Este apellido tuvo distintas casas solares en Vizcaya y en Guipúzcoa. Para algunos autores la más antigua fue la que radicó en la anteiglesia de Mújica Olaeta, en la Merindad de Durango (Vizcaya). Añaden que de ésta procedió otra que hubo en Navarra. Labayru menciona otra casa de Abarrategui, sita en la villa de Elorrio (Durango.) Otros tratadistas estiman de mucho lustre y antigüedad el solar del mismo apellido en Santa Águeda de Guesalibar, jurisdicción de la villa guipuzcoana de Mondragón (Vergara), y en realidad fue solar muy importante y antiguo, como lo demuestra el haber sido hijo de él Andrés de Abarrategui, uno de los quinientos caballeros infanzones elegidos por el Rey don Fernando III, el Santo, de Castilla, para que acompañasen a don Lope Díaz de Haro, Señor de Vizcaya, en el socorro de Baeza. Esta acción la ejecutaron victoriosamente el día de San Andrés, y en recuerdo de ella procuraron los aludidos caballeros dejar en sus escudos un indicio que patentizara la parte que cada uno tuvo en tan memorable hecho, y a este fin llevaron a sus respectivas armas el aspa o cruz de San Andrés. Andrés de Abarrategui la puso también en su escudo de la casa solar de Abarrategui, en Guipúzcoa, cuartelándolas con un aspa o sotuer de oro y poniendo en los cuatro cuarteles las figuras y colores que más adelante describimos. En los siglos XV y XVI la filiación troncal de la familia Abarrategui de Mondragón, era ésta: I. García de Abarrategui, que vivía en 1390, tuvo estos hijos: 1.º, Fernán García de Abarrategui, vecino de Mondragón en 1415. 2.º, Juan García de Abarrategui, que sigue, y 3.º, Fortún García de Abarrategui, vecino de Mondragón en 1420 y padre de Juan de Guesalibar. II. Juan García de Abarrategui era Escribano de Mondragón en 1433 y procreó a III. García de Abarrategui, vecino de Mondragón en 1464. Le sucedió IVER Ochoa García de Abarrategui, estudiante de Leyes en 1458 y Bachiller en 1466. De su esposa doña Teresa Ochoa de Abendaño y Oro, tuvo estos hijos: 1.º, Teresa Ochoa, mujer del Capitán Juan González de Salcedo, Guarda del Emperador Carlos VER 2.º, Juan Ochoa de Abarrategui, Escribano de Mondragón en 1495, y 3.º, Pedro Ochoa de Abarrategui, que sigue. VER Este Pedro Ochoa de Abarrategui casó con doña Catalina de Oro. Fue vecino de Mondragón en 1530 y padre de VI. Rodrigo de Abarrategui, Escribano, que contrajo matrimonio con doña María Mora de Oro, naciendo de esta unión: Pedro, nacido en 1539; Martín, nacido en 1547, y María, que casó en Mondragón con Pedro de Zabaleta. De la misma casa y familia, y también vecinos de la citada villa, fueron Pedro, Jorge, Juan, Lope y Martín de Abarrategui, avecindados en Mondragón en 1560; Antonio y Francisco de Abarrategui, hermanos, que probaron su hidalguía en Mondragón en 1657 y Juan Ignacio y José de Abarrategui, que lo hicieron en Azpéitia en 1664.
Escudos de Armas del apellido:
Las de la casa solar de Mújica Olaeta, en Vizcaya, y su rama en Navarra: De oro, con un árbol de sinople, y un perro de sable pasante al pie del tronco. El Doctor Labayru describe las de la casa de la villa de Elorrio, así: «Escudo cuartelado: un roble y una lis a cada lado del árbol en el primer cuartel. En el segundo, faja dentada y dos lobos arriba y dos abajo; el lobo de la derecha, erguido, andante; el de la izquierda, con la cabeza baja, frente a frente. En el tercero, roble y jabalí andante a su pie. En el cuarto, banda con dragones de izquierda a derecha.» No indica los esmaltes. La casa de Abarrategui en Santa Agueda de Gaesalibar, jurisdicción de Mondragón: Escudo cuartelado por un sotuer de oro: 1.º y 4.º, de plata, con un águila de gules, y 2.º y 3.º, de azur, con una torre de oro.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
