Por papeles del archivo del pazo arruinado de Bergondo (Noya), particularmente de una información de nobleza, verificada en Padrón, 1649, por D. Miguel Yáñez de Ocampo, conocemos algunos pormenores de estos Baltanás, que juzgamos conveniente que no perezcan. Entronque con la Casa de Bergondo D. PEDRO ÁLVAREZ DE BALTANÁS casó con Dª María Paz de Moscoso, dueña y señora de la jurisdicción de Cira, lo que nos hace sospechar que pertenecía a la familia de los condes de Altamira. tuvo por hijos a 1. D. Jerónimo de Baltanás Moscoso, canónigo de Santiago, tenenciero de la tenencia de Santa Baya de Boiro, como declara una información hecha en 1624. 2. D. Pedro Álvarez de Baltanás y Moscoso, quien falleció sin descendencia. 3. Dª Mª Alberta Baltanás y Moscoso, quien sigue la línea. 4. Dª Francisca Baltanás Moscoso, quien falleció sin descendencia. Dª MARIA ALBERTA DE BALTANÁS Y MOSCOSO casó con D. Lope García y tuvo por hijos a Dª MARIA PAZ BALTANÁS MOSCOSO, quien casó con D. Lope García Romero, el Segundo (V. ROMERO), del pazo de Bergondo y tuvo por hijos a D. BLAS GARCÍA ROMERO, quien casó con Dª Isabel Yáñez de Ocampo (hija de D. Rodrigo Yáñez de Ocampo, nieto de la casa solar de los Ocampo, sita en la Plaza llamada de Ocampo, en Santiago, casa que andando el tiempo pasó a los condes de Altamira; y de Dª María García y Villardefrancos, hermana de D. Miguel Yáñez de Ocampo, quien verificó la información de hidalguía en Padrón, en 1649, a la cual hemos aludido); y tuvo por hijos a Dª MARIA JOSEFA ROMERO BALTANÁS, quien casó con D. Bartolomé López de Andrade, y tuvo por hijos a (V. LÓPEZ MONTES) Dª MARIA BALTASARA LÓPEZ DE ANDRADE, quien casó con D. José Vázquez Canabal, y tuvo por hijos a D. ROQUE VÁZQUEZ DE ANDRADE quien casó con Dª Josefa Betanzos y tuvo por hijos al licenciado D. JOSÉ VÁZQUEZ BETANZOS, quien casó con Dª María Rosalía Vázquez Ballesteros y tuvo por hijos a D. Baltasar, D. Pedro, D. Jorge Benito y cuatro hermanas (V. BETANZOS). Castellano.
Escudos de Armas del apellido:
Las desconocemos. En campo de gules, cinco castillos de oro, colocados en sotuer. El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
