Antiquísimo y muy ilustre solar en Ezquioga, del partido judicial de Azpéitia, de los primeros pobladores en Guipúzcoa, y de sus parientes mayores.» Así se lee en el pleito de filiación e hidalguía de Juan Antonio de Aranzadi, Señor de la casa solar de Ezquioga, en esta villa, y descendiente de la casa de Aranzadi. Tres ramas, cuando menos, se conocen de este linaje. La de los que quedaron con el vínculo y mayorazgo de Aranzadi, en la casa solar; la de los Aranzadi, Señores de la casa solar de Ezquioga, que dió nombre a la villa; y la rama de los Aranzadi, dueños de la casa de Anesain, en la misma villa. Juan Martínez de Aranzadi, hijo de Martín Ibáñez de Aranzadi, era vecino de Tolosa, en 1346; Juan de Aranzadi, vecino de Ezquioga, en 1411; Pedro de Aranzadi, de la casa de Aranzadi en Ezquioga, era vecino de San Sebastián, en 1566 Matías de Aranzadi, probó su hidalguía en Villareal de Urrechu, en 1638, y Juan de Aranzadi, en la misma villa, en 1703. Juan Antonio de Aranzadi, en Ezquioga, en 1774 y 1778, y Domingo de Aranzadi, en la misma villa, en 1796. En el padrón de los hijosdalgo de la villa de Tolosa, hecho el año 1346 (era 1384), figuraban: Juan Miguel y Ximeno, llamado de Aranzadi, hijo de Miguel Ibáñez de Escurrechea, y Juan Martínez de Aranzadi, hijo de Martín Ibáñez de Aranzadi.
Escudo de Armas:
De plata, con un espino de sinople, frutado de gules.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
