Parece que proceden de la villa coruñesa y marinera de su nombre, situada frente a Puentedeume, habiéndose extendido mucho por toda Galicia, como se colegirá por los que verificaron informaciones de nobleza. Levantaron casas en Neda, Vilela y San Pedro de Figueira de Barranca (provincia de La Coruña) ; en Somoza y Coto de Vigo (provincia de Pontevedra); en Córgomo. San Justo y Entoma (Barco de Valdeorras, provincia de Orense) ; en Navia de Suarna y Vivero (provincia de Lugo) ; fueron dueños del pazo de San Martín de Gallegos (ayuntamiento de Frades, provincia de La Coruña) y se avecinaron en diversas lugares de Asturias y León, principalmente. De la ciudad de Santiago salió el Ilmo. D. Miguel de Ares, al que pronto nos referiremos. Figuran muy numerosos en las probanzas efectuadas en la Sala de Hijosdalgos de la Real Chancillería de Valladolid, citando el Catálogo de Basanta los siguientes: D. Benito Ares, de San Justo de Valdeorras, en 1766; D. Domingo Antonio Ares, de Vilela en 1743; D. Felipe Ares, de Córgomo, en 1797; D. Fernando Ares, de Viñambres, en 1534; D. Francisco Ares, de Paradela, en 1557; D. José Ares, de Córgomo, en 1797; D. Juan Ares, de Villar de Ciervos (Verín), en 1585; D. Juan Ares, de Entoma, en 1737; D. Manuel y D. Matias Ares, de Córgomo, en 1797; D. Lope Ares de Busto, de Navia de Suarna, en 1561; D. Francisco Ares Cabrera, de Coto de Viho, en 1564; D. Diego Ares de Cortella, en 1610; D. Domingo Ares Fernández, de Valdeferreiros, en 1797; D. Juan Ares de Lodoira, de San Pedro de Figueira, en la jurisdicción de Betanzos, en 1790; D. Alonso Ares de Morella, de Neda, en 1555; D. Gómez Ares de Paradela, de Paradela, en 1526; D. Pedro Ares Pardo, de Vivero, en 1538; D. Francisco Ares Saavedra y Aguiar, de Santa Eulalia de Trasancos, en 1616; D. Fernando Ares de Santisteban y D. José Ares de Santisteban, de Valdeferreiros, en 1797; y D. Rodrigo Ares de Veiga, de Somoza, en 1527. D. Juan Ares Vizoso, de Vivero, usaba dos escudos. Un árbol frutado, acostado en el flanco diestro por una cabeza de lobo, adiestrado y degollado, y en el siniestro por cinco estrellasdos, dos y una, y sobre ésta un creciente, ranversado (acaso por uniones con los MOSCOSO y los LUACES). El segundo escudo ostentaba las insignias heráldicas de los SALCEDO . Figura sobresaliente del linaje, además de la del obispo de Oviedo, D. Juan Ares do Vilar, del que se ocupa el Sr. López Ferreiro (en el lugar indicado en la nota 3) fue la de otro ilustrísimo Prelado, el llmo. Sr. D. Miguel Ares, cuya biografía dejó trazada aquel Ruiz de Vergara y Alava, que compuso la Historia del Colegio Viejo de San Bartolomé (Tomo I., pagina 409, de la edición de Madrid, de 1766, por Andrés Ortega). Por él sabemos que nació en Compostela y fue colegial de San Bartolomé, de Salamanca, a partir del 2-IV-1574; en esta ciudad se graduó de licenciado y desempeñó las cátedras de Artes y Filosofía, siendo rector del colegio de San Bartolomé; salió de éste para canónigo magistral de Ávila, y se le llama por su biógrafo maestro en Artes y Teología. En 1539 le dieron el arzobispado de las Charcas, que no aceptó. Don Felipe II le presentó para la diocesis de Orense, habiendo