Este linaje, del Valle de Léniz (Guipúzcoa), dio varonía a la casa de Aguiriano, del mismo Valle, y tuvo alianza con la de Garay y Butrón, del Valle de Aramayona. Otras casas hubo en las villas de Escoriaza y Mondragón, también en Guipúzcoa, y en el Duranguesado, Vizcaya. I. Lope de Alzarte, Señor del solar de Alzarte, en la anteiglesia de Bolibar-Ugazua, del Ayuntamiento de Escoriaza y partido judicial de Vergara, era vecino del Valle de Léniz en 1429, y fue padre de 1.º, Estibaliz de Alzarte, que sigue, y 2.º, Juan López de Alzarte, que casó con doña Catalina de Aguiriano, Señora del solar de Aguiriano, en la misma anteiglesia. Con sucesión que poseyó la casa de Aguiriano y que hemos referido en la información del apellido Aguiriano. II. Estibaliz de Alzarte, Señor del solar de Alzarte, fue uno de los cuatro caballeros diputados por el Valle de Léniz, en 14ó1, para concertar la transacción de procesos pendientes con motivo de la quema de Mondragón por los gamboinos, en 1448. Casó dos veces, naciendo de la primera unión: 1.º, Martín Sánchez de Alzarte, esposo de doña Mayor de Garay y Butrón, hija de los Señores del palacio de Garay en Aramayona, y 2.º, Elvira de Alzarte, que sigue. III. Esta Elvira de Alzarte, contrajo matrimonio con Juan Ortiz de Garay y Butrón, Señor del palacio de Garay, y hermano de doña Mayor, que acabamos de citar, y fueron padres de 1.º, Pedro Ortiz de Alzarte, que sucedió en el palacio de Garay y casó, en 1527, con doña Catalina Ortiz de Zárate, de la casa de Manurga, 2.º, María Ortiz de Alzarte, mujer, desde 1510, de Juan de Alzaga, Señor de la casa Alzaga-Garaikoa. 3.º, Juan López de Alzarte, que sigue. 4.º, Catalina Ortiz de Alzarte, casada en 1514 con Juan Bassaguren. 5.º, Mayor Ortiz de Alzarte, esposa de Juan de Zalgo, desde 1529. 6.º, Aldonza Ortiz de Alzarte, que en 1532 celebró su enlace con Martín de Sarasaga, y 7.º, Juliana Ortiz de Alzarte, mujer de Pedro García Ibabe. IV. Juan López de Alzarte, usó el apellido materno por suceder en esta casa, y se unió en matrimonio con doña Marina de Alzarte-Aguiriano (hija de su primo segundo, Pedro García de Aguiriano y Alzarte). Procrearon a 1.º, Juan López de Alzarte y Aguiriano, muerto en Castilla. 2.º, Pedro López de Alzarte y Aguiriano, que sigue. 3.º, Martín López de Alzarte y Aguiriano, casado en Oñate con doña Domenja de Araiztegui. Con sucesión, y 4.º, María López de Alzarte y Aguiriano, también casada en Oñate con Pedro de Maristegui. V. Pedro López de Alzarte y Aguiriano, contrajo matrimonio con doña Catalina de Doipa, de noble familia alavesa. Fue su hijo VI. Pedro López de Alzarte y Doipa, Señor de la casa de Alzarte y esposo de doña Catalina de Espilla, a la que hizo madre de 1.º, Juan López de Alzarte y Espilla, nacido en 1590, 2.º, Otro Juan López de Alzarte y Espilla, nacido en 1592, y 3.º, Catalina López de Alzarte y Espilla, casada con Cristóbal López de Letona. Con sucesión. Vasco. De las villas de Escoriaza y de Mondragón, partido judicial de Vergara (Guipúzcoa), de donde pasó a Vizcaya.
Escudos de Armas del apellido:
Los de Guipúzcoa: De oro, con dos árboles (alisos) de sinople, y en medio de ellos, un oso de sable, empinado, con las cuatro patas abiertas y extendidas hacia los árboles, a los que toca con sus cabos, y asido con la boca a una argolla, sostenida desde lo alto por un brazo humano, en actitud de alzar a la fiera. En punto, y en letras de sable, este letrero: «Alzarte hé.» Algunos, también en Guipúzcoa, ponen este letrero en una bordura de plata, que añaden al escudo. Miguel de Salazar, dice que los de la casa de la anteiglesia de Bolivar-Ugazúa, ostentan: De plata, con un oso de sable, empinado. Otros, en el Valle de Léniz: De oro, con dos árboles de sinople, y un oso entre ellos, empinado al tronco del árbol diestro. Las casas del Duranguesado, en Vizcaya: De oro, con dos pinos de sinople, unidos por un garrote o tranca que, horizontalmente, sostienen sus ramas y del que pende boca abajo, un lobo de sable, atado a la tranca por las patas traseras. Sobre la tranca, una estrella de plata. Bordura de este metal con el letrero, en letras de sable: «Alzarte». Otros, también en Vizcaya, traen el mismo escudo, con la sola diferencia de que es un oso, y no un lobo, el que pende boca abajo, de la tranca. El oso tiene una estrella de plata en la frente. A su lado hay un hombre armado, poniendo a la fiera una argolla en las narices. Bordura de plata, con el mote «Alzarte», en letras de sable. En campo de oro, dos árboles alisos, de sinople, y, entre ellos, un oso de sable, empinado, con las cuatro patas abiertas y extendidas hacia los árboles, a los que tocan sus cabos, y asidos con la boca a una argolla sostenida desde lo alto por un brazo, en actitud de levantar a la fiera; en punta, y en letras de sable, la palabra «Alzarte». Los de Escoriaza traen: en campo de plata, un oso de sable, empinado. Los de Vizcaya traen: en campo de oro, dos pinos de sinople, unidos por una tranca horizontal, de la que cuelga un lobo de sable, boca abajo, y atado por sus patas traseras a la tranca, en jefe, una estrella de plata. Bordura de plata, y, en letras de sable, la palabra «Alzarte».
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
