Riojano. De Bobadilla de Río Tobía, partido judicial de Nájera, desde donde, se extendio por toda la Península, fundando nuevas casas en Castilla y Andalucía. Otras ramas pasaron a Canarias y Méjico. Otros autores están de acuerdo en que este apellido tiene su origen en los reyes de León. Así lo sostiene don José Guerra y Villegas, Rey de Armas y cronista del rey don Carlos II y don Antonio Barahona en su libro "Nobleza Universal" y se añade que después formaron la casa de los condes de Chinchón, que entroncó mediante enlaces matrimoniales con las casas más nobles de España. El primer caballero que se conoce de este apellido fue Fernández de Bobadilla, señor de la villa de Bobadilla, junto a Medina del Campo, camarero mayor del rey don Alfonso II, de León y Asturias, llamado "el Casto", que reinó entre el año 797 y el 842. Este rey parece ser que tuvo en mucha estima al señor de Bobadilla, siendo éste el tronco y origen del que descienden los de este linaje. De esta esclarecida familia fue doña Beatriz de Bobadilla, dama de la reina doña Isabel "la Católica", a quien con su admirable entereza salvó la vida durante el cerco de Málaga, presentándose a un moro que llegó con alevosa intención para asesinar a la reina, y era hija de don Pedro Fernández de Bobadilla y de doña María Maldonado y nieta del famoso caballero don Juan Fernández de Bobadilla, que acompañó al infante don Fernando en la toma de Antequera. El aprecio que la citada doña Beatriz mereció a los Reyes Católicos fue tan grande que la llenaron de honores, llegando a casarla con don Andrés de la Cabrera, caballero del hábito de Santiago, comendador de Montemolin, a quien concedieron el título de marqués de Moya, dándoles como dote veinte villas de los diezmos de Valmoro y Casarrubios, en el reino de Toledo, con lo cual fundaron muy buenos mayorazgos para sus descendientes. El mayor de los hijos de este matrimonio fue don Juan de Cabrera Bobadilla que heredó el marquesado de Mota y su tierra y alcaldía de Segovia y el segundo don Fernando Cabrera Bobadilla, que heredó el condado de Chinchón.
Escudos de Armas del apellido:
Escudo cuartelado: 1.º y 4.º, en campo de gules, un águila de plata, y 2.º y 3.º, en campo de plata, una torre de piedra, por cuyas puertas, ventanas y almenas salen llamás de fuego.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres.