tomado posesión de esta sede a 30-V-1595. Reconoce su biógrafo que fue el colegial más afecto y bienhechor que tuvo y le hizo una donación de más de 2.000 ducados; colegio de San Bartolomé, ya que en dos veces mandó labrar a su costa el retablo de la capilla "obra muy primorosa y de gran costa"; "diole una colgadura de damáscos y terciopelos carmesíes con cenefas y frajones de oro, con las Armas del Colegio bordadas, de que se debe hacer memoria, en reconocimiento de su liberalidad, para animar a los demás Colegiales a que no seamos ingratos a quien tanto debemos, pues si no hubiéramos sido Colegiales, nos quedáramos vecinos vulgares en nuestras patrias". Gobernó muchos años su Iglesia, habiendo estado tullido ocho meses en una cama, sin faltar a las obligaciones de su oficio; falleció el l-l-1611 y fue sepultado en la catedral de Orense, donde se lee un epitafio que refiere el cronista Gil González Dávila, en la vida de este Prelado (Theatro Eclesiástico de Castilla, en la Iglesia de Orense, Tomo III, folio 398) : CONDITUR HIC ALTER SENECA, ET DUX INCLYTUS ALTER PATRIA, QUAM GENUIT, VIXIT IN ARCAE POLI GLORIA PONTIFICUM, PATRIAE LAUS, FAMA PARENTUM. DIVITIBUS VIGILANS, PAUPERI- BUS PATER. Y cuéntase que, cuando el médico le anunció que estaba próxima su muerte, no se alteró sino que contestó sereno: Statutum est hominibus semel mori; y que repitió aquel lugar de Séneca: Lex est, non poena perire. Los del lugar de San Justo, en Valdeorras En la sección de Hidalguías del archivo de la Chancillería de Valladolid (legadosos 936-50, 325-3, y 1.132-11), se habla de este linaje, y allí se encontrarán por extenso las noticias que aquí resumimos en esta breve genealogía: PEDRO ARES, empadronado como noble. en 1632, 1638 y 1650, tuvo por hijos a MATEO ARES (o Arias), empadronado como noble. varias veces desde 1686; casó con Dª Isabel León, y tuvo por hijos a BASTOLOMÉ ARES (o Arias), empadronado como noble. en 1730; casó con Dª Mariana Macía; fueron vecinos de San Justo, y tuvo por hijos a. BENITO ARES, vecino de San Justo, el que encontramos pleiteando por su hidalguía en 1766. Señores del Pazo de San Martín de Gallegos (municipio de Frades, provincia de La Coruña) Del ms. Varias Noticias existentes en el archivo de la casa de la Buzaca (Moraña) hemos recogido los siguientes datos genealógicos. D. PEDRO SANJURJO DE MONTENEGRO, casó con Dª Violante de Andrade (hermana de Dª Mencía de Andrade, la Vieja); dejó la fundación que subsiste en el cabildo de Santiago para parientes suyas huérfanas, y tuvo por hijos. D. GÓMEZ ARES DE LODOYRA, el Viejo, quien casó 1º con Dª María Bermúdez de Sotomayor (de la Casa de Villar de Ferreiros, hermana de D. Juan Bermudez de Sotomayor, señor de dicha casa) y tuvo por hijos a. D. Pedro y a Dª María Bermúdez de Sotomayor, que fallecieron; D. Gómez casó de segundas con Dª Mayor Pimentel (nieta de la Casa de Torés) y tuvo por hijos a D. GÓMEZ ARES DE LODOYRA, quien casó con Dª Antonia Vázquez de Lemos (hija de Rodrigo Vázquez de Lemos, alguacil mayor de la Real Audiencia del Reino de Galicia, de Dª Leonor de Montoto, su esposa), a la cual habían dado en dote sus padres la granja de Giliada, sita en San Esteban