De Navarra. Juan Barbo, Secretario de la Curia eclesiástica de Pamplona y vecino de la misma ciudad, obtuvo ejecutoria de hidalguía y limpieza de sangre y pidió se le asentase en los libros de la Cámara, en1589, lo que se mandó así. El Licenciado Barbo, vecino de la misma ciudad, y sus hermanos, litigaron en 1570 contra Juan Díaz de San Vicente, por injuria y calumnia, y la sentencia condenó a dicho Juan Díaz a dos años de destierro y declaró a los Barbo cristianos viejos e hijosdalgo limpios de sangre, por parte paterna y materna. Estos Barbo de Navarra son distintos de los originarios de Milán, que entroncaran con los Pozo, de Andújar, y traen diferentes armas, como puede verse en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica». Navarro. Una rama pasó a Milán. El Conde Teodoro Barbo del Pozo, natural de Milán, ingresó en la Orden de Santiago.
Escudos de Armas del apellido:
Los Barbo de Navarra, según la Nobleza Executoriada de dicho reino, tienen el siguiente escudo, que describe así: «Cuatro barbos en dos cuadros, y cabeza de caballo, en campo colorado, y una olla en campo plateado, en otros dos cuadros.» En campo de gules, una vaca de oro acompañada de tres estrellas del mismo metal, dos en jefe y una en punta; bordura de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballo es símbolo de la guerra, representando la osadía y la rapidez en la acción. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento.
