La estirpe de los Borrull, que ha producido varias generaciones de eminentes jurisconsultos, tiene su rama troncal en Jávea. La sucesión es como sigue: I. Pedro Borrull, conseller de la villa en junio de 1515, fue padre de II. Bartolomé Borrull, jurado en 1553 y 1588 y justicia en 1562, que tuvo por hijo a III. Sebastián Borrull, notario, síndico procurador de la villa de Jávea en el pleito que hubo con Denia para poner en ejecución el privilegio del 2 de julio de 1612 erigiendo a aquella en villa real. Ejerció el cargo hasta 1665. Casó con Ursula Bertomeu. Francisco Xavier Borrull y Vilanova, jurisconsulto valenciano, catedrático de aquella universidad, juez de diezmos, oidor de Valencia, capitán de milicias, vicepresidente de la junta de defensa de ]a ciudad en 1810 y diputado en las Cortes de Cádiz. Nació en 1745, falleció en 1838, y dejó a su muerte un cuantioso legado al hospital de Valencia. Todos los documentos del siglo XVIII que citan a los Borrull expresan que pertenecen al estado noble.
Escudos de Armas del apellido:
Aguila pasmada, acompañada del sol en el cantón diestro, en campo de azur. Se encuentra este escudo en la arciprestal de San Mateo y sepultura del obispo Borrull; también se halla en los varios retratos que se conservan en el museo de personas de esta familia. Son esas armas iguales, con la diferencia de los esmaltes, a las del apellido Borruel, y este dato, unido a la semejanza del nombre de ambos, parece indicar que son modalidades de un mismo linaje.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
