Esta rama, por motivos de pronunciación peculiar de la comarca en que radicó, se apellidó «Belda»; pero como ya dijimos en la información de apellido «Balda», éste y el de Belda son un mismo linaje y tienen idéntico origen y primitivo solar. Lo confirma la constante tradición que se ha mantenido en los Belda, de que su apellido es una modalidad del de Balda. Por añadidura, en el blasón que todas las ramas de Belda han conservado, aparecen las armas de «Balda» partidas o cuarteladas con otras debidas probablemente a un enlace matrimonial. Y aun el escudo, algo distinto, de la única rama que lo alteró, conserva los elementos principales del blasón de los Balda. Hechas estas manifestaciones que sirven de continuación a lo que dijimos en la información del apellido «Balda», vamos a reseñar sucintamente, y sólo en la parte históricamente probada, la genealogía de la familia «Belda», de Bocairente, en cuanto a una de sus ramas que obtuvieron títulos del reino. Comenzaremos por decir que el primer dato documental que conocemos es una escritura del 24 de agosto de 1433, en la que los cónyuges del número uno dotan a su hija Ursula Belda, que casaba con Bartolomé Ferrer. I. Nadal Belda, que vivía en Bocairente antes de comenzar el siglo XV, estuvo casado con una señora llamada Francisca, de familia que no nos es conocida, y tuvo de ella los siguientes hijos: 1º Andrés, que sigue. 2º Nadal, que casó, hacia 1434, con doña María, cuyo apellido no consta, la que sobrevivió a su marido, pues estaba viuda en 27 de agosto de 1470, fecha en que otorgó un contrato en escritura pública con «En Juan Bosch y Na Volante», mujer de éste, y 3º Ursula Belda, capitulada en 1433 con Bartolomé Ferrer, como se ha dicho. II. El hijo mayor, Andrés Belda, que parece que vivía ya en Bocairente desde l395 (Archivo Histórico Nacional, legajo 17.856, número 5, «Hidalguías»), a no ser que este dato se refiera a su padre.
Escudos de Armas del apellido:
La mayoría de las ramas de esta familia en Bocairente (incluso la de los barones de Casanova) taen partido: 1º, de gules, con un castillo almenado de oro, sumado de las tres torrecillas de lo mismo, la de en medio más alta, adjurado de azur y mazonado de sable. Bordura de dos Ordenes de jaqueles de azur y plata, y 2º, de azur, con dos lobos pasantes de plata, lampasados de gules, puestos en palo. Algunas ramas bordan el todo con filete de plata cargado en ambos flancos y en punta de la leyenda «Belda» en letras de azur o de sable. Los marqueses de Cabra y hoy el representante de su línea, traen: De gules, con un castillo almenado de oro, sumado a las tres torrecillas de lo mismo, la de en medio más alta, adjurado de azur, mazonado de sable y surmontado de un estandarte de plata, cargado de una cruz de gules sin bordura ni partición.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El estandarte es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba más en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabra simboliza al caballero que, en servicio de su Rey y su Patria, ha pasado inmensos sacrificios a fin de coger desprevenidos a los contrarios derrotándoles. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
