Una casa de este apellido radicó en la villa de Cegama, del partido judicial de Azpéitia, en Guipúzcoa, y otra, en la de Améscoa, del partido judicial de Estella, en Navarra.
Escudos de Armas del apellido:
En una ejecutoria de hidalguía, de Miguel de Cegama y Alciturri, expedida en 1774, están descritas en la siguiente forma: «El escudo es un roble, en un quartel, con un perro al pie; en otro, tres listas azules en lo alto, y en lo baxo tres corazones en campo blanco; en el tercero, los mismos corazones, y en lo baxo cuatro listas.»
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
