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Este apellido tiene su raíz toponímica en Cantabria. Es un linaje al parecer, procedente del lugar de su nombre en el valle de Piélagos, pero desde el medievo aparece asentado en la ciudad de Santander, ya que es uno de los seis linajes principales de la villa a quienes estaba encomendada la gobernabilidad de ella. En el famoso Manuscrito de finales del siglo XVI de Juan de Castañeda, donde describe el Santander del medievo, dice de este apellido: "El linaje de Sánchez, está consumido en el de Barcenilla. Deste linaje y natural desta villa fue Juan Gutiérrez de Barcenilla, fundador de sus primeros cimientos del Monasterio de Santa Catalina de Monte Corbán de la Orden de San Hierónimo que está a una legua desta villa de Santander. En el monasterio de San Francisco, desta villa hay una capilla muy antigua deste linaje questa colateral a la capilla de San Luis, y asi en este Monasterio como en el de Monte Corbán, están las armas deste linaje que son: Tres bandas coloradas en campo de plata y una orla colorada con ocho veneras de plata". Efectivamente así se conservan en la iglesia gótica del Monasterio de Corbán. Los linajes que gobernaban la villa en las épocas de banderías estaban enfrentados y eran: Los Calderón, Arce, Pámanes, Escalante, Calleja y Barcenilla. Los Calderón, Calleja y Escalante, eran los "linajes de la puebla Alta", y los Arce, Pámanes y Barcenilla, los de la puebla Baja. En el siglo XVIII, eran ya muy pocos los que quedaban de este apellido, que aparece en el Catastro del Marqués de la Ensenada asentado en muy pocos lugares de Cantabria y todos ellos cercanos a la villa como Soto la Marina, y Obregón. Pedro de Barcenilla, vecino de Laredo, probó su hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid el año de 1604. Una rama importante de este apellido pasó a Santiago de Chile, para lo cual sacó su ejecutoria Don Manuel Antonio de Barcenilla y Barcena, de la casa solar de Prezanes (Bezana) en el año de 1764.

Escudos de Armas del apellido:
Escudo cuartelado: 1.º y 4.°, en campo de oro, una faja de veros de plata y gules, y 2.° y 3.°, en campo de sinople, una torre de plata con homenaje. Bordura de gules. Otros eliminan la bordura. Pero las primitivas armas del linaje, son las que más arriba vimos: Tres bandas coloradas en campo de plata y una orla colorada con ocho veneras de plata. Otros llevaron en campo de oro, una encina de sinople, con un lobo de sable, atravesado al pie del tronco.        

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.