Antiguo e ilustre linaje guipuzcoano, con diferentes casas solares en la anteiglesia de Araoz, de la jurisdicción de Oñate; en las villas de Vergara, Mondragón, Villafranca de Oria, Ezquioga e Ibarra, y en el caserío de Igueldo, cercano a San Sebastián. También pasaron a Vizcaya, fundando nueva casa en Valmaseda. La primitiva casa radicó en el Valle o barrio de Araoz-Urrutia, de la anteiglesia de Araoz, según consta en diferentes procesos de hidalguía que se conservan en varios archivos municipales, incluso en el de Anzuola, villa que hasta el año de 1629 dependió de Vergara. Esta casa primitiva, en el transcurso del tiempo, no sólo perdió el nombre de Barrena, sino que se fraccionó en tres casas contiguas bajo un sólo techado, pero con propietarios y nombres diferentes, que hoy se llaman Popelabena, Chopena y Justuena. Acreditan la antigüedad e inmemorial nobleza del solar oñatiense, cuatro ejecutorias obtenidas por sus descendientes en juicio contradictorio con los Ayuntamientos de Léniz, Oñate, Escoriaza y Mondragón, en los años de 1668, 1744, 1755 y 1785, respectivamente. La filiación que enlaza estas cuatro ejecutorias puede verse en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica». La casa de Villafranca de Oria, fue una de las más conocidas por sus numerosos entronques con otros nobles linajes, alianzas que dieron motivo a distintas denominaciones y cambios del apellido Barrena, al ser unido a los otros apellidos de las casas con las que enlazaban sus caballeros. La casa Barrena, de Ezquioga, entroncó con el linaje de Osinalde. En la villa de Barbarín, del partido judicial de Estella (Navarra), se estableció una línea de Barrena, fundando nueva casa solar. Sus descendientes se extendieron por Navarra y pasaron a Álava. Fueron reconocidos en su nobleza por los Tribunales de Pamplona en distintos años. El Rey de Armas don Manuel Pérez Dávila, cita a don Alejandro de Iturburu y Barrena, vecino de Rincón de Soto, en una certificación expedida en 30 de abril de 1.839, y menciona entre sus varones ilustres a don Gabriel Barrena caballero que se distinguió en la guerra de Sucesión, no por méritos bélicos, sino humanitarios, ya que se esforzó en atender y cuidar a los heridos de ambos bandos en pugna, guiado tan sólo por su alto sentido de la caridad. En la misma certificación se menciona, asimismo, a don Miguel Barrena, nombrado diputado entre las personas de distinción, a fin de señalar los servicios que debían hacerse al rey en la defensa del Principado de Cataluña. En los Archivos Municipales de Cestona, Irún, San Sebastián y Rentería, se conservan bastantes probanzas de hidalguía y nobleza de sangre de este apellido. Por su parte, las Juntas de Vizcaya certificaron la nobleza del apellido Barrena, en numerosas ocasiones, de cuantos llevaban este apellido, para ingresar en las distintas Ordenes Militares y Corporaciones que así lo exigían. Excepcionalmente dado que este apel}ido no es muy común en Andalucía, en los Archivos Municipales de Córdoba, se conservan algunas probanzas de hidalguía y nobleza de sangre de los Barrena. También en algunos puntos de Castilla la Vieja se da este apellido, seguramente procediendo de las ramas guipuzcoanas. Por ejemplo, en la Real Chancillería de Valladolid, se consevan probanzas de limpieza de sangre, así como en algunos puntos de Andalucía. En Tolosa se conserva la probanza hidalgía de don José Antonio y don Juan Antonio Barrena, que ingresaron en las Compañías de Cadetes de Guardias Marinas en 1.717.
Escudos de Armas del apellido:
Las casas de Araoz y Vergara: De oro, con un chevrón de azur, acompañado de tres rosas de gules, dos en lo alto y una en lo bajo. Otros pintan el campo del escudo de gules. La casa de la villa de Ibarra pinta de plata el campo de ese escudo y de sinople el chevrón. La casa de Mondragón, que procedía del lugar de Cainza-Barrena, de Tolosa: De azur, con una torre de plata, aclarada de gules sobre peñas, y en punta, una llave, grande, de oro. La casa de Villafranca de Oria, llamada de Bara-Barrena: Cuartelado: 1º y 4º, de plata, con dos lobos de sable, puestos en palo, y 2º y 3º, de azur, con cinco veneras de plata, puestas en sotuer. Bordura de oro con una cadena de azur, de ocho eslabones. Salazar dice que las veneras de los dos últimos cuarteles son de oro. La casa de Igueldo: De oro, con dos robles de sinople, y un lobo de sable empinado al tronco, como queriendo trepar, y en medio de los dos árboles, una flor de lis de azur. Bordura de gules con ocho sotueres de oro. Los Fernández-Barrena, vecinos de Dicastillo, Muniain de la Solana y Améscoa la Alta, lugares de Navarra, y descendientes de la casa solar del lugar de Barbarín, del partido judicial de Estella: De gules, con una cruz llana de oro, acompañada de cinco flores de lis del mismo metal, dos arriba y tres abajo. Bordura de oro con diez sotueres de gules. La casa de Valmaseda: De azur, con un bezante, grande, de oro en el jefe, cargado de un castillo de piedra, con un león de su color natural empinado al muro; bajo el bezante, un brazo armado de plata, moviente del flanco siniestro y vestido de gules hasta el codo, empuñando una espada desnuda de plata, con la punta hacia abajo sobre un bezante pequeño de oro, acostado de otros catorce bezantes del mismo metal, siete a cada lado.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. El cabrio o chevrón representa las botas y espuelas del caballero, concediendose ésta pieza en Armería a los que salen heridos en las piernas, aunque muchos la tienen por símbolo de protección. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
