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El origen de este linaje (como aparece por las escrituras auténticas que guardan los de esta casa, por las armas que siempre usaron, por las sepulturas de los antiguos señores de la villa de Blanes, en la provincia de Gerona, y por los documentos existentes en los archivos de Barcelona) arranca, según tradición, de Ginés de Saboya, de la sangre y casa de los entonces condes de Saboya, después reyes de Italia. PRIMEROS SEÑORES DE BLANES I. Dicho Ginés de Saboya y su hermano Jaques vendrían a España con el emperador Carlomagno a la recuperación de Cataluña. Jaques moriría en Grassa peleando con los moros y sería enterrado en la iglesia del monasterio de frailes Jenitos de dicho pueblo. Al Ginés haría el emperador merced de la villa de Blanes con su puerto de mar, villa que fue por él mejorada con nuevas casas y un fuerte castillo que labró en lo alto. Tomó también por apellido el nombre del solar, dejando el que tenía de Saboya. Le sucedió su hijo II. Pierres o Jaques de Blanes, que fue segundo señor de la villa de Blanes. Debió ser padre, pues así lo justifican diversos datos y los tiempos en que vivió, de 1º Raimundo o Ramón de Blanes, que sigue, y 2º Godofredo de Blanes. III. Raimundo o Ramón de Blanes era señor de la villa de Blanes en el año 1010, fecha en que se halló con su hermano Godofredo en el ejército del conde de Barcelona, Raimundo Borrel, en la jornada de Córdoba, según consta por privilegio despachado y fehaciente en el año 1015 a los que en dicho año le sirvieron. Le sucedió su hijo IV. Geraldo de Blanes, que sirvió al conde de Barcelona, Ramón Berenguer, llamado «el Viejo», en sus guerras contra los sarracenos, y fundó el monasterio de Santa María de Rocabona, donde muchos de sus descendientes fueron enterrados. Debió ser hijo de este Geraldo V. Raimundo de Blanes, segundo de este nombre, que siguió al conde de Barcelona, Ramón Berenguer III el «Grande», a la conquista de Mallorca por los años 1115, y dejó por sucesor a VI. Vidal de Blanes, mencionado por uno de los principales señores de Cataluña, que sirvieron a Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, príncipe de Aragón, en la guerra que éste hizo con el rey de Castilla contra los moros en el año l l48. Se halló asimismo en la toma de Almería, y fue padre de VII. Arnaldo de Blanes (nombrado en el testamento de Bernardo de Palau), el que tuvo por hijo a VIII. Guillermo de Blanes, que se halló con el rey de Aragón, don Pedro II, en la batalla de Ubeda, y en el de 1213 en la Muret, falleciendo el 1 de agosto de 1227, según su epitafio en el claustro de Roca-Bona, del que fue restaurador. Parece ser que tuvo por hijo y sucesor a IX Pedro-Galcerán de Blanes, del que se sabe que fue señor de la villa y castillo de Blanes y que tuvo varios hijos que sirvieron en las guerras de aquellos tiempos. Uno de ellos llamado X. Ginés de Blanes fue capitán de una galera de la guardia de la costa, y un día que descubrió dos corsarios, armó la suya de sus propios vasallos; salió a combatir contra ellas, y pelearon tan esforzadamente los de Blanes, que las rindieron. Al regresar al puerto con la victoria, su padre, Pedro Galcerán de Blanes, en agradecimiento a la gloria obtenida por su hijo, absolvió a los moradores de la villa de Blanes por espacio de cuarenta años de todos los derechos y tributos de señoría, exceptuando los diezmos. Concedió también a la villa derecho a ostentar sus propias armas. A este Ginés de Blanes, que fue señor de Blanes, le quedó por renombre Ginés de la Galera, en memoria del suceso referido, y tuvo