de Piadela; tuvo por hijos a 1. D. Gómez Ares de Ribadeneira, quien sigue la línea 2. Dª Antonia Pimentel, quien casó con D. Payo Salgado de Ribadeneira, señor de Seixidos, en tierra de Monterroso, el cual tuvo una hija quien casó con D. Antonio Ballesteros del Mazo, cuyo hijo fue D. Diego de Ballesteros y Mondragón (V. VARELA, de la Casa de la Buzaca; hijos de D. José Diego Varela). D. GÓMEZ ARES DE RIBADENEIRA, casó con Dª María de Araujo Salgado (hija del Ldo. Conde, abogado de la Real Audiencia, y de Dª Isabel Salgado Sotelo). Don Gómez vinculó sus bienes en favor de su hijo mayor; una vez viuda Dª María, perdio sus bienes al contraer segundas nupcias; tuvo por hijos a 1. D. Antonio Pimentel Ribaneira (o Ares Pimentel Ribadeneira), quien sigue la línea. 2. D. Francisco Ares Ribadeneira, rector del beneficio de San Martín de Gallegos, cuya legítima recayó en su primer hermano. D. ANTONIO ARES PIMENTEL RIBADENEIRA casó con Dª María de Ribera Salgado (hija de D. Álvaro Ribera y de Dª Inés Salgado de Gundín), y tuvo por hijos a 1. D. Gómez Mosquera Pimentel, quien sigue la línea. 2. D. José Pimentel, rector del beneficio de San Martín de Gallegos. 3. D. Antonio Pimentel, rector del beneficio de San Miguel de Calvelle, en Orense. 4. Dª María Pimentel (segunda esposa de D. Simón Enríquez de Novoa: V. ENRIQUEZ DE NOBOA). 5. Dª Inés Ribera, quien casó con D. Antonio de Andrade. 6. Dª Juana Pimentel, monja de Sta. Bárbara, en La Coruña. 7. Dª Isabel Ribera, monja clarisa. D. GÓMEZ MOSQUERA PIMENTEL casó con Dª María de Quirós y Sotomayor Enríquez de Noboa, señora de la Casa de Armariz, y tuvo por hijos a 1. D. Antonio Mosquera Pimentel, quien sigue la línea. 2. Dª María de Quirós Enríquez de Noboa, quien casó con el Ldo. Carlos de Luaces de Montenegro, abogado y vecino de Santiago, y una de cuyas hijas se casó con D. Pascual Sánchez de Boado y Baamonde. D. ANTONIO MOSQUERA PIMENTEL, dueño del pazo de Gallegos, señor del coto de Pastor y del de Faramilláns, así como de la Casa de Armariz, casó con Dª Baltasara de España y Luna (hija del doctor D. Antonio Mosquera España y Romero, abogado de la Real Audiencia del reino de Galicia, y de Dª María de Luna, su mujer), y tuvo por hijos a D. José, D. Vicente, Dª María y Dª Melchora.Los de la Casa de Villa de Tres (feligresía de Río, cerca de Samos) De los documentos del archivo de esta Casa, y en particular del ms. titulado Nobiliario de la Casa de Lusío, que perteneció a la última dueña de ella, son los siguientes datos genealógicos: Dª LEONOR ARES DE ESTRAGÍZ Y BALBOA casó con D. Álvaro Sanjurjo Montenegro (hijo de Alonso Ares da Barreira, el Viejo), dueño de los palacios de Ribadeneira y tuvo por hijos a 1. D. Alonso Ares da Barreira, quien sigue la línea 2. D. Fr. Lope da Barreira, abad de Samos durante 36, años antes de la Reformación y 4 más después de ella. 3. D. Álvaro de Rivera, canónigo de Lugo. 4. D. Pedro López de Montenegro, quien casó con Dª Aldara López de Monseiro; vivió en Perros y fue sepultado en el convento de Samos, en medio de D. Mendo da Riveira de Lagos y de D. Matías de Monseiro. 