1528; D. Ángel Blanco, de S. Pedro de Debesas, en 1682. D. Antonio Blanco, de Sta. María de Muros, en 1790. D. Francisco Blanco, de S. Salvador de Lemos, en 1644; D. Francisco Antonio Blanco, de Santiago, en 1799; D. Juan Blanco, de S. Clodio de Ribas de Sil, en 1528 D. Juan Francisco Blanco, de Sta. Marina de Gomariz, en 1787; D. Pedro Blanco, de S. Clodio de Ribas de Sil, en 1528. También probaron su nobleza en la Real Compañía de Guardias Marinas. Gaspar Blanco Herrejón y Rodríguez, natural de La Torre de Mormojón, sargento mayor de las milicias de Baza y luego ayudante de la plaza de Barcelona testó en Valls ante el notario Matías Martí, en 29 de julio de 1752. Casó con doña Francisca Porta y Bonet, natural de Valls (Tarragona), donde falleció, siendo enterrado por el parroquial de San Juan Bautista en 4 de junio de 1755. Fue su hijo Francisco Antonio Blanco Herrejón y Porta, bautizado en el sagrario de la catedral de Baza en 20 de febrero de 1744. Coronel del regimiento de infantería del príncipe. Casó don doña Catalina Crehuet y tuvo a Antonio Gaspar Blanco Herrejón y Crehuet, brigadier de los reales ejércitos, coronel del regimiento de voluntarios de Monforte. Bautizado en Alburquerque hacia el 1769. Otorgó testamento cerrado en Zaragoza en 2 de septiembre de 1839 ante el notario Francisco Puñet, que se abrió ante el mismo en 2 de agosto de 1841, en cuyo día fue enterrado por el parroquial de la catedral de Tarragona. Había casado en Barcelona (parroquia castrense) en 5 de abril de 1796 con doña María de la Paz Castañola y Gil-Taboada, bautizada en Esteiro (Galicia). María de los Dolores Blanco y Castañola, que casó con Joaquín Lisbona y Alfaro, juez de instrucción de Enguera (Valencia). Casa solar gallega en Junquera de Ambia (provincia de Orense), procedente de los de este linaje de León. Levantaron numerosas casas particularmente en la provincia de Orense, como las de Sta. María de Sobrado del obispo (partido judicial de Orense), Coto de Proente (partido judicial de Celanova) y Marcelín (ayuntamiento de Rios, partido judicial de Verín); en la de Pontevedra encontramos las casas de los BLANCO de Marín, de San Juan de Dorrón (ayuntamiento de Sangenjo, partido judicial de Cambados), de Galegos (ayuntamiento de Lalín), de Parada de Valle de Miñor (ayuntamiento de Nigrán, partido judicial de Vigo); en la de Lugo, las de San Clodio de Rivas de Sil (ayuntamiento del partido judicial de Quiroga), Repostería (ayuntamiento de Palas de Rey, partido judicial de Chantada) y Ribadeo; en la de La Coruña las casas de Santa Marta de Ortigueria, Santiago de Compostela y el pazo de Serantes (ayuntamiento del partido judicial del Ferrol). Los BLANCO DE LOSADA fueron dueños de la casa llamada de Las Grades (fallecido de San Miguel de Oya, en el ayuntamiento de Vigo) y se radicaron en Pontevedra. Los BLANCO DE SEIXAS, de Fontela (ayuntamiento de Pontareas) provenían de Angoares (en el mismo ayuntamiento) a donde habían ido desde Cobelo (partido judicial de la Cañiza). Los BLANCO CICERÓN dejaron ilustre descendencia en América. Para los Blanco Navarrete, de Santiago. El arzobispo compostelano D. Francisco Blanco Salcedo (1573- 1581), fue fundador del colegio e iglesia de la Compañía, en la capital de su diócesis, en cuya capilla mayor se halla su sepulcro, con estatua orante. También se le debe el Hospital de San Roque, y dejó fama de gran caridad en la peste que asoló en su tiempo a Santiago. D. Alonso Blanco, señor de Berredo, fue regidor de Orense. Los BLANCO DE ANDRADE del Pazo de Serantes A este pazo, generalmente llamado casa solar en los documentos, pertenecieron: D. FRANCISCO BLANCO DE FIGUEROA, que casó con D.ª Jacinta de Andrade Pita da Veiga; fue capitán de la gente de la merindad y jurisdicción de la Graña, al otro lado de la ría del Ferrol, así como de los cotos en ella incluidos sucediendo a D. Diego Pita da Veiga (1655), y tuvo por hijos a D. BARTOLOMÉ BLANCO DE ANDRADE dueño de la casa y solar de Serantes, que figura como noble en 1701; casó con D.