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Ilustre linaje montañés, uno de los más principales de Cantabria, que salieron de la tierra para dispersarse por el mundo; descendiente de González Pérez de Barreda, que sirvió a las Ordenes de Ordeño III y Sancho I. Fue su cuna el lugar de Barreda, pero tuvieron su torre solar en Santillana del Mar y pasaron a Cabezón de la Sal, Esles de Cayón, Saro de Carriedo, Carranceja, Oreña, etc. para después salir a Indias, Filipinas, Nápoles, Flandes, etc. con cargos de gobierno y administración, civiles y religiosos; tuvieron su capilla en la iglesia colegial de Santillana, y aparecen empadronados como escuderos de las grandes casas feudales desde el medievo; la torre llamada "del Merino" fue la torre solar de la familia. Es totalmente imposible dar cuenta de los caballeros de distintas Ordenes, y personalidades descendientes de esta estirpe, pero sí debemos citar aquí a la persona que más conocimientos ha tenido de la genealogía y heráldica montañesa: Don Blas María de Barreda y Horcasitas, cuyo fabuloso Archivo tuvimos ocasión de consultar al hacer los seis tomos hasta hoy de "Escudos de Cantabria"'. La misma vocación heredó su nieto, Don Leopoldo de Barreda y Mena, Marqués de Casa Mena. En este extraordinario archivo trabajó Don Mateo Escagedo Salmón a cuya paciente investigación, trabajo y conocimientos de nuestra historia y heráldica tanto debe Cantabria. Fue este linaje de los de más influencia en las Asturias de Santillana y uno de los cuatro principales de la capitalidad, Santillana del Mar, que ocupaban los cargos de gobierno de la villa; estos fueron: los Barreda, los Velarde, los Polanco y los Villa. Dentro de la misma Santillana, tuvieron varias ramás, con sus respectivos mayorazgos, como los Barreda-Bracho, los Barreda-Yebra, los Barreda Ceballos, etc. cuyas casas aun existen con las piedras armeras, y destacaron los Caballeros siguientes: Los Calatravos Don Diego de Barreda Ceballos, Don Benito Antonio de Barreda y Villa, Don Diego de Barreda y Barreda, Don Diego Domingo de Barreda y Mier, Don José de Barreda y Campuzano, el santiaguista Don Blas de Barreda y su hijo también de la Orden de Santiago Don Pedro de Barreda Bracho y de la Orden de Alcántara, Don Pedro de Barreda Bracho, y muchos otros caballeros de la orden de Malta. Pasó una rama al Perú a fines del siglo XVII y otra a Colombia.      

Escudos de Armas del apellido:
Escudo cuartelado: 1.º, en campo de gules, un castillo de plata donjonado; 2.º, en campo de oro dos lobos pasantes de sable al palo; 3.º, en campo de azur tres roeles de gules y tres ondas de azur sobre campo de argent, y 4.º, en campo de argent dos árboles de sinople terrasados. Así las da Don Leopoldo de Barreda y Mena, pero hay otras versiones, algunas de las cuales se ven en las piedras armeras de Santillana; son en realidad variantes. Una de ellas es: En campo de sinople, un castillo de plata sobre ondas de mar de azur y plata, y acostado de seis bezantes de plata, tres a cada lado. Otros presentan: en campo de sinople, un castillo de plata sobre peñas de oro y sable, salientes de aguas de azur y plata, y acostado de seis bezantes de plata, tres a cada lado; bordura de plata, con esta leyenda en letras de sable: «Entre peñas y tormentos soy lanzado, jamás de vencimiento sojuzgado.» Con esta leyenda existe un escudo del apellido en Penagos. Queremos recordar aquí a un ilustre hijo de la casa de Barreda de Cayón, descendiente de la de Santillana, Don Fernando Barreda y Ferrer de la Vega, admirado y querido amigo nuestro, historiador e investigador incansable de nuestra historia, que entre otros muchísimos cargos, fue presidente del Centro de Estudios Montañeses. Los de Alcalá de Henares traen: escudo partido: 1.°, en campo de sinople, una torre de plata sobre aguas de azur y plata, dos perros de oro y sable atados a la puerta de la torre y una barca sobre las aguas, y 2.°, en campo de oro, un árbol de sinople y un león de gules empinado a su tronco. Los Gutiérrez de Barreda, de Extremadura, traen: en campo de gules, tres lagartos de sinople perfilados de plata y puestos en palo; partido de sinople, con un león rampante de oro, y brochante de sobre el todo, una bandera de lo mismo engolada en cabezas de dragones de sinople lampasados de gules; bordura de gules, con ocho aspas de oro.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bandera es la señal o insignia con que se distingue a un cuerpo de tropa. Símbolo de poder y de señorío sobre huestes y vasallos. La bandera se usaba más en timbres que como divisa del escudo, sin embargo, dentro del blasón suele proceder de caballeros que pertenecieron a la Orden Militar "Caballería de la Razón", que fundó Don Juan I, rey de Castilla, en el año 1385, usando como divisa un estandarte. La barca simboliza la seguridad que permite atravesar indemne los peligros de la vida. La barca se emplea también como atributo de los santos Andrés, Tadeo, Adelaida y Julián el Hospitalario. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.