Gallego. Pasó a Castilla. Probó su nobleza repetidas veces en la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid. El Padre Gerónimo Pardo, en su obra tantas veces citada, p. 416, coloca la casa solar de los de este linaje en Mondoñedo, mientras otros autores, por ejemplo Carrafa, la sitúan en Vivero. La que ofrece más probabilidades es la llamada Casa do Pazo, de la feligresía de Santiago de Adelán (municipio de Alfoz de Castro de Oro, en el partido judicial de Mondoñedo). Don Juan Basanta y Osorio colocó sus Armas, bastante caprichosamente, en el muro Norte del presbiterio de la iglesia de Adelán, como "patrono in solidum de la capilla desta feligresía, como dueño y sucesor del vínculo y mayorazgo y casa do pazo desta feligresía". Hubo distintas casas de los BASANTA: En Rubiana (ayuntamiento del partido judicialde Valdeorras), en Cedeira (partido judicial de Sta. Marta de Ortigueira), en El Rivero (partido judicial de Bande), en La Coruña, en Sani Martín de Mondoñedo (partido judicial de Mondoñedo), en San Mamed de Oleiros (partido judicial de Villalba), en San Jorge de Río Abeso (en el mismo partido judicial), en Rilleira de Cesuras (ayuntamiento de Barreiros, partido judicial de Ribadeo); pero la mayoría se mueve alrededor de la ciudad de Mondoñedo, en la que ejercieron cargos honoríficos, exclusivos entonces de las personas dotadas de reconocida hidalguía. Los de Valladolid descienden de los establecidos en San Salvador de Ansemar (municipio de Castro de Rey, partido judicial de Lugo), donde había fundado un mayorazgo D. Diego Basanta y Aguiar. Entroncaron con los PEDROSA, al casar Dª. María Basanta de Baamonde (hija de D. Lope Alvarez de Baamonde, del pazo de Quintalarga, y de Dª. María Basanta) con D. Andrés de Pedrosa, llamado el Sordo, viudo de Dª Ana de Prado. Casa de Santiago de Adelán D. PEDRO BASANTA DE AGUIAR, casó con Dª. Constanza López Saavedra y tuvo por hijos a D. ALONSO BASANTA DE SAAVEDRA, bachiller, quien casó con Dª María Yáñez de Rubias, y tuvo por hijos a D. DIEGO BASANTA DE SAAVEDRA (o Sánchez de Saavedra), quien casó con Dª. María Osorio y tuvo por hijos a D. JUAN BASANTA OSORIO, natural de Lillo (feligresía de Santiago de Adelán, en el Valedouro). Era regidor de Mondoñedo por 1616 y de 1607 son las probanzas de hidalguía, Armas, etc., verificadas en la Real Chancillería de Valladolid, por litigio seguido en Granada. Había casasado con Dª. Gasca Herrera, natural de Salamanca; fue capitán y aparece ya como fallecido, lo mismo que su esposa, antes de 1632; tuvo por hijos a D. JUAN BASANTA SAAVEDRA, también capitán de la Milicia de la comarca del Alfoz de Castro de Oro, por 1662. En 1681 elige alcalde ordinario a su hermano D. Jacobo Basanta Saavedra. Figuran por aquel tiempo, y suponemos sean allegados o hermanos suyos, D. Diego Basanta Saavedra, natural de Adelán, quien casó con Dª María de Lanzós; D. Fernando Basanta de Saavedra, capitán, natural de Adelán, y vecino de Castro de Oro; y D. Lorenzo Basanta Saavedra, que por 1634 era arcediano de Trasancos y canónigo de Mondoñedo D. LORENZO BASANTA SAAVEDRA Y MIRANDA, por 1701, era capitán de Milicias de la compañía del Alfoz de Castro de Oro. Los de San Salvador de Ansemar, con línea en Valladolid D. DIEGO BASANTA Y AGUIAR fundó en S. Salvador de Ansemar un mayorazgo que heredó D. ANTONIO BASANTA, su hermano, el cual casó con Dª Isabel Basanta y Aguiar. De éstos descendía D. DOMINGO SALVADOR BASANTA, quien casó con Dª María Polinia de Zúñiga y tuvo por hijos a D. PEDRO REGALADO BASANTA, natural de Valladolid, quien casó con Dª. Josefa Ramos, natural de Laguna de Duero, y tuvo por hijos a D. PEDRO DE ALCANTARA BASANTA, natural Valladolid, donde nació el 20-XI- 1776 y fue bautizado en San Miguel; casó con Dª. Isabel de las Mulas, de Valladolid: fueron vecinos de Aldeamayor de San Martín, donde D. Pedro ejerció el cargo de escribano; en 1811 era ya vecino de Valladolid; tuvo por hijos a D. DONATO BASANTA, diputado por Valladolid, donde desempeñó otros cargos y tuvo por hijos entre otros, a D. ALFREBO BASANTA DE LA RIVA, famoso investigador del archivo de la Real Chancillería de Valladolid, a cuyo frente estuvo.
Escudos de Armas del apellido:
Escudo mantelado: 1.°, en campo de sinople, un árbol de su color natural, perfilado de oro, y a su pie una fuente con aguas de azur y plata; 2.°, en campo de gules, una sierpe descabezada, de su color natural, y el mantel de azur, con un signo de Salomón, de oro. Bordura de sable, con cuatro aspas de plata. Un roble en campo verde, y una fuente, una cobra partida y un signo de Salomón con cuatro cruces en campo negro>>, escribía el P. Gerónimo Pardo. En esencia, es el mismo blasón que describen otros autores, como Carraffa, y que aparecen con leves variantes, en el presbiterio de la iglesia de Santiago de Adelán: Escudo mantelado; 1.º, de sinople, con un árbol de su color natural, perfilado de oro, y a su pie una fuente, con aguas de azur y plata. 2.º,de gules, con una sierpe descabezada, de su color natural, y 3.º,de azur, con un signo de Salomón de oro; bordura general de sable, con cuatro sotueres de plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
