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Procede de la villa de Alza (cuyo nombre tomó), del partido judicial de San Sebastián, en Guipúzcoa. Otra casa hubo también en el Valle de Oyarzun, cuyos caballeros fueron Jurados mayores de mencionado Valle. Una rama de este solar de Oyarzun creó nueva casa en Irún, del mismo partido judicial. Otra, llamada de Alza o Alzáa, radicó en la parroquia de Echevarría, del partido judicial de Marquina, en Vizcaya. Labayru, hablando de otra casa vizcaína de Alza, sin determinar dónde radicó, dice que es casa pobladora de Vizcaya. A la casa del Valle de Oyarzun perteneció León de Alza Garbiso, Alcalde Mayor de San Luis de Potosí y Rioverde y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 21 de Febrero de 1642. De la casa de Irún fue Jacobo de Alza y Arana, también Caballero de la Orden de Santiago, desde el 18 de Mayo de 1676 y Capitán de Infantería. La genealogía de estos dos caballeros puede verse en nuestra «Enciclopedia Heráldica y Genealógica». Ambrosio de Alza probó su hidalguía ante la Justicia ordinaria de Fuenterrabía, en 1769. Vizcaíno, de Marquina.  

Escudos de Armas del apellido:
Las casas del Valle de Oyarzun e Irún y una casa de Vizcaya: De azur con una banda de plata, engolada en cabezas de dragones de oro, lampasados de gules, y acompañada en lo alto de una estrella de oro, y en lo bajo de un creciente de plata. Así se ven en la fachada de una casa de Rentería. Según Miguel de Salazar, la casa de Oyarzun ostentó también: De oro, con tres cotizas de gules, y en lo alto, una caldera de sable, con su cadena, pendiente de unas llares, entre la celada por las cotizas, llegando al pie del escudo. Según el códice «Linajes ilustres», ostentaron asimismo los Alza de Oyarzun, este otro escudo cuartelado: 1.º y 4.º, de azur, con una torre de plata, y 2.º y 3.º, de oro, con tres lobos de sable puestos en triángulo. La casa de la parroquia de Echevarría, en Vizcaya, trajo primeramente las armas descritas en primer lugar, que después modificó, suprimiendo las cabezas de dragones. Más tarde, usó estas otras: De oro, con un roble de sinople, y una haoda de azur brochante sobre el todo. Actualmente los de esa misma casa traen: De oro, con un roble de sinople, y un oso de sable empinado al tronco. El sello del General Alzáa, llevaba acoladas las armas de Gomendio, que eran: De oro, con una encina de sinople, a su derecha, un perro de sable, empinado al tronco, con collar y traílla de gules, y a su izquierda, un jabalí de sable empinado y afrontado al perro. En los cantones altos del escudo, sendas flores de lis de azur; en el inferior derecho un brazo armado con una espada en la mano, y en el izquierdo, dos llaves puestas en sotuer. Brochante sobre el todo, en el jefe, un escudete de oro con una banda jaquelada de tres Orden es de gules y plata, acompañada en lo alto, de un sol, y en lo bajo, de un león. El capelo arzobispal, cubre el escudete. En campo de azur, una verja de oro.           

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. El brazo simboliza la fortaleza. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza. El casco o celada simboliza la nobleza del caballero.