5. Dª Inés Fernández de Montenegro, quien casó en Lagares con D. Diego Belón, de los que descienden los de las Casas de Vilarce y Noceda. D. ALONSO ARES DA BARREIRA, EL MOZO, dueño de la Casa de Villa de Tres, casó con Dª Mencía López de Balboa (hija de Gómez Álvarez Saco, el Viejo, natural de Vilamor, y de Dª María Sánchez de Balboa), y tuvo por hijos a 1. D. Men Ares Rodríguez Saco, quien sigue la línea. 2. D. Alonso Ares. 3. D. Gregorio López da Barreira, bachiller sucesor y dueño de la Casa de Froyán, enterrado en la iglesia de San Mamed, de la misma feligresía , como patrono que era de la capilla mayor, donde poseía un nicho antiguo, con sus Armas, que aun se conservaban en el siglo XVII. 4. Dª Inés Rodríguez Montenegro, quien casó con D. Matías Balboa y Monseiro, de la Casa de Perros, de quienes descienden los de dicha casa. D. MEN ARES RODRÍGUEZ SACO, señor de la Villa de Tres, en tierra de Samos, casó con Dª Inés Ares de Armesto y Balboa (hija de Pedro de Armesto y de Leonor Valcárcel; nieta de Lope de Armesto; bisnieta de Álvaro López Saco), tuvo por hijos a 1. Dª Catalina Rodríguez de Balboa y Valcárcel, quien sigue la línea. 2. Dª Inés Díaz de Balboa, quien casó en la casa de Belesar con D. Juan de Monseiro, su dueño, de quienes descendieron los Marqueses de Ríonegro; una hija de ambos casó en la casa de Veiga de Forcas con D. Alvaro González de Ribadeneira, señor de Mourillón, sin sucesión. 3. D. Gonzalo de Armesto, nacido en 1547, padre de Alonso Ares da Barreira, Diego de Armesto, Rodrigo Saco, Dª Isabel Valcárcel, etc. Dª CATALINA RODRÍGUEZ DE BALBOA Y VALCARCE casó con D. Miguel Vázquez de Valcarce y Quiroga, señor de la casa de Lusío (V. la genealogía de la casa de Lusío en VÁZQUEZ). Los de tierras de Sobrado Por una información dada por D. Andrés Ares de Ulloa ante la Justicia ordinaria de la jurisdicción de Sobrado, en 1599, consta que: DIEGO ARES DE CASTRO Y ULLOA casó con Dª Dominga de Parga Montenegro Andrade; fueron vecinos de la feligresía de San Vicente de Curtis (ayuntamiento de Vilasantar, partido judicial de Arzúa); tuvo por hijos a ANDRÉS ARES DE CASTRO, el que verificó la información de 1599, dando razón de los papeles de su nobleza; era vecino de La Coruña; casó con Dª Josefa Gregoria de Castro Figueroa Boado, natural de San Pedro de Porta (ayuntamiento de Sobrado, partido judicial de Arzúa), que era hija del alférez D. Pedro López de Castro Figueroa Boado, natural de San Pedro de Porta y de Dª María Isabel Ventura de Andrade, natural de La Coruña; tuvo por hijos a 1. D. José, quien sigue la línea. 2. D. Antonio Andrés Ares de Ulloa y Figueroa. 3. D. Pedro Ares, quien casó con Dª Teresa Vázquez Guerra. D. JOSÉ ARES DE ULLOA casó con Dª María Bernarda Vázquez Guerra, y tuvo por hijos a D. MANUEL ARES DE ULLOA, quien casó con Dª Andrea Sandiá. Gallego. De la villa de su nombre (La Coruña), de donde pasó a Asturias y León. Una rama se estableció en Milán.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de azur, tres flores de lis . Variantes: En campo de oro, un jabalí andante, de sable . Una flor de lis entre cuatro conchas; bordada de cinco estrellas (que son las Armas que traía el Ilmo. Sr. D. Juan Ares do Vilar, obispo de Oviedo
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza.
