Asturiano. Del concejo de Pravia. Se dice que ya en tiempos de don Pelayo hubo caballeros, de este nombre, que se refugiaron con él en las montañas de aquella región, en la célebre cueva de Covadonga, pero no existen pruebas fehacientes del hecho citado. Sí que puede afirmarse que, en tiempos del rey don Alfonso VII, un caballero llamado Pelayo Cuervo, señor del Valle de Arango, confirmó como ricohombre varios privilegios y escrituras, y esto lo cita el genealogista Sandoval. Además, estas escrituras y otros documentos se encuentran en el archivo de la santa iglesia de Oviedo; así lo afirma el erudito historiador Téllez. Los de esta casa de Arango siempre fueron famosos hijosdalgo muy conocidos y respetados en Asturias. Pasó a Indias, residiendo en Colombia y Cuba. La confusión que se observa en los tratadistas entre los Arango y los Cuervo, proviene del hecho de que los de este último linaje eran señores del valle de Arango, en Asturias. De hecho, en Galicia existieron y existen distintas familias de este apellido oriundo de Asturias. Los Rodríguez Arango y Mon tuvieron casa en tierras de Mondoñedo. En la ciudad de Sangüesa (Navarra), hubo una casa de este apellido. No sabemos si guarda relación alguna con otra casa, muy antigua, de Arango, radicada en Pravia (Asturias). A esta casa navarra perteneció Francisco de Arango y Parreño, natural de la Habana y Caballero de la Orden de Carlos III, con fecha 29 de Abril de 1818.
Escudo de Armas:
Los Arango de esta casa de Navarra y su línea de la Habana, ostentaron: De plata, con dos calderas de sable puestas en palo. En campo de plata, seis cuervos de sable, puestos de dos en dos, que son las del linaje de Cuervo. Variante: Las armas anteriormente descritas, pero con los cuervos en actitud de volar. El regidor D. Diego de Arango yace en un sepulcro de la capilla de la Concepción, en la iglesia de Sta. María, de Pontevedra. El blasón sobre la inscripción que nos lo recuerda, trae de Arango en el 1º, de Sotomayor en el 2º, de Quirós en el 3º, de Miranda en el 4º, de San. Jurjo (u Omaña) en el 5º, y de Falcón (asturiano) en el sexto.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. El cuervo, en heráldica, simboliza "el espíritu audaz y animoso a la vista de poderosos contrarios, arriesgándose en defensa de aquellos a quienes se deben beneficios". La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
