El solar primitivo, antiguo y conocido, estuvo en la villa de Pontevedra, de donde partieron varias ramas a establecerse en la Rioja, en Baeza, etc. Afirma el ms. de O-C que de este linaje gallego descendía Martín Peláez de Barragán, maestre de Santiago en tiempos de D. Alonso IX de León. Debieron existir en la vecina parroquia de San Pedro de Campañó, inmediata a Pontevedra, porque allí existe un lugar con el nombre de Barragáns. No están en lo cierto los genealogistas que afirman que este linaje es navarro. En Navarra tuvo palacio y una importante rama, pero su primitivo solar, muy antiguo y conocido, estuvo en la ciudad de Pontevedra. Ramón Barragán, natural del solar de Pontevedra, pasó en 1492 al reino de Navarra y fundó casa-palacio en la villa de Puente la Reina, del partido judicial de Pamplona, cuyo palacio incorporó a los Señoríos que su mujer, que era navarra, heredó de su padre. Dicho caballero fue el tronco de una larga descendencia que pasó a la ciudad de Sevilla, donde hizo información de nobleza el 10 de Septiembre de 1576, a favor de Francisco Martín Barragán. En dicha información consta una extensa genealogía, que puede verse en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica ». De la casa de Sevilla pasó una línea a la villa de Ahillones (Badajoz), y de esta procedió la familia que tuvo casa en Guadalajara. Otra familia del mismo apellido tuvo asiento en Carabanchel Bajo (Madrid), y de ella procedió Rodrigo Barragán Banousen, Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó en 1641. Gallego. Otra familia del mismo apellido tuvo su casa solar en Puente de la Reina (Navarra).
Escudos de Armas del apellido:
Las del solar de Galicia eran: De oro, con un árbol de sinople, y al pie de éste, tendido en el suelo, un caballero muerto y dos cuervos de sable a sus lados, levantadas las alas, cebándose en el cadáver. Así las traía el caballero Ramón de Barragán, que pasó de Galicia a Navarra y fundó el palacio de Barragán, en la villa de Puente la Reina, armas que aumentó entonces con una bordura de gules, cargada de una cadena de oro. También usó ese mismo escudo una rama establecida en Baeza. Algunos de los Barragán de Navarra, descendientes del mencionado Ramón de Barragán, sustituyeron después las primitivas armas con estas otras: Escudo ajedrezado, de seis piezas de gules y seis de plata, cada una de estas últimas cargada de una faja, ondulada, de azur.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes El cuervo, en heráldica, simboliza "el espíritu audaz y animoso a la vista de poderosos contrarios, arriesgándose en defensa de aquellos a quienes se deben beneficios".
