Gallego. De Ribadavia (Orense). Pasó a Indias, estableciéndose en Chile. Casa solar principal en San Lorenzo de Fornelos de Montes (ayuntamiento de Sotomayor, partido judicial de Redondela). Otra secundaria en la villa de Ribadavia. Otra muy principal poseyeron en la ciudad de Tuy, de donde era vecino D. Pedro de Alemparte, que en el año de 1539 hizo informaciones para probar su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid, como se deduce del Catálogo de Basanta, y del cual hemos podido recoger varios documentos en el archivo del Sr. Solla, de Arcade. Los de este apellido pasaron a Chile, donde dejaron ilustre descendencia. Tuvieron enterramiento en la capilla de la Torre de San Andrés, de Tuy, y más adelante en la mayor de Santo Domingo de la misma ciudad, de que eran copatronos con los de Priegue. Casa solar de Fornelos de Montes D. ENRIQUE DE ALEMPARTE, a quien D. Alfonso XI concedió exenciones y privilegios, y reconoció su casa por solariega, dándole jurisdicción (Sevilla, 1346), por haberle acompañado en sus batallas. Estos privilegios fueron confirmados en Madrid, en 1454; casó con Dª Inés Bolaño; tuvo por hijos a D. FERNANDO DE ALEMPARTE, quien casó con Dª Sancha Ozores, y tuvo por hijos a Dª CLARA ALEMPARTE, quien casó con D. Diego Yáñez Sorred de Sotomayor, con cuyo casamiento se unieron ambas Casas, y tuvo por hijos a D. SANCHO DE ALEMPARTE Y SOTOMAYOR, quien casó con Dª Elvira de Montenegro, y tuvo por hijos a D. FERNANDO DE ALEMPARTE, quien casó con Dª Isabel de Pazos de Probén, y tuvo por hijos a D. BASCO DE ALEMPARTE, quien casó con Dª Teresa de Andrade y Ribadeneira, y tuvo por hijos a D. FERNANDO DE ALEMPARTE, quien casó con Dª Gaspara de Sandoval Moscoso, aunque Avila y La Cueva dice que matrimonió con Dª María Fernández de Pazos, y tuvo por hijos a D. Pedro, deán de Tuy por 1482, y a D. ALONSO DE ALEMPARTE, quien casó con Dª Elvira de Alemparte, su prima; vivieron en San Adrián de Calvos, de donde pasaron a Tuy; fue sepultado en la capilla del Santo Cristo, en Santo Domingo de Tuy; tuvo por hijos a 1. D. Pedro de Alemparte, quien sigue la línea 2. D. Juan de Alemparte (también llamado de Montes), deán de Tuy. 3. D. Miguel de Alemparte, párroco de San Martín de Berducido. D. PEDRO DE ALEMPARTE, casó con Dª María Yáñez Correa, del Pigullal. En 1512 hizo una fundación en la iglesia conventual de Santo Domingo de Tuy. En 1518, el Deán y el Cabildo de Tuy hicieron un foro en favor de D. Pedro y su mujer, vecinos de la ciudad de Tuy, de dos molinos da Pena, llamados de Rapaconiños, sitos cerca de la ciudad, con su cortiña y casa, por renta anual de un bucio y medio de trigo, y sus herederos de dos pasó la escritura ante Sebastián González . En 1513, Alfonso de Sobrado e Inés Rodríguez, su mujer, hicieron una escritura de venta, en pergamino, a Pedro de Alemparte y a María Yáñez Correa, su esposa, vecinos de Tuy, de una pieza de heredad, sita arriba de la Fuente de Arca, en precio de 900 pares de blancas, otorgándose dicha escritura en las casas de morada de dicho Alonso (en la feligresía de San Salvador de Sobrada), ante Nuño Fernández . D. Pedro de Alemparte, ya viudo de Dª María Yáñez Correa, en 1553, otorga testamento, ante Lope Martínez, mejorando en tercio y quinto de sus bienes a sus hijos Pedro de Alemparte y Lorenzo Correa. Conocemos por lo tanto a tres de sus hijos. 1. Dª Blanca Correa Yáñez y Alemparte, quien sigue la línea . de la casa de Fornelos. 2. D. Pedro de Alemparte. 