Linaje alavés, con casa solar en el Valle de Lezama, de Tierra de Ayala y partido de Amurrio. En la Real Chancillería de Valladolid existen dos expedientes de nobleza de esta familia, uno de ellos referente a una rama que moró en el lugar de Catadiano, del Ayuntamiento de Cuartango y partido de Vitoria, y a la que perteneció Cristóbal de Viguri, padre en doña Isabel de Aguirre, de Santiago de Viguri y Aguirre, casado con doña María Barrenengoa, a la que hizo madre de Antonio de Viguri y Barrenengoa, bautizado en Catadiano el 1 de Diciembre de 1671, que contrajo matrimonio con doña Magdalena López de Robredo, naciendo de esta unión Antonio Manuel de Viguri y López de Robredo, que casó con doña Ana María Fernández de Ugarte, y procrearon a Pedro Antonio de Viguri y Ugarte, natural de Apricano, en el mismo Valle de Cuartango, y bautizado el 18 de Octubre de 1752, que el 1 de Junio de 1784 ganó Real provisión de hidalguía en la Chancillería de Valladolid. El segundo expediente se refiere a otra rama radicada en el lugar de Lacámaña, del Valle de Ayala y partido de Amurrio, de la que fue Juan de Viguri, vecino de Saracho (Álava), que casó con doña Francisca de Estianzu, y fueron padres de Juan de Viguri Estianzu, que contrajo matrimonio con doña Catalina de Larrumbe, y procrearon a Juan de Viguri Larrumbe, bautizado en Lacámaña el 2 de Agosto de 1642, que celebró su enlace con doña Isabel de Aquejolo, naciendo de esta unión Domingo de Viguri Aquejolo, que en segundas nupcias casó con doña María Antonia de la Torre. Estos esposos se avecindaron en Miranda de Ebro (Burgos), donde nació su hijo Domingo de Viguri y de la Torre, casado con doña Josefa de Querejazu, en la que tuvo a Esteban de Viguri y Querejazu, esposo de doña María Manuela de Azcárate, y ambos padres de Manuel de Viguri Azcárate, marido de doña Toribia de Uzarralde, de la que tuvo a Juan de Viguri Uzarralde, casado en Mondragón (Guipúzcoa), con doña María de Balbuena. Fueron padres de Miguel de Viguri y Balbuena, que contrajo matrimonio con doña Lucía de Bedona. Con sucesión.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753
