Este apellido es gallego, pues procede de la villa de Betanzos (cuyo nombre tomó), de la provincia de la Coruña. Lo recogemos aquí porque una rama se estableció en Vizcaya, creando nuevas casas en Guernica y Luno. Fray José María de Betanzos, hijo del solar vizcaino, era religioso franciscano, Obispo titular de Callípolis y Vicario Apostólico de Marruecos. Hallamos a personas de este linaje en tierras de Salnés (feligresía de San Juan de Bayón; feligresía de Sta. María de Rubianes; Villagarcía de Arosa). Veremos que los blasones de los de este linaje andan a las veces confundidos con los de los ANDRADE, quizá por haber sido Nuño Freire de Andrade castellano de la fortaleza de Betanzos. Dícese que fue Gonzalo Díaz de Betanzos el primero que usó este apellido, abandonando el de Andrade: todo ello según el manuscrito de O-C. Poseemos datos de los de esta alcuña, deducidos de una información de nobleza, verificada por D. José Antonio Vázquez y Betanzos, en l 807. Existe también una certificación de Armas, de D. Ramón Zazo y Ortega, del 17-11-1764, que se custodiaba en el archivo del pazo de Bergondo (Noya). Los de Salnés D. DOMINGO BETANZOS casó con D.ª Catalina Alfonsín; fueron naturales y vecinos de la feligresía de San Juan de Bayón (ayuntamiento de Villanueva de Arosa, partido de Cambados); y tuvo por hijo a D. Domingo, que sirvió a S. M. en las guerras de Flandes y a D. JUAN DE BETANZOS, que casó con Dominga Rodríguez de Cardalda y Castromao; fueron vecinos de Sta. María de Rubianes, de dode eran naturales (ayuntamiento de Villagarcía de Arosa, partido de Cambados), y tuvo por hijo a D. PEDRO NOLASCO BETANZOS, que casó con Dª Josefa de Zarza Cid y Villarroel; tuvo por hijo a D. José Betanzos Villarroel; a D. Pedro, presbítero, y a Dª JOSEFA, que casó con D. Roque Vázquez de Andrade (Ver VÁZQUEZ); tuvo por hijo al LDO. D. JOSÉ ANTONIO VÁZQUEZ Y BETANZOS, natural de Sta. María de Rubianes, abogado de la Real Audiencia de Galicia; subdelegado de Imprentas y Librerías de la villa de Villagarcía y su distrito, que casó con Dª María Rosalía López Ballesteros y Mondragón, el cual llevó a cabo la información de que hemos hablado, de 1807 (V. BALLESTEROS, del pazo de la Golpelleira; V. CANAVAL, Casa das Viñas).
Escudos de Armas del apellido:
Partido: 1º, de gules, con un castillo de oro aclarado de azur, puesto sobre una roca de plata, y 2º, de sinople, con una banda de oro engolada en cabezas de dragones de plata, lampasados de gules. Bordura general de oro con tres leones rampantes de gules. Divisa: "Cáritas nunquam exidit." En campo de azur, siete veneras de oro, en tres palos dos, tres y dos; bordura de plata, con ocho aspas de gules. En campo de plata, tres fajas de azur, ondeadas. En campo de oro, tres leones rampantes, de gules bien ordenados. Escudo partido: 1ª partición de gules, con un castillo sobre unas rocas. 2ª partición, de sinople, con una banda de oro, engolada en bocas de dragantes, de sinople; bordura de plata, con el mote del AVE MARIA GRATIA PLENA.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. Las aves representan en general la libertad. Simbolizan un espíritu generoso que, llevado de su alegría interna, profiere siempre elogios y alabanzas de las acciones heroicas realizadas por otros caballeros. La salutación "Ave María Gratia Plena" es el símbolo de la Virgen María. Otras veces se la representa con un jarro con azucenas. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