3. D. Lorenzo Correa y Alemparte, el cual casó con Dª Cristina de Oya Aballe y Ozores, del Pigullal (hija de D. Juan de Oya, señor del coto y casa de Moldes, en Atios, año de 1590) ; fue vecino de la villa de Salceda, otorgó testamento en 1592, ante el escribano Álvaro Antonio mejorando en tercio y quinto, con forma de vínculo, a su hijo mayor D. Alonso Correa, señalando como incorporados a tal vínculo los bienes que poseían en Salceda, Pedrafurada, casas de Chouso del Pegullal y otros en Cristiñade, Pena Borreira, ciudad de Tuy y reino de Portugal . Otro hijo de Lorenzo Correa y Alemparte fue D. Gómez Correa, a quien su sobrina María Alvarez Correa (VER CORREA) vecina de la ciudad de Tuy, hace una donación en 1510, ante Alonso Alvares, de la mitad de la casa y formal del pazo de la Torre de Goyán, en recompensa de la mitad de las casas de morada do Pazo da Vila, con su torreón y piedras sito en dicho coto de Goyán, que le dió el mencionado D. Gómez . Dª BLANCA CORREA YÁÑEZ Y ALEMPARTE, casó con D. Juan Vázquez de Lamás, el cual vivía por 1521; tuvo a D. LORENZO CORREA ALEMPARTE VAZQUEZ DE LAMÁS, quien casó con Dª Isabel Ozores Oya Aballe y Alemparte, su prima (hija de Lorenzo Correa y Alemparte y de Dª Cristina de Oya Aballe y Ozores, ya mencionados más arriba); tuvo por hijo a D. LORENZO CORREA OZORES Y ALEMPARTE, quien casó con Dª Francisca Gómez de Ceta Cadaval y Montenegro (hija de Suero de Cadaval y Montenegro y de Dª María Gómez de Ceta), y tuvo por hijo a D. FRANCISCO CORREA DE CADAVAL Y MONTENEGRO, maestre de campo, quien casó con Dª María Ozores Ponce de León y Alemparte (hija de D. Pedro Ponce de León Carballido y Benavides, y de Dª Isabel Ozores Correa Alemparte), y tuvo por hijo a D. MIGUEL CORREA PONCE DE LEÓN Y ALEMPARTE, quien casó con Dª María Manuela Losada y Ribadeneira (hija de D. Matías Balboa Sarmiento y de Dª Catalina de Losada Ribadeneira), y tuvo por hijo a D. LORENZO LOSADA Y ALEMPARTE MONTENEGRO, quien casó con Dª María Teresa Salgado y Prado (hija de D. Andrés Sagado y Quiroga y de Dª Rosa Juana de Prado y Ulloa) . Casa de Ribadavia D. JUAN LÓPEZ SOBRADO Y ALEMPARTE, en 1606, era alcalde ordinario de Ribadavia por el estado de hijosdalgo; en 1607 era corregidor de la misma villa por igual estado; casó con Dª Catalina Fernández de Somoza, y tuvo por hijo a D. MIGUEL LÓPEZ SOBRADO Y ALEMPARTE, quien casó con Dª Juana Álvarez de Novo Araujo (hija de D. Juan Alvarez de Novoa y Araujo, familiar del Santo Oficio de Santiago, y de Dª María López de Senante), y tuvo por hijo a D. MIGUEL LÓPEZ SOBRADO ALEMPARTE, que verificó una información de nobleza con sentencia afirmativa. Pasan a Chile D. PEDRO DE ALEMPARTE, (hijo segundo de D. Pedro de Alemparte y de Dª María Yáñez de Correa, ya mencionados: VER su genealogía), ganó ejecutoria de hidalguía en 1569; tuvo por hijo a D. ALONSO CORREA DE ALEMPARTE que ganó también ejecutoria de hidalguía el 13-XI-1608; tuvo por hijo a D. JOSÉ DE ALEMPARTE, quien casó con Dª Josefa Merino y tuvo por hijo a D. GREGORIO DE ALEMPARTE Y MERINO, nacido en Galicia; pasó al reino de Chile y casó en la ciudad de Concepción, 1795, con Dª Mariana Vial del Campo (hija legítima de Francisco Vial y de Rosa del Campo). De sus hijos, José Antonio casó con Dª Emilia de la Lastra Valdivielso y dejó descendencia, enlazada con los CERVERO, URETA, DELÓN Y ROBLES. En la partida de bautismo de su hijo Ramón Ventura (feligresía del Sangrario, de la ciudad de la Concepción), el 6-VII-1808, figura con el grado de teniente. Desempeñó el cargo de regidor del cabildo de dicha ciudad en 1816. Su muerte trágica y su descendencia ilustre pueden verse en el libro citado de D. Raúl Díaz Vial, recientemente aparecido, donde trata por extenso de todos estos ALEMPARTE y sus descendientes.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de plata, una cabeza de lobo de su color natural, acostada de dos vuelos de águila de su color natural. Escudo tronchado, acompañado en lo alto por una paloma posada en la cotiza, y en lo bajo las Armas de los de Sotomayor . Variantes: En campo de plata, una cabeza de lobo, de su color natural, acostada de dos vuelos de guila, también de su color natural . Escudo cortado en lo alto, con campo de plata, las Armas anteriores, de su color natural; en lo bajo, veintiún escaques de gules y oro, que aluden a su entronque con los Sotomayor .
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento.
