Es opinión casi unánime entre los genealogistas que todos estos apellidos son modalidades de un miso linaje originario de Francia, de donde pasó a nuestra nación en tiempos muy antiguos, extendiéndose, principalmente por Cataluña, Aragón, Navarra, Valencia y Murcia. Jerónimo Zurita, Felíu de la Peña y otros autores, manifiestan que a principios del siglo IX, Luis o Ludovico, hijo del emperador Carlomagno, nombró gobernador de Barcelona a un caballero francés llamado Bernardo, del que procedieron otros varones apellidados Bernard, Bernad y Bernat. A mediados del siglo XI era conde de Besalú, Bernardo, hijo de Mirón, y en el año 1076, el conde de Barcelona, Ramón Berenguer, nombró por uno de sus albaceas a Deodato Bernat. Mosén Jaime Febrer señala igual origen francés a este linaje, y cita a Andrés Bernat, que vino desde Tolosa (Francia) con tropa y caballeros a servir al rey don Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia. Añade que se halló en Morella, donde peleó con gran denvedo, y que en los pueblos de sus inmediaciones alcanzó fama de animoso y diligente, siendo premiados sus servicios por el citado monarca, heredándole en el maestrado. De ese Andrés Bernat debió descender, andando el tiempo, Pedro Bernard, hijodalgo valenciano y capitán de infantería, que murió en la empresa del peñón de Vélez, en el reinado de Fernando «el Católico», pues tenía las mismás armas que había usado Andrés Bernat. Del mencionado Pedro Bernad dice Martín de Viciana que descendieron mosén Joan Bernad y Jerónimo Bernad, que dejaron sucesores en Valencia. Oriundo de Francia, extendido por Cataluña, Aragón, Navarra y Valencia.
Escudos de Armas del apellido:
El caballero Andrés Bernat, de origen francés, que ayudó a don Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia, traía: Escudo terciado en faja: 1º, de gules, con un roque de oro en forma de copa; 2º, de oro, con un tao de gules, y 3º, de plata, con un perro de sable. Estas mismás armas tienen los Bernat y Bernard de Valencia, con el siguiente lema en una divisa en el timbre: «Cual éste, los de mi nombre votaron al Rey del suelo, humildes ser como al del cielo». Los Bernad, Bernard, Bernal, Bernales y Bernaldes, de Cataluña, Aragón, Navarra, Murcia y la Rioja, ostentan armas casi idénticas a las anteriores, organizadas así: Escudo en mantel: 1º, de oro, con el tao de gules; 2º, también de oro, con el roque de gules, y 3º, o sea, el mantel; de oro, igualmente, con un perro de sable con manchas de plata. Otros de esas mismás regiones modifican dichas armas en esta forma: Escudo cortado: la partición alta de oro, con el tao de gules, medio partido también de oro con el roque de gules, y la partición baja de oro igualmente con el perro de sable con manchas de plata. Bordura de oro con quince banderas de distintos colores. Escudo terciado en faja: 1.°, en campo de gules, un roque de oro en forma de copa; 2.°, en campo de oro, un tao de gules, y 3.º, en campo de plata, un lebrel de sable. Otros traen escudo mantelado: 1.°, en campo de oro, un tao de gules; 2.°, en campo de oro, un roque de gules, y el mantel de oro, un lebrel de sable, manchado de plata. Otros traen: en campo de gules, un hacha encendida de oro. El Emperador D. Carlos I concedió, por privilegio dado en Madrid el 8 de noviembre de 1539, el siguiente escudo de armas a D. Cristóbal Bernal, vecino de la ciudad de San Miguel, en el Perú: en campo de gules, un bergantín y sobre ondas de mar de azur y plata; bordura de gules, con ocho aspas de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba más en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
