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Dicen los autores que se ocupan de este noble linaje guipuzcoano, que la casa solar y torre de Andia estuvo dentro de la villa de Tolosa, y que fue edificada antes que ésta. Afirman también que el linaje procede del Conde de Castilla, Fernán González. Sus descendientes poseyeron enterramiento y capilla bajo la advocación de San Antón, en la iglesia mayor de Tolosa. A estos caballeros Andia, por los grandes servicios que prestaron en las guerras, se les hizo merced de lanzas marcantes y de diez mil maravedís de juro perpetuo, como parece por privilegio rodado del Rey don Enrique II, y confirmado por los Reyes Católicos y sus sucesores. También les fue concedida la Escribanía fiel de Juntas de Guipúzcoa, que desempeñó, entre otros, Menjón González de Andia, Vasallo del Rey. Por escrituras auténticas se conocen datos, con los que se ha podido formar la genealogía de la rama troncal, que, por su mucha extensión, no reproducimos en esta otra, pudiendo verse en nuestra "Enciclopedia Heráldica y Genealógica." De dicha rama troncal se derivaron varias líneas, como las de los Marqueses de Villahermosa y Valparaíso, y Vizcondes de Santa Clara; la de los Marqueses de Bucianos, y la de los Marqueses de la Pica. De la rama segunda de los Andia, se desprendio la línea de Nájera. Dimanadas del solar primitivo de Andia en la villa de Tolosa, hubo otras casas de este linaje en la villa de Cizúrquil, en el mismo partido de Tolosa, en la ciudad de Fuenterrabía y en la villa de Lezo, del partido judicial de San Sebastián. Otra casa radicó en la villa de Oñate, del partido judicial de Vergara, que entroncó con los Elórregui, llamándose Elórregui-Andia. Otros entroncaron con los Irarrázabal. Los Andia pasaron a la Rioja, Castilla, Galicia, Andalucía y América. Vasco. De la villa de Tolosa, descendiente del Conde de Castilla Fernán González. D. Antón González de Andía casó a fines del siglo XV con Dª. Teresa Fernández de Irarrázabal, Señora de la casa de su apellido, formando así el linaje de los Andía-Irarrázabal, que pasó a Chile.

Escudos de Armas del apellido:
La primitiva casa de Tolosa: Partido: 1º, de gules, con un castillo de oro, y 2º, de plata, con un león rampante de gules, coronado de oro. Los Andia-Irarrázabal: Cuartelado: 1º y 4º, de gules, con un castillo de oro; partido de plata con un león rampante de gules, coronado de oro, por Andia, y 2º y 3º, de azur, con una cadena de oro, puesta en banda, engolada en cabezas de serpiente del mismo metal y acompañada de dos veneras también de oro, por Irarrázabal. Este mismo escudo tiene la línea de Chile. La casa de la villa de Cizúrquil: Cuartelado: 1º y 4º, de oro, con un lobo andante de sable, y 2º y 3º, de azur, con un lucero de oro. Estas armas son las que también traen los de las casas de Fuenterrabía y Lezo, con la sola diferencia de que pintan de gules los campos de los cuarteles segundo y tercero. Los Elórregui-Andia de la casa de Oñate: De oro, con un roble de sinople frutado de oro, y dos lobos de sable empinados al tronco. Bordura componada de seis piezas de azur y seis de plata, alternando. En las piezas de azur, una estrella de oro, y en las piezas de plata, una rosa de gules. Don Francisco Lozano dice que hay otra línea en Navarra, que tiene: De plata, con un águila de oro, picada y armada de azur. Estas armas no las mencionan los demás autores. En campo de gules, un castillo de oro; partido de plata, con un león rampante, de gules. Los Andía-Irarrázabal traen escudo cuartelado: 1.º y 4.º, las mencionadas armas de los Andía, y 2.º y 3.º, en campo de azur, una cadena de oro, puesta en banda, engolada en cabezas de serpiente de oro, y acompañada de dos veneras del mismo metal, que es Irarrázabal. Otros Andía traen escudo cuartelado: l.º y 4.º, en campo de oro, un lobo andante de sable, y 2.º y 3.º, en campo de azur, un lucero de oro.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.