Linaje originario de Francia, con casa solar en la ciudad de Pau. Uno de los primeros que pasó a España fue el caballero templario Pedro Boix, natural de la citada ciudad de Pau, que luchó bravamente contra los moros en las comarcas de Cataluña, especialmente en la serranía de Biuromá, Alcalá de Chisber y Canet. Sus descendientes fueron fundando diversas casas y solares en todo el principado de Cataluña, siendo uno de los más antiguos el que radicó en el valle de Vallfogona, obispado de Vic, cerca de los Pirineos, en el partido judicial de Puigcerdá (Gerona). Otra casa en la villa de Tremp (Lérida). RAMA DE MALLORCA Descendiente de dicho caballero templario Pedro Boix, fue I. Bernardo Boix, que pasó a Mallorca a principios del siglo XV. Casó en Palma con doña Juana Serralta, en la que procreó a II. Andrés Boix, que fue ciudadano militar de Mallorca y prestó grandes servicios al rey don Juan de Aragón, los que le premió haciéndole donación perpetua de una tercera parte de las escribanías de aquella real audiencia, con todos sus emolumentos, en virtud de real privilegio de 21 de mayo de 1467. Fue su hijo y sucesor III. Bartolomé Boix, ciudadano que prestó grandes servicios en tiempos de las comunidades. Tomó el partido del emperador Carlos V y se distinguió en la defensa de la entrada del real palacio de Mallorca cuando los amotinados intentaron asaltarlo para asesinar al virrey. Murió sin sucesión, acabando en él el apellido en Mallorca, y con el deseo de que éste se conservase, otorgó testamento el 8 de julio de 1529 ante el notario Ramón Llul, nombrado heredero de todos sus bienes y del señorío de las escribanías a su amigo Nicolás Berard y Palau, pero con la precisa condición de que él y todos sus sucesores hubiesen de anteponer al apellido de Boix al de Berard, y usar las armas de aquél con preferencia a las de éste. RAMA DE CASTELLON En el lugar de San Mateo, provincia de Castellón, radicó otra rama del linaje Boix, a la que perteneció I. José Boix, natural de San Mateo, que casó con doña Josefa Colom, de igual naturaleza, y fueron padres de II. Antonio Boix y Colom, que nació en San Mateo el 25 de junio de 1737, y contrajo matrimonio con doña Josefa Ferreres y García, de la misma naturaleza (hija de Miguel Ferreres y de doña Josefa García,
ambos naturales de San Mateo), naciendo de la citada unión 1º Cristóbal Boix y Ferreres, que sigue. 2º Josefa Boix y Ferreres, que casó dos veces. La primera con Joaquín Capafons, y fue su hijo a) Domingo Capafons y Boix, farmacéutico y diputado provincial, que de su esposa doña Fernanda Piquer tuvo a José Capafons y Piquer, presbítero, y a Domingo Capafons y Piquer, farmacéutico. Por segunda vez casó doña Josefa Boix y Ferreres con su pariente Antonio Boix, naciendo de este enlace b) Josefa Boix y Boix, mujer de Joaquín Boix y Comín, abogado, y ambos padres de José, Francisco, Angeles, Dolores y María Francisca Puig y Boix, y 3º Ana María Boix y Ferreres, que casó con Antonio Climent y fueron padres de doña Josefa Antonia Climent y Boix, esposa de Manuel Ferreres y Escribí, del que tuvo a Manuel, Simón, Ildefonso, Ana María, Cecilia y Juana Ferreres y Climent. III. El primogénito, Cristóbal Boix y Ferreres, nació en San Mateo el 2 de abil de 1763 y casó en primeras nupcias con doña Bernarda Giner, de la misma naturaleza, y fueron sus hijos 1º José Boix y Giner. 2º Antonio Boix y Giner, y 3º Vicenta Boix y Giner, que casó con Cristóbal Bronchant y Boix, y procrearon a Bernarda Bronchant y Boix, esposa de José Fabregat, y a María Bronchant y Boix, mujer de Romualdo Segarra. Porsegunda vez casó Cristóbal Boix y Ferreres, pero ignoramos el nombre de la nueva esposa, y muerta, contrajo terceras nupcias con doña Ana María Pau y Mateu, natural de San Mateo, naciendo de esta unión 4º Josefa María Boix y Pau, que casó con Lorenzo Palau y Palau, natural de Morella, y fueron padres de Josefa Palau y casó con Francisco Salvador y Martí, siendo sus hijos Josefa, Francisco y Enrique Salvador y Palau, y 5º Josefa Antonio Boix y Pau, que nació en San Mateo el 4 de febrcro de 1812 y contrajo matrimonio con José Antonio Cucala y García, farmacéutico, y procrearon a José Cucala y Boix, presbítero, director espiritual y profesor de religión y moral del Colegio Nacional de sordomudos y de Ciegos de Madrid. LINEA DE MORELLA A una línea de la rama del lugar de San Mateo, que se estableció en Morella (Castellón), perteneció I. Bautista Boix y Anutolí, natural de Morella, que casó con doña Ana María Querol, de igual naturaleza, en la que procreó a II. Miguel Boix y Querol, natural de Morella, que de su esposa, doña Antonia Guardiola, natural de la villa de Rafales, del partido judicial de Valderrobles (Teruel), tuvo a III. Miguel Boix y Guardiola, natural de Morella, que casó con doña Rosalía Micaela Beguer, natural de Rafales, y fueron padres de IV. Miguel Beix y Beguer, natural de Morella, cónsul general y caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingresó el 25 de enero de 1834. Don Francisco Boix fue teniente de ayuda y guardajoyas del rey don Felipe IV, como dice el Becerro de oro, en su cuaderno XXVII, folio 839.
Escudos de Armas del apellido:
Las de Boix son: En campo de plata, un boj arrancado de sinople, en alusión al apellido. Hita dice que la rama que tuvo casa en la villa de Tremp (Lérida) traía: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una cruz de oro, hueca y floreteada, y 2º y 3º, de oro, con una mata de sinople semejante a la murta.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
