Ilustre familia mallorquina, originaria de las montñas de Burgos. Ramón Berard fue el primero de este linaje, que psó desde las montañas de Burgos a servir al rey de Aragón, don Jaime I "el Conquistador", acompañándole en las conquistas de Mallorca y Valencia, y siendo heredado en Valencia por el citado monarca, que le cedió las casas de Mohamet Adarax. El verdadero fundador del solar de Mallorca fue un hermano de este caballero, que se llamó Pedro Berard. Compró al primero una casa y un campo en el término de la ciudad de Palma, donde fundó el solar y mayorazgo, según consta por instrumento otorgado el 5 de mayo de 1233. A esta casa pertenecieron ilustres varones que se distinguieron en diversas disciplinas y ocuparon los cargos más honoríficos de la isla. Citaremos a algunos solamente: Juan Berard fue síndico de Mallorca y compromisario para arreglar las diferencias surgidas en 1403 entre las jurisdicciones civil y criminal de Andraix y Calvia; Juan Berard y Geronés, doctor en ambos Derechos y señor de la isla de Cabrera, fue jurado por la clase de ciudadanos y recibió al rey de Navarra cuando estuvo de paso en la isla. Este soberano le nombró vicecanciller de Mallorca; Juan Nicolás Berard y Sabater sirvió como capitán a Fernando "el Católico" en la fuerra de Granada; Juan Odón Berard, hijo del anterior, sirvió al emperador Carlos V en la empresa de Argel; su hijo Juan Luis Berard, levantó una compañía a su costa y sirvió veinticinco años en los estados de Milán; Francisco Berard y Dezcallar, ilustre militar, después de tomar parte en numerosos hechos de armas, fue virrey de Sicilia y luego de Aragón; Jerónimo de Berard se dedicó a las bellas artes, y es el autor de la famosa cabeza de San Juan Bautista, que se conserva en la iglesia mayor de Malta; Francisco Berard de la Caballería, fue regidor perpetuo de Palma y depositario real de Mallorca, y Jerónimo Berard Solá de la Caballería y Magarola, fue académico de número de la Real de San Fernando y escribió numerosas obras.
Escudos de Armas del apellido:
Escudo cuartelado en sotuer: 1º y 4º, de oro, sin figuras, y 2º y 3º, de azur, también lisos.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio.