ª Rosa Saco de Quiroga, y tuvo por hijo D. JOSÉ BLANCO DE ANDRADE Y FIGUEROA, empadronado como noble en 1746, oficial de Milicias, nació en Serantes, 1706 y casó con D.ª Juana-Vicenta Somoza y Rojas, nació en Santa Marta, 1706; fueron ambos dueños de la casa y torre solar de Serantes (ella era hija de D. Diego Somoza, regidor de La Coruña, y de D.ª Juana de Rojas); tuvo por hijo a D. RAMÓN BLANCO DE ANDRADE, empadronado como noble en 1762. nació en Serantes, 1728, y fue regidor de La Coruña, capitán de Milicias urbanas; casó con D.ª Francisca- Javiera Maldonado (nació en Puentedeume, 1724, hija de D. Joaquín Maldonado Pita da Veiga y de Dª Andrea Bermúdez de Castro), y tuvo por hijo a 1. D. Joaquín Blanco de Andrade y Maldonado, nació en La Coruña, 1763, que ingresó en la orden de Carlos III en 1793 . 2. D. Bartolomé M.ª Blanco de Andrade y Maldonado, capitán del regimiento provincial de Betanzos; casó con D.ª Teresa Fernández Fole y Lavandeira y tuvo por hijo a D. José M.ª Blanco de Andrade y Fernández Fole, nació en El Ferrol, 1798. Línea de los BLANCO CICERÓN que pasaron a América D. FRANCISCO BLANCO Y CICERÓN, del Concejo de S. M. y su alcalde mayor, casó con Dª Antonia Freire y Saavedra, y tuvo por hijo a D. FRANCISCO BLANCO que casó con D.ª María Salgado, y tuvo por hijo a D. JOSÉ BLANCO, nació en Santa María de Sobrado, 1712, que casó con D.ª Rosa Cicerón (nació en San Julián de Marin, 1713, e hija de D. Antonio Cicerón y D.ª Josefa N. ), y tuvo por hijo a D. LORENZO BLANCO CICERÓN, nació en San Julian de Marín, 1748, oidor de la Real Audiencia de Buenos Aires y de Charcas, casó con D.ª María Calvo Encalada, de Santiago de Chile, y tuvo por hijo a D. MANUEL BLANCO Y CALVO ENCALADA, nació en Buenos Aires, 1792, guardia marina en 1807. Los Blanco, de Vigo, pasan a Chile Por la meritísima obra del señor Roa y Ursúa (número 3.725 y 3.726) sabemos que D. JOSÉ GONZALO BLANCO casó con Ana Pérez, tuvo por hijo a 1. D. Gregorio González Blanco, nació en Vigo antes del 1720; en 1750 pasó a Chile como contador suplente de Cajas de Potosi, llevando consigo la ejecutoria de hidalguía obtenida en la Real Chancillería de Valladolid, en 1778. En Santiago de Chile casó con D.ª Margarita de los Alamos, natural de aquella ciudad (hija de Juan Antonio y de Mariana de Veira y Acevedo); tuvo por hijo a Pedro José González Alamos, que casó en Santiago de Chile, 1808, con María Mercedes Morandé (hija de Juan Bautista y de Maríana de Prado y Covarrubias). 2. D. Francisco González Blanco, bautizado en Santa María de Vigo, 11-IV-1723; con su hermano D. Gregorio pasó también a Chile en 1750, siendo allí administrador de Tabacos en Colchagua; capitán del regimiento de Cazadores, en 1779. Pasó a la ciudad de Arequipa, a pelear contra el Inca Tupac Amaru, sublevado, en 1780. Se retiró del ejército, por edad, en 12-XII-1791, con grado de capitán (Archivo de Simancas, Guerra, 6.891), en la ciudad de Santiago, y en 8-IX1757, casó con D.ª Ana María Josefa, bautizada allí en IV-1720 (hija de Juan Antonio de los Alamos y Pereira, y de Mariana de Veira y Acevedo); tuvo por hijo a Fernando González de los Alamos, bautizado en San Fernando, el 31-X de 1760. Así que, como se habrá advertido, los dos hermanos vigueses, casaron con otras dos hermanas. Los BLANCO DE SEIXAS, de Fontela, y otros EN 1739 D. BENITO BLANCO DE SEIXAS (hijo de D. Diego Blanco y D.ª María Casal) casó con D.ª Lucía de Ocampo. En 1750 D.ª MARIA TERESA BLANCO DE SEIXAS casó con D. José Rivera de Pereira. En 1781 D. RAMÓN BLANCO TAVARES (hijo de D. Diego Blanco y de D.ª Josefa Tavares) fue sepultado. Los de la Casa de Galegos Hemos aludido a los que levantaron esta casa, en el municipio de Lalín, antigua jurisdicción de Deza, cuya genealogía conocemos hasta su entronque con los Mendoza, del mayorazgo de la casa de Sanín, y es como sigue: GABRIEL BLANCO, casó con María Blanco Galegos, tuvo por hijo a GABRIEL BLANCO, que casó con Inés García, según el árbol de la casa de Sanín, y tuvo por hijo a ALONSO BLANCO GARCÍA, empadronado como noble en 1632, 1636 y 1640; según el expediente de cabo de Santiago del capitán D. Andrés Blanco de Castro, en 1756; casó con D.