Notable solar montañés con origen en Trasmiera, en el lugar de San Pantaleón de Aras, y repartido posteriormente por diversas zonas de la región (el lugar de Hazas, del valle de Soba (partido judicial de Ramales); en la Junta del Voto (partido judicial de Laredo); en el lugar de Hazas, en Cesto (partido judicial de Santoña); en el lugar de San Juan, del valle de Soba (partido judicial de Ramales), y en Agüero), pasando al resto de España y a América, donde en la República Argentina llegó a ser Presidente un miembro de esta casa. Don Marcelo T. de Albear, que en el año de 1922 visitó España y desembarcó en Santander, siendo recibido por S.M. el Rey Alfonso XIII. Del origen de este linaje, nos dice Lope García de Salazar, en su famoso códice "Las Bienandanzas e Fortunas", que "el linaje del Vear, son antiguos escuderos, y el que allí pobló primero fue nativo de Agüero, y del sucedieron en aquel logar muchos buenos escuderos". Fueron Caballeros de Santiago, el Capitán Don Pantaleón de Alvear en el año de 1642, y su pariente Gaspar de Alvear; Don Melchor de Alvear y Gamboa, que se cruzó en 1650, y otros muchos caballeros de esta y otras Ordenes Militares, con cargos en la Corte y en el Consejo de S.M. Una rama importante estuvo asentada en la misma entonces villa de Santander, con entierros en la Abadía de los Cuerpos Santos, por lo menos desde el siglo XVER La casa de Albear estuvo unida al Marqués de Santillana en la intentona de entrada en Santander.
Escudos de Armas del apellido:
Las armas de este linaje son cuarteladas:1.º, en campo de sinople una torre de plata; 2.º, en campo de gules un puente de plata de dos arcos; 3.º, en campo de plata un encina de sinople con un lebrel natural delante del tronco atado a éste con cadena de sable, y 4.º, de gules y tres lises de oro; en punta un prado de sinople. Otros de este apellido traen escudo también cuartelado:1.º, en campo de sinople y puente natural de plata sobre río de azur; 2.º, en campo de gules una torre de plata con una escalera arrimada a la torre y un hombre armado con espada subiendo por ella; 3.º, en campo de plata un árbol de sinople y al pie un perro pasante de negro y azur; y 4.º, en campo de azur tres lises de oro. Los del lugar de Hazas traen: en campo de plata, un árbol de sinople, con un oso de sable, pasante, al pie del tronco; partido de oro, con dos lobos andantes, de sable, uno sobre otro, con las cabezas levantadas. Los de la Junta del Voto traen: en campo de sinople, un puente de plata, de tres arcos, sobre ondas de agua, de azur y plata, y, sobre el puente, una torre de su color; partido de oro, con un árbol de sinople, y un lebrel, de sable, con manchas blancas, atado a su tronco. Los de Agüero traen: en campo de plata, dos lobos andantes, de sable, lampasados de gules. Otros traen escudo cuartelado: l.º, en campo de sinople, una torre de plata; 2.º, en campo de gules, un puente de plata, de tres arcos, sobre ondas de agua, de azur y plata; 3.º, en campo de plata, un árbol de sinople, y un lebrel, de sable, con manchas blancas, atado al tronco, y 4.º, en campo de gules, tres flores de lis de oro. En la punta del escudo, un prado de sinople.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes.