por hijo a XI. Ramón de Blanes, señor de la villa de su apellido, que fue padre de XII. Vidal de Blanes, segundo del nombre y señor de la expresada villa. Este caballero casó dos veces: la primera, con una hija de mosén Viládemany, señor de Santa Coloma de Farnés, de las Escales, de La Bisbal y de la baronía de San Jorge. La segunda vez casó con una hija de Ramón de Gaya, de la que tuvo otros dos varones. Esta segunda esposa aborreció a los hijos del primer matrimonio de su marido, que aprovecharon un día la ausencia del padre para huir a los Jugares donde vivía el abuelo materno. El padre, sentido del caso, hizo heredero de la villa de Blanes al hijo mayor del segundo matrimonio. PRIMERA RAMA DE LOS BLANES DE VALENCIA Con el obispo Vidal de Blanes, nieto de Vidal de Blanes, segundo del nombre, se trasladó a Valencia su hermano. I. Mosén Guillermo de Blanes, y fue señor de Albalat y Segar, y consejero de su majestad, consultado sobre la expedición a Cerdeña, a la cual asistió, como también en 1375 al socorro de Valencia, invadida por el rey de Castilla. Casó con doña Damiana o Damiata Castellá Dóriz, hija única de mosén Jaime de Castellá, señor de Cotes, nieta de mosén Eximen Dóriz, señor de Cotes, de Bocairente y de Bicor, y tuvo por hijos a 1º Vidal de Blanes y Castellá Dóriz, que fue electo cardenal del título de Santa Práxedes el año 1395, comúnmente llamado el cardenal de España. En aquel tiempo unos cardenales tuvieron por canónica la elección de Benedicto XIII, otros la de Gregorio XII, y otros la de Juan XXIII, y escribe Panvinio que el cardenalBlanes se apartó de la obediencia de Benedicto con otras siete criaturas suyas, y que todos, con los que eran de la obediencia del Papa Gregorio, se juntaron a concilio en Pisa el año 1409 para discernir cuál había de ser tenido por legítimo y verdadero pastor. También atestigua Panvinio que el cardenal Blanes dio la obediencia al Papa Juan XXIII, el que le hizo obispo cardenal Sabino y su legado a látere en Roma, donde dice que murió en el año 1414, por el mes de septiembre, y que fue sepultado en la basílica del Príncipe de los Apóstoles. También asistió al concilio de Perpiñán otro vástago de la noble casa de los Blanes, llamado Francisco de Blanes, canciller del reino de Aragón, y que en 1408, siendo obispo de Gerona, fue nombrado de Barcelona. SEGUNDA RAMA DE LOS BLANES DE VALENCIA I. Mosén Vidal de Blanes Berenguel, señor de Cotes (hijo segundo de mosén Vidal de Blanes Castellá, segundo del nombre y virrey de Mallorca, y de su mujer doña Juana Berenguer), sirvió con su sobrino Juan Valterra de Blanes al rey don Fernando V de Aragón en. la jornada de Perpiñán, y el general de la gente de guerra que levantó Valencia en dicha ocasión le nombró su teniente. Casó con doña Margarita Ferrer, que testó en 1513 (hija de Juan Ferrer, camarlengo del rey aragonés Alfonso V). RAMA DE LOS BLANES QUE CONTINUO EN CATALUÑA Vidal de Blanes, el que desheredó a los hijos de su primer matrimonio de la sucesión de la villa de Blanes, dejó por sucesor, como ya se dijo, al hijo mayor de su segundo matrimonio, llamado Ramón de Blanes. Este tuvo por nieto a otro Ramón de Blanes, que siendo embajador del rey de Aragón fue hecho prisionero por el conde de Foix, viéndose precisado, para conseguir su rescate, a vender e hipotecar su villa de Blanes al vizconde de Cabrera. Hijo de este último Ramón fue Raimundo de Blanes, consejero y mayordomo del rey don Martín, según consta por unas cartas que es- cribió la reina doña María, mujer del rey, a los reyes de Navarra, dadas en Barcelona a 5 de agosto de 1396. El