Tienda online de heráldica en diversos materiales

Dicen algunos tratadistas que este apellido no procede de la ciudad de Baeza, ni tomó su nombre, ni tuvo en ella su primitivo solar, y aseguran, en cambio, basándose en lo que manifiesta Cascales, que tiene su origen y cuna en la villa de Valdepeñas, perteneciente hoy a la provincia de Ciudad Real. Nosotros no compartimos esa opinión. La creemos, por añadidura, equivocada. El apellido Baeza lo ostentan diversas familias de muy distinto tronco y origen, y de todas ellas fueron ascendientes caballeros que, por haberse hallado en la conquista de Baeza en 1227, tomaron por apellido y como timbre de gloria el nombre de dicha ciudad. Alguno de esos caballeros fue heredado en Baeza, y en ella creó la casa solar de su apellido. Otros, apellidándose ya Baeza, pasaron a distintos puntos y regiones, en los que fundaron casas y familias sin vínculo de parentesco entre ellas, pero que continuaron independientemente el apellido Baeza, heredado de sus respectivos progenitores. De ahí la aparición de solares y familias de este apellido en Valdepeñas, Baeza, Murcia, Valencia, etc.., distintos unos de otros, porque sus fundadores procedían de linajes diversos, si bien todos habían tomado por apellido el nombre de la ciudad de Baeza por haber asistido a su conquista. Algunos de este linaje pasaron a América, y así puede citarse al capitán don Diego de Baeza, compañero de Diego de Almagro en la conquista del Perú. Fue uno de los que permanecieron fieles a Almagro en su disputa con los Pizarro. EN MURCIA Y VALENCIA Los Baeza de Murcia y su rama de Valencia proceden de un caballero llamado Pedro García que se halló en la conquista de Baeza, en la que ganó una bandera a los moros. De ese Pedro García descendió Alonso García, que desde Baeza pasó a Murcia, donde se avecindó. Y como en Murcia moraban ya otros del apellido García, decidió llamarse, para diferenciarse de ellos, García de Baeza. Así continuaron apellidándose sus descendientes, entre los que se citan a Diego y Francisco García de Baeza, hermanos, que probaron en Murcia, el 23 de julio de 1423, ser hidalgos de solar conocido. Hijos del primero de esos hermanos, Diego García de Baeza, fueron otro Diego García de Baeza, Hernando Garcia de Baeza, Juan Garch de Baeza y Francisco García de Baeza, caballeros del extremo brazo militar de la ciudad y reino de Valencia. Estos Baeza probaron nuevamente su hidalguía, obteniendo certificación del concejo y corregidores de Murcia el 3 de abril de 1511 y el 22 de julio de 1519. Otra rama del apellido Baeza, radicada en Valencia, la fundó Bernardo de Baeza, que era originario de la casa de Murcia. Fue mayordomo del rey don Alfonso de Castilla, cuando éste ganó a Murcia, y heredado en el lugar de Palomera, hoy perteneciente al partido judicial de Cuenca. A este Bernardo de Baeza le nombraron también con el apellido de La Garza, porque traía esta ave en sus armas. Andaluz, descendiente de uno de los caballeros que más se distinguieron en la conquista de Baeza en 1227.

Escudos de Armas del apellido:
Los García de Baeza, de Murcia, y su rama de Valencia, tienen: En campo de gules, una ciudad amurallada de plata. Sobre la muralla, a la siniestra, una bandera de azur cargada de tres crecientes de plata adiestrados, y a la diestra, una garza de plata, con las alas abiertas en acción de emprender el vuelo. La otra rama de Valencia, originaria de la casa de Murcia, pero que fundó Bernardo Baeza, trae armas muy semejentes a las anteriores, organizadas así: En campo de gules, una muralla de plata que tiene en su centro un torreón del mismo metal. En las almenas de este torreón, a la diestra, una garza de plata posada, y a la siniestra una bandera del mismo metal. En campo de plata, dos lobos de sable, uno sobre otro y cebados de dos corderos; bordura de gules, con ocho aspas de oro. Otros traen escudo cuartelado: 1.°, en campo de gules, un león rampante, de plata, sobre rocas pardas; 2.°, en campo de oro, un águila de sable; 3.°, en campo de sinople, un castillo de piedra sobre ondas de agua de azur y plata, y 4.º, en campo de azur, una cruz de plata, floreteada. Los Marqueses de Castromonte traen escudo mantelado: 1.° y 2.°, en campo de azur, una flor de lis de oro, y el mantel de gules, con un castillo de plata, aclarado de azur.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba más en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.