Familia y mayorazgo de Azpéitia. Tuvo casas solares en las villas de Azcóitia y de Cestona, ambas del partido judicial de Azpéitia, y en el barrio de Urrestilla, también de la jurisdicción de Azpéitia. I. Francisco de Acharán y Egaña, Señor de la casa solar de Acharán en Azcóitia en el primer tercio del siglo XVII casó con doña Josefa de Zaldúa y Magdalzaeta, de la que tuvo estos hijos: 1.º, Pedro de Acharán y Zaldúa, que sigue. 2.º, José de Acharán y Zaldúa, Caballero de Santiago en 1744, Consejero de S. M. en el Real de Hacienda y Subdelegado de Rentas de Tabacos en Sevilla y Granada, y 3.º, Tomás de Acharán y Zaldúa, que contrajo matrimonio con doña María Ignacia de Madariaga, naciendo de esta unión: a) José Ignacio de Acharán y Madariaga, esposo de doña Magdalena de Zabala y Elorriaga, y b) Rita Manuela de Acharán y Madariaga, mujer de Agustín de Iturri y Otalora, que la hizo madre de María Josefa de Iturri y Acharán, que casó con Martín José de Murua y Eulate, primer Conde del Valle. II. Pedro de Acharán y Zaldúa fue Capitán de Infantería Española y acreditó su hidalguía en Azcóitia en 1723. De su enlace con doña María Ramírez de Béjar, nació III. María Antonia de Acharán y Béjar, que casó con Manuel Francisco de Alcibar-Jáuregui y Altuna, Caballero de Santiago en 1744, y tuvieron estos hijos: 1.º, Joaquín de Alcíbar-Jáuregui y Acharán, Capitán del Regimiento de Cantabria, esposo de doña Micaela de Michelena y progenitor de los Condes de Sobradiel, de Orgaz y otras nobles familias, y 2.º, Concepción de Alcíbar-Jáuregui y Acharán, que casó con Ignacio de Balzola y Larreche, Oficial de la Real Armada y progenitor de los Marqueses de Balzola, actualmente Condes del Valle. Don Francisco Zazo y Ulloa, manifiesta en sus «Minutas», que de la casa de Urrestilla, en la jurisdicción de Azpéitia, procedían: don José de Acharán, residente en Indias; don Manuel de Acharán, en Santo Domingo de la Calzada, y doña María Ignacia Acharán, mujer de don Martín de Leturiondo, ambos vecinos de la villa de Azcóitia, pero oriundos de la primitiva casa solar de la villa de Azpéitia, como resulta de una certificación de hidalguía dada por la provincia de Guipúzcoa, a pedimento de don Martín de Leturiondo, como marido de la citada doña María Ignacia Acharán. Esa certificación fue expedida el año 1725. Ignacio de Acharán probó su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Eibar en 1647. Miguel de Acharán, bautizado en Bilbao, pasó a Chile en 1800 con otros vizcaínos. Se dedicó al comercio y a la agricultura y fue dueño de varias casas y estancias en Valdivia. Murió después de 1831, Casó en Valdivia con doña Mercedes de Fuica y dejó allí sucesión. Vasco, descendiente de uno de los primeros pobladores de la villa de Azpeitia (Guipúzcoa), donde tuvo su casa solariega. Otras casas se fundaron después en Urrestrilla, Cestona y Azcoitia. D. José de Acharán y Aguirre de Zaldua, natural de Azcoitia, ingresó en la Orden de Santiago.
Escudos de Armas del apellido:
Las del solar primitivo de la villa de Azpéitia: Escudo cortado: en el primer cuartel, en campo de gules, tres veneras o conchas de plata, y en el segundo, en campo de plata, una encina de sinople, frutada de oro, con dos jabalies de sable empinados al tronco. Las de la casa de Urrestilla: De oro; junto al flanco diestro, un árbol de sinople, y junto al flanco siniestro, un cerro, también de sinople, y sobre él un cuervo de sable. Estas mismas armas ostentaba la de Azcóitia. Las del solar de Cestona: Cuartelado: 1.º y 4.º, de oro, con tres sotueres de gules en triángulo, y 2.º y 3.º, de azur, y un lobo andante de sable. Las primitivas de Azpeitia son: En campo de gules, tres veneras de plata; cortado de plata, con una encina de sinople, frutada de oro, y dos jabalíes de sable, empinados al tronco. Las casas de Urestrilla y Azcoitia traen: en campo de oro, y en el flanco diestro, un cuervo de sable sobre un cerro de sinople. La casa de Cestona trae escudo cuartelado: 1º y 4º, de oro, con tres aspas de gules, y 2º y 3º, de azur, con un lobo andante, de sable.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El cuervo, en heráldica, simboliza "el espíritu audaz y animoso a la vista de poderosos contrarios, arriesgándose en defensa de aquellos a quienes se deben beneficios". La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