ª Catalina de Castro (hija de D. Pedro de Castro, el Viejo, y de D.ª María de Castro), y tuvo por hijo a 1. Tomé Blanco de Castro, como consta en el expediente de cabo de Santiago del capitán de Milicias urbanas de la ciudad de Manila, D. Juan Fernández Blanco de Ponte y Andrade, en 1777. 2. D. Gregorio Blanco de Castro, cura rector de Brocos y fundador del mayorazgo de Galegos por testamento de 12-XII1677. 3. D. Pedro Blanco de Castro, canónigo y rector de la catedral de Mondoñedo. 4. D. Andrés Blanco de Castro, prior de San Cosme de Cosancos (Orense). 5. D. Alonso Blanco de Castro, que sigue la línea. D. ALONSO BLANCO DE CASTRO heredó el mayorazgo de Galegos. Fue escribano de S. M. y casó con D.ª María Mosquera García (hija de Alonso García Mosquera y de D.ª Dominga García), y tuvo por hijo a D. MATÍAS BLANCO DE CASTRO, señor de la casa de Galegos, que casó con D.ª Dominga Otero y Bermúdez de Sotomayor (hermana del general D. Domingo de Otero Bermúdez, sargento mayor y alguacil de la ciudad de Manila, fundador de una ingente renta perpetua en favor de sus sobrinos; de D. Andrés de Otero Bermúdez, causante de los condes de Turnes y de Borrajeiros; y de D. Pedro de Otero. Eran hijos de D. Pedro de Otero, señor de la casa Solar de Dujame, y de D.ª M.ª de Cortegada Bermúdez: nietos paternos de D. Juan de Otero y de D.ª Catalina García; nietos maternos de Juan de Cortegada y de D.ª Catalina Bermúdez de Sotomayor, oriunda de las antiguas casas solares de los Bermúdez y Sotomayor; datos que figuran en el expediente de cabo de Santiago, hijo de D. Matías y D.ª Dominga). De este matrimonio nacieron D. Andrés Blanco de Otero, el caballero de Santiago al que acabamos de aludir, y su hermano D. DOMINGO ANTONIO BLANCO DE OTERO, capitán, señor de la casa de Galegos, que casó con D.ª Andrea Pita da Veiga y Pimentel (hija del capitán D. Rodrigo Pita da Veiga y Somoza y de su mujer D.ª María Pimentel y Becerra; nieta paterna de D. Mateo Pita da Veiga y de D.ª Antonia Somoza Aguiar; nieta materna de D. José Pimentel Sotomayor, dueño de la casa palacio de Villar de Ferreiros, y de D.ª María Becerra Villardefrancos.
Escudos de Armas del apellido:
Partido: 1º, de gules, con un cáliz de oro superado de un lucero de plata, y 2º, de plata, con un águila de su color natural lampasada de gules y coronada de oro, que sostiene en su garra diestra una espada de sable con la guarnición de oro, y en su garra izquierda una rama de oliva al natural. Lema: "In omnibus caritas." Escudo partido: en la primera partición, una torre de oro en campo de gules, y en la segunda, tres barras (en su verdadera acepción heráldica) de sinople en campo de oro, bordura de azur con ocho sotueres de oro. También hay escudos en los que las tres piezas de la segunda partición son palos de sable, sin duda por la falsa interpretación que suele darse a la palabra heráldica «barra». Otros: En campo de gules, un castillo de plata, aclarado de azur; partido de sinople, con tres fajas de oro. Bordura de azur, con ocho aspas de oro. Para los de Cantabria se les dan por armas: En campo de gules, un castillo de plata aclarado de azur y partido de sinople con tres fajas de oro; bordura de azur, con ocho sotueres de plata. Así las llevó la casa de Muriedas.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Vicente Gonzaga, cuarto duque de Mantua, estableció en el año 1608 la Orden Militar de la Preciosa Sangre, en honor de las tres gotas de sangre que de Jesucristo se conservan en dicha ciudad. El símbolo de esta Orden fuen un caliz, y de ahí que los descendientes de los cofrades lo lleven en sus blasones. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. /var/www/vhosts/39681725.servicioonline.net/priv/b/Blanco.jpg
