Noble y antiguo linaje de Cataluña. Pasó a Aragón y Baleares. Algunos tratadistas entienden que «Burgos» y «Burgués» son un mismo apellido, y les señalan indistintamente las mismás armas, pero no explican la relación que puede existir entre ambos. En Mallorca aparece radicada una rama de este linaje poco después de la conquista. Berenguer Burgués, caballero mallorquín, fue jurado de la ciudad y reino de Mallorca en 1262 y uno de los fundadores del convento de clarisas de Palma. Arnaldo Burgués fue nombrado por don Jaime III para ir a prestar homenaje a su hermano don Pedro, rey de Aragón. Otro Arnaldo Burgués era baile general de Mallorca en 1380. Gregorio Burgués era consejero del rey de Aragón en 1410, y el mismo monarca le hizo merced el 30 de octubre de 1445 de poder armar una galera. Otro Francisco Burgués fue letrado sapientísimo y batió con diez navíos a los catalanes en 1463 hasta echarlos de Menorca. Gregorio Burgués, hijo del anterior, sirvió de capitán en el ejército de don Juan de Aragón por los mismo años. Jaime Burgués era capitán de arcabuceros en 1509. Otro Francisco Burgués fue nombrado maestre mayor de la Ceca de Mallorca en 1504 por el rey de Aragón. Otro Gregorio Burgués se embarcó en Alcudia con Carlos V, el 3 de junio de 1533, y le sirvió en toda su malograda expedición. En principios de siglo XVII era caballero de Alcántara I. Leonardo Burgués, olim Zaforteza, natural de Palma de Mallorca, que de su esposa doña Ana de Veri, de igual naturaleza, tuvo a II. Tomás Burgués, olim Zaforteza, natural de Palma y caballero de la Orden de Santiago, que casó con doña María de Oleza, de la misma naturaleza, y fueron padres de III. Leonardo Burgués, olim Zaforteza, natural de Palma y caballero de la Orden de Alcántara, en la que ingresó e1 18 de agosto de 1678. Hermano suyo fue Tomás Burgués de Oleza, natural de Pa1ma, que también ingresó en la Orden de Alcántara en 1694.
Escudos de Armas del apellido:
En Cataluña y Aragón traen fajado de plata y gules de seis piezas. Otros, fajado de gules y oro, también de seis piezas. Otros tienen escudo partido: 1º, de plata, con seis fajas de gules, y 2º, de oro, con una torre de azur aclarada de oro. Otros traen la primera partición de esas armas fajada de oro y gules de seis piezas. Otros ostentan: En campo de oro, un castillo de azur aclarado de oro. Otros, que tuvieron casa en Gerona, usan: En campo de gules, una fortaleza con lienzo de muralla, dos torreones laterales y campanario central, todo de plata, y una grulla de azur con la pata siniestra apoyada en la bola de oro que remata la torre del campanario, y con otra bola, también de oro, en la pata diestra, que tiene levantada. Otros, de oro, con un águila pasmada (con las alas bajas) de sable. Los de Mallorca traen: De oro, sembrado de crecientes de azur ranversados. Otros de Mallorca, entre ellos los Burgués, olim Zaforteza, caballeros de Alcántara, anteriormente citados, ponen solamente crecientes de azur ranversados en campo de oro. Así consta en sus expedientes de pruebas de nobleza.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La campana en armería, es un mueble parlante, por avisar la venida de los adversarios, y también por ser símbolo de doctrina y predicación. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
