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Dice Escolano que el doctor Menescal, en el sermón o historia que hizo en Barceona, del rey aragonés don Jaime II, y en el capítulo de los ilustres linajes de Cataluña, puso el de Artés. De Cataluña pasaron sus caballeros a la conquista de los reinos de Valencia y Murcia, siendo heredados, por sus buenos servicios, en las ciudades de Orihuela y Alicante. En 1336, Jaime Artés (mayor) y Jaime Artés (menor) asisti:ron a la jura del rey aragonés don Pedro IV «el Ceremonioso». Pedro Artés sirvió eficazmente al mismo monarca en la guerra de Cerdeña y fue uno de los tres caballeros que le acompañaron cuando, a uña de caballo escapó de Peralada y se acogió a Besalú. Los primeros de este linaje que de los solares de Orihuela y Alicante pasaron a la ciudad de Valencia, fueron: Francisco de Artés y su hermano Juan de Artés, caballero del Hábito de Santiago de la Espada. I. El primero, Francisco de Artés, fu.e doctor en ambos Derechos, Abogado de la sala de consejo de la ciudad de Valencia y del real consejo de la corona de Aragón. Casó con doña Margarita Gil, en la que procreó a 1º Francisco Juan de Artés, que sigue, y 2º Jerónimo de Artés. II. El primero, Francisco Juan de Artés, natural de Valencia, casó con doña Jerónima Peñarroja, y fueron padres de III. Benito de Artés. A la misma familia de la ciudad de Valencia perteneció: I. Cristóbal Artés, natural de Valencia, que de su esposa, doña Juana de Villarasa, de igual naturaleza, tuvo a II. Francisco Jerónimo Artés, natural de Valencia, que casó con doña Beatriz Muñoz, de la misma ciudad, y fueron padres de III. Francisco Artés Muñoz, natural de Valencia y caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 4 de junio de 1646. Los Artés de Valencia, fueron caballeros del extremo brazo militar de dicha ciudad y reino, según consta de sentencia promulgada por el justicia de Valencia el 14 de noviembre de 1511. 

Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas del linaje, esto es, las de las casas de Orihuela y Alicante, eran: Escudo jaquelado de oro y gules. Algunos de la rama de Valencia sustituyeron después esas armas con estas otras: De gules, con un jarrón de oro, gringolado de tres cabezas de sierpe del mismo metal.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.