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En el partido judicial de Villarcayo, provincia de Brugos, aparecen radicadas las casas más antiguas de este apellido. Tuvo su primitivo solar en el lugar de Brizuela (cuyo nombre tomó), perteneciente a la junta de Puentedey, del citado partido, y las ramas que de este solar salieron fundaron nuevas casas en el lugar de San Martín de Olías, de la merindad de Valdepotres; en la villa de Medina de Pomar; en el lugar de Villatomil del ayuntamiento de Aldeas de Medina; en la villa de Valmayor de Cuesta Urría, de la merindad de Cuesta Urría, y en el valle de Aedo, junto al lugar de Linares, de la merindad de Sotocuevas, todos del partido judicial de Villarcayo. Líneas de esas casas extendieron el apellido por otras provincias castellanas, especialmente por las de León, Palencia, Soria y Segovia. En la de Soria tuvo casa muy principal en La villa de Berlanga de Duero. También pasó a Vizcaya, Toledo y Valencia. En Cantabria aparece continuamente en Campoo y en Valderredible. En Álava tuvo una casa en la villa de Arciniega, en donde está ya completamente extinguido. Numerosa descendencia suya radica en la villa de Alarcón, del partido judicial de Motilla del Palancar (Cuenca), a donde pasó a poblar el Ricohombre alavés Alonso Añez de Brizuela, Señor, por concesión real, de la villa mencionada de Alarcón. En la villa de La Puebla de Montalbán, de la provincia de Toledo, y en la ciudad de Valencia, radicaron ramas de mucho lustre. EN VALENCIA La rama de Valencia, dimanada, como las anteriores, del solar castellano, la fundó I. Juan de Brizuela, natural de Pontedo (León), que pasó al reino de Videncia en principios del siglo XVI y casó don doña Ursula Marqués, natural de Segorbe, estableciéndose después en la ciudad de Valencia. Hijo de este matrimonio fue II. Juan de Brizuela y Marqués, segundo del nombre y natural de Valencia. Fue señor de Alcoleja, Beniafé y Beniganim, y poseyó la alcaldía del castillo de Peñáguila. Casó con doña Angela Ribot, natural de Valencia (hija de Jerónimo Ribot y de su mujer doña Angela Carroz, ambos naturales de la misma citada capital), y fueron padres de 1º Jerónimo de Brizuela y Ribot, que sigue, y 2º Francisco, que murió de capitán en las guerras de Flandes. III. Jerónimo de Brizuela y Ribot, natural de Valencia. Fue caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 16 de julio de 1604. Contrajo matrimonio con doña Francisca Artés de Albanell, natural de Valencia (hija de Jerónimo Artés de Albanell y de su esposa, doña Leoner Mercader y Calatayud, de la casa de Buñol, ambos naturales de Valencia), naciendo de esa unión 1º Juan de Brizuela y Artés de Albanell, tercero del nombre,.que sigue, y 2º María de Brizuela y Artés de Albanell, que casó en Valencia con Vicente de Borja Lanzol y Guardiola, gobernador de Castellón de la Plana y familiar del Santo Oficio. IV. Juan de Brizuela y Artés de Albanell, tercero del nombre, natural de Valencia. Fue señor de Alcoleja, Beniafé y Beniganim, y caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 22 de diciembre de 1624. Casó con doña Ana de Escribá, natural de Valencia (hija de Pedro Escribá, de la misma naturaleza, y de su mujer doña Francisca Terca, natural de Tortosa), y fueron padres de V. Jerónimo de Brizuela y Escribá, natural de Valencia y caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 14 de Agosto de 1656. Los miembros de este linaje realizaron probanzas de nobleza y limpieza de sangre para ingresar en las diversas Ordenes militares, con preferencia en las de Santiago, Montesa y Alcántara.

Escudos de Armas del apellido:
Los de Valencia: Escudo partido: 1º, de sinople, con tres palos nudosos de oro; 2º, también de sinople, con un dragón o sierpe de oro, con la cola enroscada. Bordura de gules, con ocho sotueres de oro. Así se ven en la capilla de San Jerónimo, del claustro de dominicos de Valencia. Los Brizuela de Álava en su villa de Arciniega: De plata, con cuatro bandas de sable, y entre las dos centrales, tres sotueres de gules. Divisa: "Nomen exnobili genere", puesta en letras de sable sobre un volante de plata. Los Brizuela de Vizcaya: Partido: 1º, de azur, con dos palos nudosos, de oro, y 2º, de gules, con una torre de plata. Bordura general de gules con ocho sotueres de oro. Los de Castilla traen: en campo de plata, cuatro cotizas de sable, y, entre las dos del centro, tres aspas de gules. Éstas usan también los de Palencia.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.