Familia oriunda de Génova, de donde pasó a Mallorca a principios del siglo XVII. Domingo de Belloto, que casó en Palma de Mallorca con doña Margarita Ríus, fue el genovés que fundó allí la casa de su apellido. Juan y Domingo Belloto, hijos del anterior, desempeñaron canonjía en la catedral de Palma. Juan Belloto Descollar fue capitán valeroso, que levantó a su costa un tercio de infantería, en tiempos de Carlos II. Eliseo Belloto y Morell, fue nombrado en 1783, regidor perpetuo del ayuntamiento de dicha capital. Este fue el último varón de su familia.
Escudos de Armas del apellido:
Trae de azur, con una encina al natural y un perro de plata empinado a su tronco. Miguel de Salazar sustituye el perro con una zorra de su color natural, y añade que esas armas se las dio Felipe IV a Domingo Belloto, vecino de Mallorca, en 1644, como consta del privilegio que entonces se le despachó. Dice también que esas armas son contra las reglass de la armería, porque está el color sobre color, y que ello obedece a que no las comunicaron, para su acertada composición a los reyes de armas, al concederlas el monarca. Por ello opina quew el campo de este escudo debe ser otro. En este caso, sin embargo, no está acertado el mencionado cronista, pues cuando un escudo contiene figuras naturales, que se representan con su color propio, puede estar el color sobre el color, sin contravenir las leyes heráldicas, que ya señalan esa excepción.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