mismo rey don Martín, por auto firmado en Zaragoza a 15 de febrero de 1400, hizo merced de 8.000 sueldos de renta sobre patrimonio real en recompensa del empeño venta de la villa de Blanes, cuyos derechos fue heredando, de padres en hijos, la línea primogénita, que más adelante unió al apellido Blanes el de Centelles por el casamiento de Vidal de Blanes con doña Toda de Centelles, heredera de la casa de Centelles, como hija de Enrique de CenteIles y doña Juana Torrell. I. Vidal de Blanes y doña Toda de Centelles fueron padres de 1º Ramón de Blanes de Centelles, que siguió la línea. 2º Luis Blanes de Centelles, que fue uno de los caballeros más principales que sirvieron en las guerras de los años 1597 y 1598. RAMA DE LOS BLANES DEL ROSELLON I. Raimundo de Blanes, consejero y mayordomo del rey don Martín, hijo del señor de la villa de Blanes, de la rama de las Blanes, que continuó en Cataluña, tuvo entre otros hijos a II. Guillermo de Blanes, que fue padre de III. Miguel de Blanes, que usó el apellido Sagarriga por parte de su madre. Dejó por hijo a IV. Pedro de Blanes, que se estableció en Figueras, en el Ampurdán, donde nació su hijo V. Guillermo de Blanes, capitán y gobernador de Vilafranca de Conflent, y padre de VI. Antonio Juan de Blanes, quien tuvo, entre otros hijos, a VII. Francisco de Blanes, señor de Pollestres, Fontcuberta y Vallpillera, y padre de VIII. José de Blanes, señor de Pollestres, etc.., que casó dos veces, siendo hijo de su segundo matrimonio IX. Esteban de Blanes, marqués de Blanes y Millans, señor de Fontcuberta y Vallpillera y coronel de las milicias del Rosellón en el año 1705. El rey de Francia Luis XIV creó a su favor y le hizo donación del empleo de caballero de honor en el consejo superior del Rosellón, «tanto a causa de su ilustre nacimiento y de la atención que siempre había tenido al servicio de su majestad cristianísima, como porque tenía todas las cualidades y circunstancias requeridas para ejercer dignamente este empleo». Dejó escrita una obra muy curiosa llamada Genealogía de la familia Blanes. En los años 1380 y 1382 era justicia mayor en el Rosellón Antonio de Blanes, empleo que en aquel tiempo no lo ocupaba sino la primera clase.      

Escudos de Armas del apellido:
Traen los de este linaje las siguientes: En campo de gules la cruz de plata, o sea, las de la casa de Saboya, de la cual dimanarían y que usaron incontrovertiblemente desde el principio del siglo XIII. El lema es: «Fortitudo Ejus Rohdum Tenuit». Por eso varias ramas usan la cruz cantonada de las cuatro letras F.E. R. T. Los García de Blanes cuartelan esas armas con las de los García del solar de Alfoz de Villalva, en esta forma: Escudo partido: 1º, de oro, con una cruz flordelisada de gules, cortado también de oro con una banda de gules cargada del lema «Ave María», en letras de oro, que son las de los García de dicho solar, y 2º, de gules, con la cruz llana de plata, cantonada de las 1etras F. E. R. T., también de plata, que son las de la casa de Saboya. En Barcelona, y en 23 de febrero de 1566, se hizo un informe sobre la nobleza de Vidal y Francisco de Blanes, en el que se confirma que desde tiempo inmemorial usaba su casa las armas de Saboya porque era la misma casa y sangre. En 1599 presentaron los cónsules de la ciudad de Blanes un memorial a su señor, entonces Gastón de Montcada, vizconde de Cabrera, diciéndole que las armas que siempre habían usado y tenido eran las de Saboya. A lo cual asistió el vizconde con la condición de que pondrían a la derecha las de la casa de Montcada.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.