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Tuvo casas este apellido en Amurrio, Zuya y Oquendo, en Álava, y en Fitero, Cascante y Cintruénigo, del partido judicial de Tudela, en Navarra. Otra casa hubo en Gúeñes (Vizcaya). En Amurrio aun perdura la memoria del respetable caballero don Juan Antonio de Bea y Maruri, bienhechor de su pueblo, que, agradecido, le dedicó una lápida en 1897. Otro miembro de esta familia de Bea fue también benefactor de Oquendo, y su nombre figura, entre otros, en el salón de sesiones del Ayuntamiento. El Rey de Armas de don Carlos IV, don Gabriel Ortiz, en una Certificación de Blasones otorgada a don Telesforo Cortés y Bea, hace una referencia al Cronista de don Felipe IV, don Lázaro del Valle, que trata de este linaje, señalando que acompañaron en sus conquistas al rey don Alfonso "el Batallador". Entre sus ilustres varones se encuentran don Isidro de Bea, que defendió el Castillo de San Esteban de Gormaz; don Sancho de Bea, notable servidor del rey Alfonso X "el Sabio"; don Salvador de Bea, capitán de hombres de armas que combatió en la conquista de Antequera, con el infante don Fernando y don Rodrigo de Bea y Solís, que asistió a las conquistas de Murcia y Lorca.

Escudos de Armas del apellido:
Las casas alavesas de Amurrio, Zuya y Oquendo: De oro, con tres flores de lis de azur, puestas en triángulo, y acompañadas en punta de tres fajas, vibradas, de gules. Divisa: «Nunca caprichosas leyes os hagan viles esclavos», puesta en letras de azur, sobre un volante de oro. En la lápida dedicada en Amurrio a don Juan Antonio de Bea y Maruri, figura el escudo de armas de éste en un escudete brochante sobre otro: Es partido: 1º, cuartelado, con dos torres y dos robles, y 2º, con trece estrellas, puestas al modo de las Salazariegas. Las casas de Fitero, Cascante y Cintruénigo, en Navarra, usaron este otro escudo de armas: De azur, con dos osos de sable, afrontados y empinados, y entre ellos una lanza, con el palo de oro y el hierro de plata. Juan Carlos de Guerra dice que una rama apellidada Fernández de Bea, pintaba de plata el campo de ese escudo. Otros: En campo de sable, una corona antigua de oro; bordura de plata, con ocho armiños de sable.     

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una órden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha órden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.