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Apellido originario del valle de Villaescusa en Cantabria, desde donde pasó a Penagos y Trasmiera. J. de Atienza dice que este apellido es montañés y que tiene por tronco a Fernán Fernández Agudo, capitán del Rey Alfonso III, que tomó parte en la batalla de Roncesvalles. Su hijo Diego, al decir de algunos, se distinguió en la de Clavijo. Un descendiente, Santiago Agudo, destacó por su valor en las Navas de Tolosa. Y en la del Salado y las conquistas de Gibraltar y Alcaudete, sostuvo el honor Juán González Agudo a quien Alfonso XI nombró Caballero de la Banda. Se hallaron los Agudo entre los repobladores del antiguo reino de Valencia, una vez ganado a los moros por Jaime I de Aragón, con casa, según el censo de 1416, en la población de Oriola. En los años posteriores, muchos caballeros de este apellido continuaron destacándose por su valor. Probaron su Hidalguía en 1562 los hermanos Diego, Hernando, Gutierre y Juan Agudo de Liaño, vecinos de Santander. También probaron su nobleza ante la Real Chancillería de Valladolid: Fco. Antonio Agudo y Rico, natural de Escalante (Cantabria) y vecino de Cádiz, en 1765, y Fco. Antonio Agudo y Cajiga, nacido en Argoños (Cantabria) y vecino de Cádiz, en 1778. En el Real Valle de Villaescusa aparecen empadronados en el Catastro del Marqués de la Ensenada en 1753 varias familias de este apellido como nobles, así como en el Real Valle de Penagos, donde figuran en los lugares de Arenal y Cabárceno. En 1637 don Francisco de Agudo de Santiago figuraba entre los caballeros hijosdalgo recibidos en el Estado Noble de Madrid.

Escudos de Armas del apellido:

Escudo heráldico del apellido Agudo
Vicente de Cadenas y Vicent les da por armas: En campo de sinople, tres estrellas de oro, bien ordenadas.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes.