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Linaje muy antiguo, que se dice originario de Francia, y cuyos caballeros pasaron a España para tomar parte en la guerra de la Reconquista. Sus descendientes se extendieron por Cataluña y Valencia. Mosén Jaime Febrer y Onofre Esquerdo citan a Guillermo Berenguer, que vino de Tolosa y sirvió al rey Jaime I «el Conquistador» en la toma de Valencia. Logró su fortuna junto al pueblo de Mirarrosa, del partido judicial de Denia, y el citado monarca premió sus servicios dándole el lugar de Tollo y la alquería de Capaimona, en el Valle de Zeta. También le heredó en Alicante con varias casas y tierras. En 1545 fue armado caballero Pedro de Berenguer, vecino de la villa de Moruedre, según decreto dado en Monzón en el mes de septiembre del citado año. En Murviedro (Sagunto), radicó una familia de este apellido, a la que perteneció I. Felipe Berenguer, natural de Murviedro, que casó con doña Beatriz-Ana Corrals, natural de Cullera, y fueron padres de II. Felipe Berenguer, natural de Murviedro, que de su esposa, doña Gertrudis Puértolas, natural de Valencia, tuvo a III. Carlos Berenguer de Cucaló y Puértolas, natural de Valencia y caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 12 de mayo de 1682.

Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas del linaje eran: Escudo partido: 1º, de oro, con un tao o cruz de San Antón, de azur, y 2º, de gules, con un castillo de plata. Martín de Viciana añade al escudo anterior la siguiente leyenda, puesta a modo de orla: «Aprehende arma, et escutum, et exurge, in auditorium mihi». Algunos pintan el campo de la segunda partición de plata y el castillo de gules. Otros traen: Escudo cuartelado en cruz: 1º y 4º, de oro, con el tao de azur, y 2º y 3º, de plata, con una torre de gules aclarada de oro. Garma y Durán, Hita y otros tratadistas, llaman equivocadamente «lambel de un pendiente y martillo», al tao o cruz de San Antón, que es la verdadera figura del escudo de este apellido. Felipe IV, en 30 de noviembre de 1644, concedió a José Berenguer, natural de la ciudad de Balaguer (Lérida), estas otras armas: Escudo partido: 1º, de azur, con un sol de oro, y 2º, de plata, con un águila de sable. En Portugal hay también familias del apellido Berenguer, quie tienen el siguiente escudo: De gules, con una banda de oro cargada de una cotiza de azur, y está cargada a su vez de tres flores de lis de plata.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.